Enfrentar el miedo a ICE para lograr una adopción

Los familiares de menores desamparados podrían recibir cerca de $350 al mes si se convierten en tutores legales; esto sin importar el estado migratorio
Enfrentar el miedo a ICE para lograr una adopción
La corte podría dar el beneficio SIJ si decide que la mejor opción es que el menor no regrese a su país de origen. (foto referencial). foto: Aurelia Ventura

Hace unos dos años y medio, Judith, de 29 años de edad, recibió una llamada de María —su media hermana de 9 años y que se encontraba en México. Era para informarle que su mamá acababa de morir. El padre de María había fallecido el año anterior.

La niña le dijo a su hermana mayor, quien estaba en Los Ángeles, que no quería estar sola.

“En ese momento no pensé nada. Sabía que no podía dejar sola a mi hermana”, dijo Judith, quien no cuenta con una residencia legal y solo tiene, por ahora, una visa de turista.

“Ese mismo día, me subí a un avión para estar con ella. Sabía que tenía que encontrar una manera de traerla aquí para vivir conmigo y con mi marido”.

La joven pasó nueve meses en México hasta que obtuvo la custodia de María. Luego volvió a Los Ángeles para intentar hacer lo mismo.

Una vez en aquí, Judith tuvo que pasar por la Corte de Familia del condado de Los Ángeles para obtener la tutela legal de María.

Los tribunales de dependencia juvenil del condado también escuchan casos de tutela para niños que ya están en el sistema de cuidado de crianza temporal.

Para niños como María, el establecimiento de la tutela legal puede significar ayuda y en algunos casos, un camino hacia la ciudadanía a través del programa Especial de Inmigrantes Juveniles.

“Yo sí tenía miedo, pero no quería que mi hermana se quede sola… Todo está feo [por las deportaciones] y mi esposo me dijo ‘mejor no vayas [a la corte], si te llegan a agarrar lo vas a perder todo’”, dijo Judith, quien optó por confiar en el sistema de la corte de familias.

El abogado Juan Guzmán, de la organización sin fines de lucro Alliance for Children´s Rights, explicó que muchos familiares que tienen a su cargo a menores de edad dudan en obtener la tutela legal en los tribunales de dependencia porque deben someterse a un extenso proceso de verificación de antecedentes—que incluye la toma de huellas digitales.

“En algunos casos, los familiares no quieren que los niños sean colocados en sus casas”, agregó Guzmán. Esto por temor a que el proceso pueda hacer que la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) conozca su estatus migratorio.

Según el Departamento de Servicios para Niños y Familias (DCFS) de Los Ángeles, los tutores y padres adoptivos no necesitan tener residencia legal o ciudadanía. La entidad, aseguró, que no se rastrea el estado migratorio de los cuidadores.

“Por lo general, hacemos un excelente trabajo al colocar a los niños de crianza temporal con familiares. Más de la mitad de nuestros niños que están en cuidado fuera del hogar están con parientes”, dijo Armand Montiel, director de comunicaciones de DCFS.

Es esta institución la que lleva a cabo las verificaciones de antecedentes de los solicitantes de tutela legal y cuidado de crianza temporal —a pedido de los tribunales de familia.

Las huellas digitales son necesarias en la mayoría de los casos. Sin embargo, los representantes de DCFS aseguraron que no mantienen registros del estado migratorio de las personas que investigan.

La tarjeta consular o el pasaporte extranjero es suficiente para establecer identidad.

Se eleva el nivel de miedo

Después de la elección presidencial del año pasado, los abogados de Alliance for Children´s Rights, como Juan Guzmán, comenzaron a ver entre sus clientes un creciente temor a la deportación.

“He estado aquí en la Alianza durante tres años, y no es hasta este año hemos visto el miedo en nuestros clientes”, dijo el defensor.

“Ellos preguntan, ‘¿Me van a deportar? ¿ICE estará allí?’”.

En el caso de Judith, esta joven madre fue capaz de superar su miedo gracias al fuerte apego emocional que tiene con María.

“Desde el nacimiento de María sentí una conexión especial con ella”, dijo Judith.

“Tal vez es la diferencia de edad, pero siempre me sentí como su mamá. Ahora tengo la oportunidad de cuidarla, protegerla y asegurarme de que crezca bien y se sienta amada”.

En cifras

Alliance for Children´s Rights estima que alrededor de 300,000 niños en el condado de Los Angeles viven con otras personas que no son sus padres, a menudo familiares que ayudan sin recibir ningún tipo de compensación.

Los tutores legales podrían obtener entre $350 a $380 al mes de CalWorks, un programa de asistencia pública que provee dinero a personas elegibles con niños en casa.

Esto una vez que obtienen la custodia, “independientemente de su estado migratorio”, agregó el abogado Guzmán.

Con frecuencia, cuando los trabajadores sociales de DCFS investigan denuncias de abuso o negligencia encuentran que el niño o niña ya está viviendo con algún otro familiar.

Estas personas pueden obtener la tutela legal sin importar si son inmigrantes indocumentados y pueden además obtener el apoyo —financiero y educativo— que necesitan para ayudar al menor.

El futuro de María

La pequeña María es delgada, con una sonrisa grande y espontánea. A menudo disfruta de cuidar a Fernanda, la bebé de Judith, que hoy tieine 9 meses de edad.

Judith no se imagina su vida sin las dos niñas. “Ambas son mis hijas”, dice.

“No soy la madre biológica de María, pero no importa. Mi esposo y yo las tratamos igual a las dos. Las amamos igual. María no estaría más feliz ni más segura en ningún otro lugar”.

El abogado Guzmán le aconsejó a Judith que continue con los trámites legales para que María pueda obtener la residencia permanente.

Gracias a un programa llamado Special Immigrant Juvenile Status (SIJ), los menores de edad que son declarados “abandonados” y que son inmigrantes indocumentados pueden convertirse en residentes permanentes y posteriormente ciudadanos de Estados Unidos.

El futuro de María se ve tan brillante como su sonrisa y si todo va según lo planeado, ella podría hacer realidad sus sueños de convertirse en doctora en medicina.

“Quiero ayudar a las mujeres embarazadas a tener hijos, eso es lo que quiero hacer cuando sea grande”, confiesa la niña.

* Los nombres de Judith y de María fueron cambiados para proteger su identidad.

Para más información sobre el programa Special Immigrant Juvenile Status (SIJ) visita: bit.ly/2rYkvAA  

“The Chronicle of Social Change es un sitio de noticias de periodismo sin fines de lucro que cubre el cuidado de crianza, la justicia juvenil y los problemas de salud mental de los niños en el condado de Los Angeles”.