Después de ser muy saludable, padre de familia pierde movilidad y solo puede gatear

Desesperada su familia pide ayuda ya que por ser indocumentado y de bajos recursos no tiene un plan de salud

Después de ser muy saludable, padre de familia pierde movilidad y solo puede gatear
Después de ser un hombre saludable, el inmigrante mexicano se quedó sin poder caminar y fuerza muscular. La falta de cobertura de salud, ha empeorado su caso.
Foto: Cortesía / Rosie Orbach

Hace aproximadamente cinco años, Juan Arámbula comenzó a sentir un cansancio fuera de lo normal.

“Caminaba media cuadra y ya se sentía muy cansado. No podía seguir”, recuerda su esposa María de Los Ángeles Fontanillo.

Debido a su estatus indocumentado y la falta de un seguro médico, Arámbula no recibió tratamiento alguno.

“Fue de mal en peor. Se fue quedando sin fuerzas. Un día, el restaurante para el que trabajaba como lavatrastes, lo dio de baja. Ya no les servía. No podía hacer nada”, cuenta la esposa.

Para la familia de Juan Arámbula es un misterio su padecimiento ya que por falta de seguro médico, no ha podido recibir atención de salud. Desde diciembre ya no pudo caminar. (Cortesía de Rosie Orbach).
Para la familia de Juan Arámbula es un misterio su padecimiento ya que por falta de seguro médico, no ha podido recibir atención de salud. (Foto: Cortesía/Rosie Orbach)

Dice que llegó a pensar que su esposo usaba drogas a escondidas de ella. “Muy enojada lo lleve a la sala de emergencias. Mi sorpresa fue que salió limpio de adicciones”, precisa.

La condición de Arámbula empeoró de diciembre a enero cuando de plano dejó de caminar. “Primero usaba un bordón, luego una andadera pero llegó un momento en que ya se pudo parar, perdió fuerza en todo su cuerpo. En la actualidad, se desplaza gateando como un bebé. Su cuerpo se ha puesto todo duro. Tiene dificultad para hablar y ya no controla los esfínteres”, observa.

Arámbula tiene 49 años de edad. Es padre de cuatro hijos. Él y su esposa emigraron de Jalisco, México hace más de 20 años. Con la pareja, vinieron dos hijos que ahora tienen 23 y 19 años.

Juan Arambula pasó de ser un hombre saludable a no poder caminar y desplazarse gateando. Su drama es que es indocumentado y no tiene un plan de salud. (Cortesía Rosie Orbach).
Juan Arámbula pasó de ser un hombre saludable a no poder caminar y desplazarse gateando. (Foto: Cortesía/Rosie Orbach)

En Estados Unidos nacieron sus dos hijos menores que ahora tienen 11 y 10 años. La familia vive en Bakersfield, California

“Mis hijos mayores no quisieron saber de su papá cuando empezó a ponerse mal, se fueron y me dejaron sola con él. Ni su familia que vive aquí quiere ayudarme ni mis parientes”, dice entristecida y acongojada la madre de familia

Lo que es más, cuenta que el hijo mayor les dejó a cargo a su hija que ahora tiene seis años.

Fontanilla cree que tan pronto crezcan los hijos menores también la van a abandonar porque implica mucho trabajo cuidar al padre discapacitado

“Yo me desespero mucho. Siento que me voy a volver loca. Lloro todos los días. Salgo a trabajar al campo y cuando regreso a veces lo encuentro en la calle. Se sale arrastrándose. Para mi es muy pesado, levantarlo. Entre mi hijo de 11 año y yo lo movemos pero ya nos han dicho que nos van a salir hernias Pero qué podemos hacer ya ni los vecinos nos quieren ayudar”, observa.

Hasta hace cinco años, Juan Arámbula era un hombre completamente sano pero de la noche a la mañana comenzó a perder fuerza muscular. (Cortesía de Rosie Orbach)
Hasta hace cinco años, Juan Arámbula era un hombre completamente sano pero de la noche a la mañana comenzó a perder fuerza muscular. (Foto: Cortesía/Rosie Orbach)

Tampoco, asegura, puedo dejar de trabajar porque ese dinero les hace falta para pagar la renta.

Dice que ha tratado de buscar cobertura de salud pero todo ha sido en vano.”Algunos me han dicho que no pueden que porque no es un viejito. Otros que porque no tiene papeles”.

Esta inmigrante no sabe qué enfermedad padece su esposo. “Conseguí una cita con el neurólogo en el hospital de condado de Bakersfield apenas para el 14 de junio para ver si me pueden dar un diagnóstico. Lo único que sé es que algo del cerebro”, externa.

María de los Ángeles Fontanilla, esposa de Juan Arámbula está desesperada porque no sabe la enfermedad que tiene su esposo. Tampoco tiene cobertura de salud. (Cortesía de Rosie Orbach).
María de los Ángeles Fontanillo, esposa de Juan Arámbula, está desesperada porque no sabe la enfermedad que tiene su esposo. (Foto: Cortesía/Rosie Orbach)

Agobiada por las deudas y preocupada porque cada día el estado de salud de su cónyuge se deteriora, con la ayuda de un vecina, abrió una cuenta en busca de donaciones en el sitio GoFundMe para cubrir los gastos médicos que se le avecinan ahora que lo van a llevar al hospital.

“Es mucha mi carga, trabajo en el campo todo el día. No puedo pagar a nadie para que cuide a mi esposo. Muchas veces, al regresar encuentro la casa toda sucia llena de sus heces por todas partes hasta en las paredes. No quiere usar pañal, se lo quita. En lugar de ponerme a hacer de comer para mis hijos y para él cuando llego, tengo que limpiar la vivienda y bañar a mi esposo”, dice llorando.

El mayor deseo de María de Los Ángeles Fontanillo es lograr que Juan Arámbula pueda tener un seguro médico para que recibe atención médica. “No sé que hacer se nos han cerrado las muertes por no tener documentos”, exclama .