Kobach, tras suprimir votos en Kansas, va a la comisión sobre integridad electoral

El secretario de estado de Kansas, cuyas políticas han impedido el voto de minorías, ahora se encargará de una comisión que investigará el fraude electoral. Kobach fue uno de los pocos republicanos que apoyó a Trump cuando este argumentó que millones de indocumentados votaron por Hillary en noviembre

Kobach, tras suprimir votos en Kansas, va a la comisión sobre integridad electoral
El abogado y creador de la Ley SB1070 de Arizona, Kris Kobach.
Foto: Getty Images

Organizaciones defensoras de los derechos de los votantes y de las minorías atacaron hoy la decisión del presidente Donald Trump de formar una “Comisión de Integridad Electoral” encabezada por el vicepresidente Mike Pence y por el ideólogo antiinmigrante y secretario de estado de Kansas Kris Kobach.

Kris Kobach, jefe de elecciones del estado de Kansas, ha dedicado parte de su tiempo a impulsar medidas antiinmigrantes en todo el país y el resto del tiempoa imponer nuevos requisitos a los votantes de su estado para poder participar en las elecciones.

No obstante, y a pesar de que el funcionario lleva años alegando que el fraude electoral, especialmente de parte de inmigrantes, es un tema grave, Kobach sólo pudo identificar tres casos de no ciudadanos que votaron entre 2003 y 2012 en ese estado.  Kobach llevará ahora su “pasión” por el fraude electoral a la escena nacional, cortesía del presidente Donald Trump.

De acuerdo a una orden ejecutiva emitida hoy por la Casa Blanca, la comisión temporal  estudiará y asesorará al presidente sobre la “integridad de los procesos de voto usados en elecciones federales” y se enfocará, entre otros, en “individuos que no tienen el derecho legal a votar en una jurisdicción y aparecen como votantes en dicha jurisdicción”.

Poco después de ser electo presidente, Donald Trump alegó que también hubiera ganado el voto popular -que favoreció a Hillary Clinton por 3 millones y pico de votos- de no ser por masivas cantidades de fraude electoral en el que, según él, habrían votado “ilegales”.   El presidente nunca ofreció pruebas al respecto, pero en ese entonces dijo que formaría una comisión para estudiarlo.

Según diversas fuentes, Kobach será nombrado vicepresidente de la comisión. La selección del secretario de estado de Kansas para coliderar este grupo generó rechazo entre numerosos grupos que han seguido sus actividades antiinmigrantes y contra el derecho al voto en el estado de Kansas y en la escena nacional.

“Nombrar a Kris Kobach para manejar una comisión sobre la integridad del voto es como nombrar a Bernie Madoff para una comisión sobre delitos financieros”, dijo Frank Sharry, presidente de la organización proinmigrante America’s Voice. “Kobach ha hecho carrera intentando negar el voto a personas de minorías y tratando de expulsar a millones de inmigrantes de nuestro país. Su radicalismo y racismo no deberían ser parte de nuestro gobierno federal”.

Kobach no sólo ha liderado una campaña contra el “fraude electoral” en su estado de Kansas, sino que por medio de su trabajo legal con organizaciones antiinmigrantes fue el ideólogo de la Ley SB1070 de Arizona y del concepto de “autodeportación”, que se ha convertido en la ideología preponderante del partido republicano en los últimos años.

Algunos alegaron que la comisión está destinada a distraer la atención de otros temas que están consumiendo al gobierno de Trump, como la investigación sobre los intentos rusos de influenciar las elecciones presidenciales del año pasado y la defenestración del director del Buró Federal de Investigaciones (FBI) James Comey cuya agencia está investigando el asunto.

Miles protestan contra el presidente electo Donald Trump en NYC. KENA BETANCUR/AFP/Getty Images

“Condenamos esta supuesta comisión sobre la integridad electoral y pensamos que la intención del presidente Trump es distraer la atención de las verdaderas amenazas a nuestra democracia tales como la supresión del voto a miles de personas y la interferencia de Rusia en la elección de 2016″, dijo Kristen Clarke, presidenta del Comité de Abogados por los Derechos Civiles.

Agregó Clarke que el actual procurador de la nación Jeff Sessions intentó algo similar en Alabama y el resultado fue el de “congelar la participación de afroamericanos en las elecciones de ese estado”.

Líderes demócratas tuvieron una reacción similar. El líder de la minoría demócrata en el senado Charles Schumer dijo que la comisión resultará en políticas que contribuirán a la supresión del voto, como ha ocurrido en estados donde los republicanos han impulsado medidas al respecto.

Ley de Kansas bajo la lupa legal

Kobach está enfrentando una demanda legal en su estado tras instaurar una ley que requiere a los votantes mostrar pasaporte o acta de nacimiento para “probar su ciudadanía”, so pena de pasar a una lista de “votantes en el limbo” que no pueden participar en las elecciones. La Unión de Libertades Civiles Americanas ACLU está en plena lucha contra Kobach en tribunales, y este se ha visto obligado a defender la legalidad de sus políticas.

Según la ACLU, decenas de miles de votantes, particularmente jóvenes y de minorías, no cuentan con ese tipo de documentos para probar su ciudadanía. Tradicionalmente, basta con presentar un número de seguro social y otros documentos de residencia, así como la firma de una declaración jurada para demostrar ciudadanía.  Pero no en Kansas.

Diversos expertos han dicho en más de una ocasión que el fraude electoral es un problema “virtualmente inexistente”, y que son mucho más graves  las dificultades de acceso a las urnas que muchos sistemas electorales ponen a sus votantes, dificultando el acceso a un derecho esencial de la democracia.

Arturo Vargas, director ejecutivo de NALEO dijo que las acusaciones sobre fraude, particularmente las que se refieren a fraude masivo de indocumentados “no tienen fundamento alguno”.

“Crear una comisión sobre las acusaciones sin fundamento del presidente en torno al supuesto voto de indocumentados en noviembre es un peligroso ataque a la democracia y a nuestros sistemas del voto”, dijo Vargas. “El verdadero problema es que muy pocos estadounidenses pueden y quieren ejercer su derecho al voto, tal como las cifras de asistencia lo han comprobado”.