Niños angelinos de tercer grado se cartean con la autoridad

A través del programa E-Pals los pequeños se escriben con agentes del Sheriff comp parte de un programa para mejorar su ortografía y comprensión lectora
Niños angelinos de tercer grado se cartean con la autoridad
Los alumnos de tercer grado reciben con emoción a sus amigos por correspondencia. / Foto: Aurelia Ventura
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Era la una de la tarde y ayer 82 estudiantes de tercer grado de la primaria George Washington Carver, del Sur de Los Ángeles, esperaban ansiosos en la cafetería a que llegaran sus nuevos amigos.

Su emoción era porque sus invitados no eran niños de su edad; sino más bien se trataba de agentes del departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles (LASD) y miembros de la Asociación de agentes afroamericanos de paz (BPOA), con quienes han intercambiado cartas y correos electrónicos durante meses como parte de un programa académico.

“Él es el mejor amigo que he tenido”, dijo emocionado el pequeño José Rubio, de 9 años, una vez que se reunió con su e-pal (amigo por correo electrónico), el agente Steve Erickson.

El agente Steve Erickson conoció, después de cinco meses, a sus e-pals Justin Javeria y José Rubio. / Foto: Aurelia Ventura.

“Su email fue el mejor porque me cuenta lo que hace…Él agarra a los malos y hace muchas cosas buenas”, relató el pequeño José. “Yo le decía, ‘que tenga un buen día’ y que estaba yendo bien en la escuela”.

El agente Erickson quien trabaja en Castaic—al norte del condado de Los Ángeles—dijo que llegar al Sur de Los Ángeles para conocer a sus dos amigos por correspondencia valió la pena.

“Esto es muy bueno porque tenemos muchas cosas en común, nos gusta la misma comida, las caricaturas, los legos”.

Por su parte, Justin Javeia —el segundo e-pal del agente Erickson— dijo que él era muy bueno y lo calificó como el mejor sheriff de todos.

Para sus nuevos amigos, el agente les llevó de regalo un Lego, juego que los niños abrieron casi de inmediato para compartir el armado de las piezas con el agente Erickson.

A pocos pies de distancia se encontraba Kailie Mazariego, quien emocionada sostenía una platica con su e-pal, la agente Rafaela Aviña.

“A mí me gusta que es bien nice [amable]… Ella me contaba [en las cartas] que su trabajo es un poquito difícil pero también me decía qué colores le gustaban”, confesó la menor de 9 años.

La agente Rafaela Aviña junto a su e-pal Kailie Mazariego. / fotos: Aurelia Ventura

Aviña, quien cubre el área de Lynwood, dijo que cuando le ofrecieron la oportunidad de intercambiar cartas con una niña del tercer grado ella aceptó el reto entusiasmada.

“Fue como una oportunidad de crecer con una niña que no conocía y ayudarla de una manera positiva; a cambio yo siento que yo me beneficie mucho también por todo lo que me platicaba”, dijo la agente, quien es madre de una niña de 4 años.

La mamá de Kailie, Jazmín Mazariego, calificó esta experiencia como una excelente oportunidad para los niños.

“La agente en sus mensajes le decía a mi hija que le echara ganas en la escuela y creo que eso es bueno”, aseveró esta mamá.

En la escuela George Washington Carver, del Sur de L.A., 82 estudiantes; 20 de ellos con necesidades especiales, dieron ayer la bienvenida a los agentes del Sheriff. / Foto: Aurelia Ventura.

Una buena estrategia para leer y escribir

Este es el segundo año consecutivo que se lleva a cabo el programa E-pals en la primaria Carver con el fin de ayudar a los estudiantes a mejorar sus habilidades de leer, escribir y deletrear.

Durante cinco meses los estudiantes y sus amigos intercambiaron correos electrónicos y cartas por correo regular. Incluso recibieron correspondencia del sheriff del condado Jim McDonnell.

El agente, quien también estuvo presente en el evento de ayer, dijo que la amistad que se crea los motiva a estudiar y a tener pasión por las actividades académicas. El tener un modelo a seguir los anima a que les quieran escribir cartas a menudo, aseveró el sheriff.

Los pequeños tuvieron la oportunidad de conocer al Sheriff del condado angelino Jim McDonnell. / Foto: Aurelia Ventura.

“Aunque algunos han dicho que este no es el trabajo que deberían hacer los agentes, ellos [las autoridades] son quienes están en las calles todos los días y ven la necesidad”, dijo McDonnell.

“Los niños los pueden ver como amigos y no solo como el agente que viene a arrestar a alguien durante un tiroteo o una emergencia”, aseveró.

El LASD espera que el programa pueda expandirse a otras escuelas con altas necesidades académicas en 2018.