Latino conoce a su donante, quien logró salvarle la vida

City of Hope lleva a cabo su reunión anual de trasplantes de médula ósea

Sergio Ramírez jamás se imaginó que un mareo que lo derrumbó mientras jugaba con sus hijos en el parque le cambiaría la vida a sus 27 años.

Este hombre, originario de Guatemala, fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda —un tipo de cáncer en la sangre y médula ósea que afecta a los glóbulos blancos.

“Cuando me dijeron cáncer yo solo pensaba en la muerte”, recordó.

Luego de pasar por varios tratamientos, Ramírez logró recibir un trasplante de médula ósea en 2013 que mejoró su salud; sin embargo, no fue hasta este último viernes que llegó a conocer a su donante en un evento realizado en Duarte por City of Hope —un centro independiente para la investigación y el tratamiento de cáncer, diabetes y otras enfermedades graves.

El inicio del camino

“[Cuando me diagnosticaron con leucemia] yo no tenía síntomas de nada pero mi familia sí me decía que estaba bien pálido, que estaba blanco como un papel”, recuerda Ramírez, hoy de 34 años.

Admite que al principio y debido a la falta de conocimiento del tema, su miedo aumentó luego de hablar con el doctor.

En aquella época sus hijos solo tenían 8, 6 y 5 años de edad. “Me asusté mucho y solo pensaba en mis niños, en cómo los iba a dejar solos tan pequeños”, recordó.

Después de varios tratamientos que incluyeron quimioterapia y radiación, Ramírez parecía estar curado.

No obstante, su tranquilidad duró muy poco tiempo, a los seis meses el cáncer volvió y esta vez con más fuerza.

“Ya [la quimioterapia] no me hacía nada”, dijo Ramírez.

Una biopsia reveló que el 82% de sus células de médula ósea eran células leucémicas. En City of Hope Ramírez se enteró de un nuevo método para intentar curar el cáncer.

Por ello, participó en un tratamiento de proceso de inmunoterapia, que consistía en tomar un fármaco en dos ciclos de 28 días cada uno para estimular sus células inmunes y así atacar las células de leucemia. Esto puso su cáncer en remisión.

No obstante, Ramírez aún necesitaba un trasplante de médula ósea para permanecer libre de esta enfermedad.

“Pensé que iba a morir porque la gente se muere esperando un trasplante”, dijo Ramírez.

Para su suerte, poco después le avisaron que había un donante compatible. Se trataba de un joven de 22 años.

Palacios dice a la comunidad que no tenga miedo ser donantes porque hay mucha necesidad en las comunidades de minorías.

“Hay muchos tipos de cáncer de sangre y poca diversidad”, aseveró.

Donar si esperar nada a cambio

Michael Palacios, hoy de 27 años, recuerda que su pasión desde muy joven siempre fue ayudar a los demás.

Hace cuatro años mientras era voluntario en el hospital de niños de Los Ángeles decidió convertirse en un donante.

“Me enteré de la falta de diversidad de médula ósea y quise participar”, contó Palacios.

Dudaba que lo fueran a llamar pronto ya que a veces los donantes pasan décadas sin ser contactados. Pero cuando recibió un correo electrónico de City of Hope pidiendo su ayuda, Palacios no dudó ni un minuto y se ofreció a llevar a cabo el trasplante.

“No me importaba si no iba a tener la oportunidad para conocerlo, solo quería que [el paciente] tuviera una segunda oportunidad de vivir”.

La operación se llevó a cabo con éxito en 2013 y este viernes pudo conocer a la persona que ayudó a superar la enfermedad.

El joven confesó que no pudo contener el llanto por la emoción que sintió al conocer a los hijos, la esposa y los padres de Ramírez.

“Sus hijos me dieron cartas de agradecimiento y lloraron de felicidad”.

Por su parte Ramírez llamó a su donante “un ángel del cielo”. “No solo me salvó a mí sino también a mis hijos y a mi familia”.

Desde 1976, más de 13,000 pacientes de casi todos los estados se han sometido a trasplantes den City of Hope.

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