Trio de mujeres artistas propone al DHS un “muro” fronterizo… de tres millones de hamacas

"Creemos que nuestras ideas para el muro promueven la inclusión y son tan importantes y serias como las que han presentado otras empresas”, explicó Meridian.
Trio de mujeres artistas propone al DHS un “muro” fronterizo… de tres millones de hamacas
Foto: Suministrada

WASHINGTON.- La artista y diseñadora gráfica, Jennifer Meridian, vigila el teléfono a la espera de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) acepte la novedosa propuesta de su grupo de construir un “muro” fronterizo en el desierto de San Diego (California), hecho no de ladrillos o metal sino de árboles y tres millones de hamacas, en respuesta a la “xenofobia” de la Administración.

En entrevista telefónica con este diario, Meridian aseguró hoy que su grupo “habla muy en serio” al presentar al DHS una propuesta de seis prototipos del muro fronterizo que, a su juicio, son más vistosos y le ahorrarán dinero a los contribuyentes.

“Nosotros sí queremos pasar a la siguiente fase, pero nadie del DHS nos ha contactado aún.  Creemos que nuestras ideas para el muro promueven la inclusión y son tan importantes y serias como las que han presentado otras empresas”, explicó Meridian.

El tiempo apremia porque el DHS prevé iniciar la construcción de los prototipos que sean finalmente aceptados de cuatro a diez compañías – de más de 200 empresas que compiten por un contrato federal- este verano en el sector de San Diego (California).

“Nuestras ideas en sí son una crítica seria a un asunto muy serio, y nos preocupa profundamente este fervor xenófobo con el que esta Administración está enmarcando su gestión”, enfatizó Meridian, cuyo grupo, JM Design Studio, tiene su sede en Pittsburgh (Pensilvania).

De entre los seis prototipos de JM Design Studio, el que más ha captado la atención mediática en las últimas semanas ha sido el de las hamacas y árboles de pino blanco, por su sencillez y potente simbolismo, según Meridian.

Este prototipo en particular requeriría cerca de tres millones de hamacas, cada una colgada de un “árbol de la paz”.

Uno de seis prototipos presentado por JM Design Studio, compuesto por tres mujeres artistas.

“Visualizamos este muro como un lugar de restauración, belleza y amistad, que celebre y abogue por los derechos humanos y por el fin de la persecución de refugiados que escapan de la opresión y regímenes violentos”, reza la explicación del muro.

Otro prototipo implica la construcción de un “muro de música” hecho con cerca de diez millones de órganos de tubos a lo largo de toda la frontera sur, que permitiría a cada persona sentarse a tocar alguna melodía.

Otro prototipo involucra un “muro de música” hecho por diez millones de órganos de tubo.

Otro prototipo incluye cerca de un millón de tumbas que llevarían los nombres de quienes han perecido al cruzar las fronteras en todo el mundo en “su lucha por la supervivencia”.

Otro prototipo sería un “monumento al asilo” y recordaría a quienes han perecido cruzando fronteras en “su lucha por la supervivencia”.

Meridian presentó los seis prototipos con la colaboración de Tereneh Mosley, una diseñadora de modas, y Leah Patgorski, una diseñadora y artista visual.

De izq a der. Jennifer Meridian, Leah Patgorski, y Tereneh Mosley, enviaron sus prototipos del muro al DHS, y aguardan respuesta.

Para el “muro de las hamacas”,  si se lleva a cabo, Mosley tiene planes de contactar a grupos de mujeres indígenas de todo el mundo para el diseño de los textiles para las hamacas, según Meridian.

Meridian esperaba respuesta del DHS a partir del pasado 8 de mayo, pero afirmó que, aún si su propuesta es rechazada, su grupo buscará forjar alianzas con otros “socios”, donantes y coleccionadores de arte privados, museos y resto de la comunidad artística, para echar a andar su proyecto.

“Estamos echando una red muy amplia, e incluso pensamos recabar fondos de diversas fuentes”, señaló Meridian.

La artista calculó que el prototipo del “muro de hamacas” tendría un costo de al menos $100,000 por cada milla, o un total de $195 millones si se construyese a lo largo de toda la frontera sur de 1,200 millas.

Meridian reconoció, no obstante, que probablemente tendría que modificar ese prototipo, sustituyendo postes mientras crecen los árboles para que soporten el peso de las hamacas.

El muro fronterizo ha suscitado la repulsa de grupos cívicos en todo el país, especialmente a la luz de un informe reciente  de la Oficina de Supervisión del Gobierno (GAO) que advirtió de que los narcotraficantes se adaptan a la vigilancia policial. Entre 2011 y 2016, las autoridades descubrieron 67 túneles transfronterizos, 534 incursiones de avionetas ligeras, y 309 casos de contrabando de drogas en barcos de pesca o recreacionales.

En todo caso, un muro jamás detendría a los “narcos” porque la mayor parte de sus cargamentos de drogas pasa a través de puntos de control oficiales, ocultos en vehículos con bienes legítimos.

El DHS dijo recientemente que destinará $20 millones de otros programas de la agencia hacia la construcción de los prototipos entre la frontera entre San Diego y Tijuana, donde ya existen barreras metálicas, y el mes pasado, el Congreso aprobó unos $146 millones para modernizarlas.

Según cálculos del DHS, el muro fronterizo que el presidente Donald Trump prometió durante la contienda electoral tendrá un costo de al menos $21,000 millones. La Administración Trump ha dado marcha atrás en su exigencia de que el gobierno mexicano lo financie.