Sentencian con 16 años en cárcel a hispano que acuchilló a niño de 12 años

Bryan Ocampo, de 24 años de edad, fue hallado culpable de homicidio en segundo grado en diciembre pasado, después de que el jurado desestimara la petición de la fiscalía de juzgarlo por el asesinato en primer grado de Juan Martínez, de 12 años de edad.
Sentencian con 16 años en cárcel a hispano que acuchilló a niño de 12 años
Bryan Ocampo, de 23 años de edad fue sentenciado a 16 años tras las rejas. / Cortesía: Departamento de Policía de Anaheim

Un tribunal de Santa Ana, California, sentenció a 16 años de cárcel a un joven hispano que acuchilló fatalmente a un niño de 12 años en el 2011 en el Condado de Orange, California.

Bryan Ocampo, de 24 años de edad, fue hallado culpable de homicidio en segundo grado en diciembre pasado, después de que el jurado desestimara la petición de la fiscalía de juzgarlo por el asesinato en primer grado de Juan Martínez, de 12 años de edad.

El juez del Tribunal Superior del Condado de Orange, Steven Bromberg, calificó el asesinato como un “hecho impensable”.

La familia de la víctima se mostró inconforme por la condena, que calificaron “de insuficiente” tomando en cuenta el hecho y la edad del niño.

“Dieciséis años no es suficiente para el daño que él hizo, era sólo un niño al que mató”, dijo en la corte Lydia Martínez, hermana del menor fallecido.

El crimen, que conmocionó a la ciudad de Anaheim ocurrió el 13 de junio del 2011, último día de clases de Sycamore Junior High School en donde Juan Martínez cursaba séptimo grado.

Según los testigos, el menor acababa de salir de clases cuando se encontró con su agresor, que en aquel entonces tenía 18 años de edad, para luego verse envueltos en una brusca pelea.

Uno de los testigos indicó que cuando el adolescente apuñalaba al niño gritó en repetidas ocasiones ¡muere, muere, muere!.

No obstante, en su declaración, Ocampo negó rotundamente que hubiera dicho estas palabras y que nunca tuvo intención de matar al pequeño, mientras que su defensa sostuvo que fue Martínez quien lanzó el primer golpe.

El niño recibió al menos tres heridas con un cuchillo de cinco pulgadas, que la policía nunca logró encontrar, y la última entró por el pecho perforando el pulmón y el corazón.

Pese a las heridas, Martínez logró correr varios metros para desplomarse en un estacionamiento ante la mirada de estudiantes que presenciaban la pelea.

Ocampo fue arrestado en su apartamento horas más tarde.

Las autoridades tomaron el caso para hacer un llamado de alerta para los padres de familia de cuidar y controlar a sus hijos, ya que tanto la víctima como el agresor pertenecían a grupos que se dedican a establecer territorios, hacer grafiti y a retar a sus rivales.

Estas asociaciones callejeras serían el trampolín perfecto para que los adolescentes pasen a ser miembros de pandillas reconocidas, indicaron en su momento.

En una declaración, Ocampo se disculpó con la familia de Martínez y aseguró que el niño no se merecía morir.

Ahora, los seis años que el hispano ha pasado en la cárcel serán abonados a su sentencia y en diez años tendrá la posibilidad de realizar una petición para salir bajo libertad condicional