Anuncio de “cero tolerancia” no impacta a la MS-13, dice activista

En vez de ayudar, el anuncio de lucha contra la MS-13 podría generar arrestos masivos en la comunidad

Anuncio de “cero tolerancia” no impacta a la MS-13, dice activista
Un "placazo" de la MS-13 en Los Ángeles.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Son dos letras que generan terror a cualquiera, responsables de numerosos y horribles crímenes, y ahora vuelven a estar en la mira de las autoridades.

Se trata de la MS-13, la temida Mara Salvatrucha que tuvo sus orígenes en Los Ángeles, donde sus “placazos” todavía se observan por todo Pico-Union, una zona pegada al centro de la ciudad que es punto de base para la comunidad centroamericana.

Recientemente, el fiscal general, Jeff Sessions, anunció una política de “tolerancia cero” del Departamento de Justicia frente a la violencia de bandas criminales como la MS-13, cuyos miembros afirmó acceden al país en su mayoría a través de la frontera de México.

“El Departamento de Justicia tiene tolerancia cero frente a la violencia de bandas. Si eres miembro de una banda, debes saber esto: te encontraremos. Devastaremos tus redes”, dijo Sessions en un discurso ofrecido en Long Island, en el estado de Nueva York, recientemente afectada por varios asesinatos que se le atribuyen a esta pandilla transnacional.

“Made in L.A.”

Pero aunque muchos pandilleros lleguen de indocumentados, la realidad es que la MS-13 es un fenómeno que se creó en Los Ángeles y se exportó a Centroamérica con las deportaciones de los años 90s.

La Mara Salvatrucha o MS-13, cuenta el profesor Thomas Ward, catedrático de USC, empezó en Los Ángeles como una pandilla “stoner” – jóvenes refugiados de El Salvador que se juntaban para fumar marihuana – y que solían traer el pelo largo y escuchar “heavy metal”.

Estos jóvenes habían llegado escapando de la guerra civil en su país y solían congregarse en una tienda 7-Eleven de la esquina del bulevar James M. Wood y la Avenida Westmoreland y en el Parque Terrace, cerca de la intersección del Bulevar Pico y la Calle Bonnie Brae.

“En los 80 esos grupitos empezaron a llamarse ‘Mara Salvatrucha Stoners’ y con la ola de inmigración de Centroamérica empezaron a integrarse más y más jóvenes a la pandilla, muchos de ellos con entrenamiento militar o de las guerrillas, quienes habían sido testigos de la violencia y visto muchos cadáveres”, dijo Ward en una entrevista previa para La Opinión.

El fiscal general, Jeff Sessions, prometió esta semana acabar con la Mara Salvatrucha MS-13. (Foto: Archivo/La Opinión)

Luego de los inevitables pleitos callejeros, muchos empezaron a caer en la cárcel, donde tuvieron que cortarse el pelo, hacerse tatuajes y vestir al estilo ‘cholo’, contó el autor del libro Pandillas sin fronteras.

A partir de 1994, el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS) formó una unidad para deportar a los pandilleros salvadoreños y fue entonces que la Mara Salvatrucha llegó a Centroamérica, donde se multiplicó hasta convertirse en la poderosa organización criminal que atraviesa fronteras.

Hoy en día, la pandilla cuenta con alrededor de 10,000 miembros en 42 estados de Estados Unidos.

Represión no funciona

Alex Sánchez, activista comunitario y antipandillas con la organización Homies Unidos, no cree que estas amenazas de la administración Trump impacten negativamente a la MS-13.

“En 1994 en El Salvador salió un grupo de exterminio que le dijo públicamente ante los diarios y la televisión que les daba cinco días a los miembros de pandillas para salirse o los mataban. A los cinco días, ninguno salió a decir que ya no era pandillero”, expresó Sánchez, quien él mismo fue deportado en los años 90s y logró regresar al país tras apelar su caso.

El opina que el anuncio del fiscal general no es más que “el pretexto para poder venirse con toda la fuerza a atacar nuestras comunidades migrantes”, lo que expone no solo a los pandilleros, sino a muchos otros inocentes a “caer en las garras de esta campaña”.

Sánchez dice que ya hay una multitud de leyes en los libros para combatir las pandillas. “Esto simplemente es otra campaña para poder usar de pretexto a los pandilleros y criminalizar a los inmigrantes y decir que es el problema de esta nación, cuando sabemos muy bien que no es así”.

“Es publicidad gratis”

Conocedor de lo que pasa en las calles, Sánchez dice que este anuncio no preocupa a los pandilleros.

“Los que están preocupados son aquellos muchachos que en su tiempo cometieron un error—fueron a prisión o fueron deportados y se regresaron y están ayudando a sus familias y se han calmado o tienen trabajo —y tratan de hacer lo mejor de la vida que ellos puedan.

Grafiti representante de la banda en calle de Los Ángeles. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

“Ellos saben que están marcados de por vida—cualquier detención de la policía pueden ser entregados a migración”, expresó.

“Los que andan activos en las pandillas, a ellos no les importa. Muchos de ellos ni escuchan las noticias”, recalcó.

Y el anuncio sirve más como una especie de gancho de atracción.

“Cuando ponen al centro una pandilla, a la pandilla les están ayudando a ejercer ese ego de la pandilla para expandirse,” dijo Sánchez. “Es publicidad gratis”.

“Todo muchacho en alto riesgo quiere hacerse de una pandilla con reconocimiento global”, agregó.

Contra la MS-13

Al hacer su anuncio, el fiscal general Sessions habló de un incremento de crímenes violentos a nivel nacional del 10 por ciento, “la mayor desde 1968”, que afirmó ha abatido también a Long Island, Nueva York donde en los últimos meses se han producido varios asesinatos múltiples que han saltado a los medios de comunicación.

“Grupos de asesinos, violadores, traficantes y matones están llevando a cabo un asalto frontal contra mujeres y hombres decentes y respetuosos con las leyes (…) Esto no es aceptable y el pueblo estadounidense no lo tolerará”, aseveró.

En concreto, Sessions señaló a la banda salvadoreña MS-13, un grupo criminal internacional compuesto principalmente por ciudadanos de Centroamérica que se originó en Los Ángeles en los años 80 y conocido por su extrema violencia.

“El lema del MS-13 es ‘matar, violar y controlar’. Dejadme deciros cuál es nuestro lema: justicia para las víctimas y consecuencias para los criminales. Es así de simple”, anunció.

El fiscal general aseguró asimismo que el MS-13 cuenta con más de 30,000 miembros en el extranjero, y más de 10,000 en al menos 40 estados, y afirmó que este tipo de organizaciones criminales internacionales introducen a sus miembros en el país “casi de forma exclusiva a través de la frontera con México”.

La Fiscalía indicó que la MS-13 se ha hecho notoria por su cruda violencia en las calle de Long Island. (Foto: Archivo/La Opinión)

“Asegurar nuestra frontera y restaurar un sistema legal de inmigración es una parte esencial de parte de nuestra estrategia para combatir grupos criminales y garantizar la seguridad pública en nuestro país “, subrayó.

Sessiones instó también a los más jóvenes a permanecer apartados de este tipo de bandas criminales, que afirmó acuden a los centros educativos en busca de nuevos miembros.

“Cada vez que convierten a una persona joven a su modo de vida depravado de violencia y crimen, roban su futuro y parte del futuro de nuestra nación”, dijo.

Habló asimismo de la epidemia sin precedentes de abuso de opiáceos y de heroína que se registra actualmente en el país, que el año pasado causó más de 50,000 muertes por sobredosis, la mayor cifra jamás registrada.

“La lucha contra las bandas violentas internacionales, las drogas y el crimen no va a ser fácil. Será una tarea enorme, pero sabemos que se puede hacer”, continuó.

Sessions puso de relieve que para cumplir con este objetivo, han reforzado el número de jueces de inmigración en los centros de detención fronterizos para acelerar los procesos de deportación y está tratando de acabar con las leyes que protegen al inmigrante en las conocidas como “ciudades santuario”.

“Gracias a el liderazgo claro de Trump sobre este problema, los traspasos ilegales de fronteras han bajado a mínimos de los últimos 17 años”, arguyó el fiscal general de EE.UU.

En Los Ángeles las principales zonas de influencia de la MS-13 son Rampart, Wilshire, Olympic y Hollywood. (Foto: Archivo/La Opinión)

Una amenaza

Por su parte, Lourdes Arocho, vocera del FBI en Los Ángeles, dijo a La Opinión que ellos están “muy preocupados por el aumento de los crímenes violentos y los negocios criminales que amenazan la seguridad de nuestras comunidades. Seguimos dedicados a interrumpir y desmantelar la actividad pandilleril a través de investigaciones de inteligencia y nuestras asociaciones con agencias del orden local e internacional”.

“La Mara Salvatrucha (MS-13) es una de las pandillas más violentas en Estados Unidos. De hecho, es la primera y única pandilla callejera en ser designada por el gobierno de Estados Unidos como una ‘organización criminal transnacional'”, añadió.

“En un esfuerzo por combatir los horrendos crímenes cometidos por miembros de MS-13, para impedir su expansion, y para ayudar a mejorar las operaciones y enjuiciamiento de la MS-13, la FBI implementó la Iniciativa Antipandillas Transnacional en 2007. Este programa de colaboración, manejado a través de la Unidad de Calles Seguras y Pandillas del FBI, une a agencias locales del orden con recursos del FBI en El Salvador, Honduras y Guatemala para enfocarse en las pandillas que operan en Centro América, así como en investigaciones que se basan en Estados Unidos“.

Con información de EFE