Estudiante que perdió su hogar es aceptado en Harvard

Jorge Campos supera junto a su familia la adversidad; hoy va camino a convertirse en economista

Poco antes de entrar a la secundaria, Jorge Campos experimentó la indigencia por meses junto a su familia pero nunca perdió su objetivo principal; asistir a la universidad.

Hoy, cuatro años después, su sueño está por iniciar. El próximo semestre este joven de 17 años comenzará su carrera de economista con una beca completa en la Universidad de Harvard, Massachusetts —una de las universidades más prestigiosas del mundo.

Nada ha sido fácil para Jorge, quien ahora vive en Palmdale.

Su día comienza alrededor de las 4:30 a.m. Tras alistarse, su padre Antonio Campos lo lleva en auto a la estación Universal City de la Línea Roja de Metro, de donde viaja hacia el centro de Los Ángeles. De ahí, toma un autobús para llegar antes de las 7:30 a.m., a la secundaria Manual Arts, ubicada a unas cuadras de la Universidad del Sur de California (USC).

Al salir de clases se dirige al colegio comunitario Los Ángeles (LACC) donde toma clases adicionales. Por ello, está a punto de obtener un titulo asociado en ciencias naturales y matemáticas.

Jorge Campos de 17 años asistirá a la prestigiosa universidad de Harvard comenzando en el otoño del 2017. (Suministrada)

Un viaje diario de 70 millas

Cuando comenzó la secundaria, Jorge —hijo de padres mexicanos y quien creció en el sur angelino— vivió una etapa difícil.

Su padre perdió su empleo, lo que dejó a la familia de seis miembros sin hogar. Tras ello, tuvieron que dormir con familiares, en hoteles y hasta en una van.

No obstante, luego de tres meses, Antonio Campos consiguió otro trabajo y la familia comenzó a recuperarse.

“Mi hijo dijo que él se iba a hacer cargo de las finanzas… [Jorge] le decía a mi esposo a qué lugares debía solicitar crédito para hacer historial”, comenta Marisol Campos, la madre del menor, de 43 años.

Jorge junto a sus padres Marisol y Antonio y sus hermanos Citlali, Tania Eric y su sobrina Elaisa. (Suministrada)

Con mucho esfuerzo, la familia Campos logró levantarse y comprar una casa en Palmdale.

“Cuando nos mudamos, el único favor que Jorge me pidió fue que no lo moviéramos de escuela”, dice su mamá.

El joven buscó la ruta para viajar las 70 millas de su casa a la escuela y con el apoyo de sus padres y un programa de USC que ofrece su escuela perseveró.

“Yo sabía que las oportunidades que se ofrecen en mi escuela no eran iguales en otro lugar” dice Jorge, quien vio el cambio positivo que su educación estaba causando en su persona, su familia y su comunidad.

Jorge esta por graduarse este 9 de junio y entrará a Harvard el 22 de agosto.

USC le ayudó

En Manual Arts, Jorge estaba inscrito en el programa USC TRIO Upward Bound Math y Science, el cual ofrece un apoyo académico de alta calidad para estudiantes en escuelas de bajo rendimiento.

“En el programa tenemos a instructores ayudando a los estudiantes cinco días a la semana y los sábados participan en una academia de 15 semanas”, dijo Theda Douglas, vicepresidente asociado, de programas y asociaciones gubernamentales de la USC. “Quienes cumplen con su asistencia participan en un programa de residencia de verano de seis semanas en e campus de USC”, añadió.

Jorge tomó la residencia de USC tres veranos consecutivos.

Jorge junto a Theda Douglas, Tom Sayles vicepresidente de relaciones de USC y Jonathan Franklin (der.), portavoz con L.A. Rams en un evento de reconocimiento la semana pasada. (USC/Sergio Gascon)

El programa, que es fundado por fondos federales, ya lleva 40 años en USC y sirve alrededor de 2,500 estudiantes universitarios de primera generación y de bajos ingresos en 16 escuelas secundarias de bajo desempeño en el sur y centro de Los Ángeles.

“Jorge es una persona excepcional y uno de los que han obtenido los más altos logros”, aseveró Douglas. “El fue aceptado en varias universidades Ivy Leagues, incluyendo USC, pero escogió Harvard por su programa”, añadió.

Un talento excepcional

Marisol cuenta que desde que Jorge era muy pequeño ellos notaban que era muy inteligente.

“Cuando tenía como 3 añitos me decía; ‘mami léeme este libro’ y yo le decía que no sabia leer inglés. Entonces él me decía; ‘yo te lo voy a leer’ y se inventaba toda una historia”, recordó su madre.

Jorge en su graduación del kinder en el 2004. (Suministrada)

“Yo le digo a mi hijo que lo amo mucho y es mi orgullo y le doy las gracias por todo lo que él nos ha dado”, dijo Marisol añadiendo que desde que desde hace un tiempo la familia completa confía en que Jorge lleve las finanzas.

“Mi esposo solo deposita el cheque y Jorge tiene todo en su computadora y él divide los pagos de la luz, gas y todo lo demás y nos dice cuanto podemos gastar”, dijo Marisol llamándolo el “contador sin sueldo”.

La educación que Jorge ha obtenido va dejando huellas en sus hermanos menores. “En mi casa ahora hay una atmosfera de educación y progreso”, dijo el joven economista, quien es el segundo de cuatro hijos.

Jorge dice que para muchos jóvenes “es bastante fácil quedarse atorado” e intrigado por lo que esta pasando a sus alrededores y por eso es importante tener una meta.

“Siempre debes tener algo por lo que te levantes todos los días para esforzarte, algo que quieres llegar a cumplir”.

Jorge tiene una página de GoFundMe para recaudar fondos en su transición a Harvard. Con el dinero colectado espera comprarse una computadora y útiles necesarios para estar listo al inicio de clases.