Trump culminará sus primeros 100 días sin “luna de miel” y con pocos logros de peso

El presidente no ha podido concretar la mayoría de sus promesas de campaña
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Trump culminará sus primeros 100 días sin “luna de miel” y con pocos logros de peso
El presidente Trump también llega con muy baja popularidad.
Foto: Aude Guerrucci-Pool/Getty Images

WASHINGTON.- El presidente Donald Trump cumplirá el próximo sábado sus primeros 100 días en el poder sin una “luna de miel” con los votantes y con pocos logros, salvo la confirmación del juez Neil Gorsuch en el Tribunal Supremo y la anulación de regulaciones para borrar el legado de la Administración Obama.

Durante la contienda, Trump solía atacar a sus rivales con el mote de “perdedor”.  Ahora, su Administración intenta minimizar el hecho de que Trump no ha podido cumplir con la mayoría de las promesas que hizo para este período.

Esa lista incluye la anulación de “Obamacare”, “vaciar” el pantano en Washington,  y proyectos de ley para una reforma tributaria y la billonaria modernización de la infraestructura. El Congreso no ha aprobado fondos para el muro fronterizo, y los tribunales han congelado su veda a inmigrantes de seis países musulmanes y de refugiados de todo el mundo.

No obstante, la Casa Blanca ha programado eventos a lo largo de la semana que, evocando los de la campaña electoral, culminarán con un gran mitin político de Trump en Harrisburg (Pensilvania) el próximo sábado, en medio de un descontento popular con su gestión.

Sus asesores han insistido en los últimos días en que tanto la anulación de “Obamacare” como el muro fronterizo figuran entre sus máximas prioridades pero no está claro, por ejemplo, si Trump firmará una ley de gastos para evitar el cierre parcial del gobierno a fin de mes si ésta no incluye fondos para el muro.

En defensa de Trump

Durante un encuentro con periodistas hoy, dos funcionarias de alto rango de la Casa Blanca, que pidieron el anonimato, destacaron los logros de Trump en cuanto a seguridad fronteriza y nacional; el fomento de la prosperidad económica, y la rendición de cuentas del gobierno.

Según una de las funcionarias, para el próximo sábado Trump habrá firmado un total de 31 órdenes ejecutivas y 28 leyes, “más que ningún otro presidente en más de 50 años”.  La mayoría ha sido para anular regulaciones económicas y ambientales adoptadas por su antecesor, Barack Obama, y que, según la Casa Blanca, bloqueaban la creación de empleos y el crecimiento económico.

Trump ha ordenado la revisión de las visas “H-1B” para trabajadores altamente calificados, y de posibles sanciones contra las importaciones de acero que han debilitado la industria nacional.

Sin duda, el logro más trascendental  ha sido la instalación  de Neil Gorsuch como juez vitalicio en el Tribunal Supremo, en reemplazo del fallecido juez conservador, Antonin Scalia. Pero lo logró porque los senadores republicanos alteraron las reglas parlamentarias para confirmarlo en el puesto.

Trump ha ordenado recrudecer el combate a la inmigración ilegal en la frontera y sopesa posibles sanciones contra ciudades “santuario”.  La Casa Blanca destacó hoy el descenso del 73% en los cruces ilegales en la frontera como prueba de que su política migratoria está surtiendo efecto.

Si Trump no ha logrado todo lo que se propuso para estas fechas es por el “obstruccionismo” de los demócratas en el Congreso, según una de las funcionarias.

Baja popularidad

Aunque Trump mantiene el apoyo de los votantes de su base, éste ha registrado la tasa de aprobación más baja de cualquier presidente en los primeros 100 días en el poder.

Según una encuesta conjunta del diario The Washington Post y la cadena ABC News, el 53% de la opinión pública desaprueba de la gestión de Trump, y sólo el 42% le da el visto bueno en sus primeros 100 días en el poder.

En ese mismo período, Obama (2009-2017) tenía una tasa de aprobación del 69%, y una de desaprobación del 26%.  Asimismo, el presidente George W. Bush (2001-2009) tuvo una aprobación del 63%, y de desaprobación del 32%, mientras que los porcentajes para Bill Clinton (1993-2001) fueron del 59% y del 39%, respectivamente.

El hito de los 100 días

Trump ahora califica el hito de los 100 días como algo “ridículo” y “artificial”, pero días antes había dicho que él ha sido uno de los que más ha logrado en el inicio de su mandato.

La historia lo contradice: ese honor va al presidente Franklin D. Roosevelt (1933- 1945) quien en 1933 afrontaba múltiples retos para sacar a EEUU de la “Gran Depresión”, que provocó el colapso de la banca y de la Bolsa, disparó la tasa de desempleo al 25%, cerró fábricas, y dejó literalmente en la calle a centenares de miles de personas.

Ante la gravedad de la crisis y con la ayuda del Congreso, Roosevelt firmó 76 leyes en sus  primeros 100 días, muchas de las cuales dieron al Ejecutivo tremendos poderes para transformar la economía.

Desde entonces, y por tradición, los expertos y medios comunicación utilizan los primeros 100 días de una presidencia como barómetro de su peso político y lo que le augura a su ambicioso programa de gobierno.

Aupado finalmente por los conservadores, Trump también llegó a la presidencia con fuertes mensajes de populismo económico, dando prioridad a los productos “hechos en EEUU” y a su fuerza laboral.

Sin alterar su estilo brusco para atacar a rivales en Twitter, Trump ha sido criticado por su repentino ablandamiento respecto a China, su intervención en Medio Oriente con el ataque militar contra Siria, la relevancia de la OTAN, o el Banco de Exportaciones e Importaciones, que había prometido desmantelar.

La “ofensiva” demócrata

Los demócratas del Congreso y grupos afines se han dado a la tarea de atacar el historial de Trump desde su desembarco en la Casa Blanca el pasado 20 de enero.

La oficina de la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes,  Nancy Pelosi, dijo que la gestión de Trump se puede resumir como una serie de “desaciertos, falsedades, y una promesa incumplida tras otra”, un “gobernar desde el caos” que, en su opinión, está perjudicando al país.

Pelosi y otros líderes demócratas, incluyendo el presidente del Partido, Tom Pérez, realizarán eventos para ridiculizar sus logros y dejar en claro que, a su juicio, los votantes no pueden fiarse de las “palabras huecas” de un “showman”.