Paul Ryan y el Congreso “se estrellan” en las encuestas

Casi el 75% de los estadounidenses descalifica a la Cámara de Representantes y el 40% de la población rechaza a su presidente
Paul Ryan y el Congreso “se estrellan” en las encuestas
La popularidad de Paul Ryan ha caído abruptamente en las encuestas después de su fracaso en la abolición del Obamacare.

La última encuesta llevada a cabo por el Wall Street Journal y NBC News vuelve a poner sobre la mesa lo que era evidente desde hace semanas: casi tres cuartas partes de la población estadounidense no aprueba las medidas que el Congreso ha tomado hasta la fecha, lo que supone un aumento de 12 puntos porcentuales respecto a los datos obtenidos en febrero.

La encuesta también revela que solo una quinta parte de la población acepta y comparte la forma en que dicha cámara ha actuado desde que el actual presidente, Donald Trump, llegó la Casa Blanca, una cifra que representa un descenso de 9 puntos.

La encuesta también da a conocer los malos resultados obtenidos por Donald Trump, su vicepresidente, Mike Pence, y su hija, Ivanka.

Una de las personas que menos aceptación tiene entre los estadounidenses es, precisamente, el presidente de la Cámara, Paul Ryan, que tiene a un 40% de la población en su contra y solo a un 22% a su favor, lo que supone una brecha de 18 puntos.

Dicha diferencia es especialmente dramática si tenemos en cuenta que el republicano y representante del estado de Wisconsin contaba con un apoyo muchísimo mayor en febrero; de hecho, la diferencia entre sus partidarios y sus opositores era de solo un punto.

La explicación a este descenso de la popularidad del Congreso pasa por el rotundo fracaso que sufrieron los republicanos al no lograr aprobar una legislación que buscaba poner fin a la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, objetivo esencial de la administración Trump.

Ryan, una de las grandes promesas del partido y “cara” de dicha legislación en el Congreso, se vio obligado a cancelar la votación para la aprobación de la ley al no contar con el apoyo necesario, una decisión que afectó mucho a su imagen y le hizo perder adeptos entre las filas republicanas.

Ivanka Trump, por su parte, también se encuentra en la cuerda floja: la hija del presidente es vista favorablemente por el 33% de los estadounidenses pero cuenta con el rechazo del 31%, demostrando la división de opiniones que existe respecto a la empresaria y asesora de la Casa Blanca.

Los hallazgos de esta nueva encuesta representan una vuelta a la “normalidad” del Congreso, una cámara que solía contar con malas valoraciones por parte de los estadounidenses hasta que en febrero mejoró ligeramente sus resultados en términos de aceptación por parte de los ciudadanos.