El destino de los policías con mala conducta en el ojo del huracán

Activistas dicen que la Medida C favorecería a policías; partidarios afirman que de aprobarse promovería la participación civil de los angelinos

La propuesta busca conformar una junta con tres civiles para revisar los casos de apelación de castigos de los agentes.
La propuesta busca conformar una junta con tres civiles para revisar los casos de apelación de castigos de los agentes.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Un grupo de activistas demostró su oposición hacia una enmienda a la Medida C, conocida como Charter Amendment C, que será puesta a votación el próximo martes 16 de mayo. Dicha decisión, indicaron, favorecería a agentes de la policía acusados de mala conducta.

De ser aprobada, permitiría que los agentes encontrados culpables de mala conducta apelen su castigo —asignado por el jefe de policía- con la actual junta de derechos, compuesta por dos agentes de mando y un civil, o por una nueva junta, que estaría conformada por tres civiles.

Suena bien; no obstante, los activistas y las organizaciones comunitarias no están de acuerdo con este cambio.

Ninguna de las dos juntas, la mixta y la de solo civiles, puede recomendar castigos más severos, solo tiene el poder de dejar el castigo impuesto tal como fue ordenado o reducirlo.

Peter Bibring, abogado con la Unión de Libertad Civil Americana (c), se opone a la Medida C. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

Sin embargo, la nueva junta compuesta por civiles probablemente minimizaría el castigo del agente acusado, dicen activistas.

Esta negativa se basa en un análisis legislativo de la ciudad que indicó que en los pasados cinco años, donde se dieron 229 casos de policías con mala conducta, los panelistas civiles votaron de manera constante para minimizar los castigos de los agentes.

“Creemos que los agentes que son encontrados culpables de mala conducta no deben recibir un pase a la libertad”, dijo Pete White, director ejecutivo de Los Angeles Coalition Community Network durante una conferencia de prensa frente a la sede del LAPD.

Explicó que de aprobarse esta enmienda, nombrada en la boleta como “Los Angeles Civilian Review of Police Disciplinary Matters”, las comunidades regresarían a estar tan inseguras como lo estaban en 1992.

En aquel año, se dieron protestas en la ciudad luego de que agentes del LAPD, acusados de golpear al afroamericano Rodney King, fueran liberados de los cargos.

“Esto le costaría cientos de millones de dólares a los contribuyentes en impuestos debido a las demandas que surgirán y que se deberán pagar”, aseveró White.

La medida se votará el próximo martes 16 de mayo. (Foto: Aurelia Ventura/La Opinión)

No todo civil calificaría para la nueva junta

Para que un civil participe en la nueva junta debe tener por lo menos siete años de experiencia en arbitraje.

Hasta el momento hay 38 civiles que llenan estas características para representar a los 3.8 millones de angelinos. Y el 85% de ellos han estado en el panel por más de nueve años.

“La Enmienda Chárter C reduce la responsabilidad de agentes agresivos y con mala conducta”, dijo Peter Bibring, abogado con la Unión de Libertad Civil Americana (ACLU).

“No deben poner en la boleta una medida escrita por el sindicato de policía y apoyado por este sindicato, cuyo objetivo solo es reducir la disciplina de los agentes en la ciudad de Los Ángeles… Pero eso es lo que hicieron y por eso nos oponemos a la Medida C”, añadió Bibring.

La coalición #NoOnC insta a los votantes a rechazar la medida que, según activistas, busca revertir décadas de esfuerzos hacia una reforma significativa de responsabilidad de los agentes de policía.

Por su parte la Liga Protectora de la Policía de Los Ángeles argumentó que la medida es acerca de la justicia.

Su presidente Craig Lally dijo a ABC7 que puede haber un conflicto porque el jefe del LAPD, Charlie Beck, ofrece su veredicto a la junta directiva.

En respuesta, Beck evitó expresar su apoyo u oposición por la medida pero sí respondió a los críticos que dicen que influye en la junta.

“Más de la mitad del tiempo, el personal de mando no va exactamente con lo que recomiendo… Si estoy influenciándolos, no estoy haciendo un buen trabajo”, dijo al medio ABC7.

Los activistas también acusaron al alcalde de la ciudad Eric Garcetti de apoyar la enmienda a cambio de que el sindicato de policía no obstruyera su oportunidad de ser reelegido.

Ante esto, la oficina de Garcetti negó esta acusación y aseveró que, al contrario, la medida aumentaría la participación civil de los angelinos.