Navidad en julio para niños en hogares de crianza

Regalan juguetes y cariño a decenas de menores
Navidad en julio para niños en hogares de crianza
Roxane Ramos, de 9, y Faith, de 8, abren sus paquetes con juguetes. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Con música pop sonando en los parlantes, cientos de voluntarios organizaban paquetes con juguetes y otros obsequios para regalar a decenas de niños de hogares de crianza.

También había pinta de caritas y actividades para los menores, así como un almuerzo y expresiones de cariño escritas en notas que acompañaban los 60,000 paquetes – cada uno con 4-5 juguetes y otros obsequios.

Alrededor de 100 menores fueron escogidos para recibir los regalos en el lugar. Otros 60,000 paquetes serían distribuidos en 10 otros estados.

Era Navidad en julio, un evento organizado la Fundación de la Industria de Juguetes (TIF) y la National Court Appointed Special Advocate Association (National CASA), una agencia que provee asistencia a menores que han tenido que dejar sus hogares.

“El número de niños en hogares de crianza sigue creciendo y estamos tratando de proveerles con un poco de diversión para que tengan felicidad”, dijo Jean Butler, directora ejecutiva de TIF.

“Para estos niños, un juguetes no es solo un juguete, es un símbolo de que alguien se preocupa por ellos, es una distracción, un normalizador, que los hace sentir como un niño por un momento”, agregó Butler.

 

Voluntarios preparan las bolsas con juguetes que fueron distribuidos entre niños de hogares de crianza. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Voluntarios preparan las bolsas con juguetes que fueron distribuidos entre niños de hogares de crianza. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

Alrededor de 300 empleados de diferentes fabricantes de juguetes se dieron cita en Gardena recientemente para donar su tiempo en la noble causa.

Entre ellas estaba Nancy Solano, madre de tres hijos adolescentes.

“Pienso en los niños que han perdido su hogar, y en darles un poco de motivación y una notita que diga que alguien los ama”, dijo Solano.

Roberto Ramos sabe perfectamente lo que eso significa.

El abuelo adoptó a sus tres nieta, Roxana, de 9 años, Faith de 8 y Savannah, de 5.

Se hizo cargo de ellas hace cuatro años.

“Mis propios hijos tuvieron problemas, no estaban aptos para criar niños”, contó.

En este entonces este troquero estaba en Canadá, pero al darse cuenta que las menores habían sido puestas en un hogar de crianza en Palmdale, no dudó en regresar y hacerse cargo de ellas.

Faith Ramos muestra los juguetes que recibió en el evento. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Faith Ramos muestra los juguetes que recibió en el evento. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

“(Ser padre de crianza) es un proceso largo, que no cualquiera se atreve porque criar un niño en estas fechas es una situacion de una gran responsabilidad, tiene uno que estar con ellas 24 horas al día, siete días a la semana, no es fácil”, recalca.

Ramos ahora ayuda a otros padres de crianza.

“Los latinos no sabemos, no tenemos la suficiente orientación”, dice de por qué muchos se dan por vencido ante el proceso de ser padre de crianza o adopción.

“Pasar por todo esto me hizo que yo supiera como hacer papeleo y todas las gestiones que se hacen con la corte”, relata. “La necesidad es grandísima”.

Admite que él y su esposa fallaron en la crianza de sus hijos.

“Mi dedicación era traer dinero a la mesa para pagar la renta, la comida, mi esposa también trabajaba, nos descuidadmos talvez de nuestros hijos espiritual y físicamente”, dice.

Savanna Ramos, de 5 años, abre la bolsa con regalos que recibió en el evento. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Savanna Ramos, de 5 años, abre la bolsa con regalos que recibió en el evento. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

“Ahora yo me fijo que la familia es primero. Mis niñas me aprecian, para ellos yo soy su ídolo. En lo económico podríamos estar mejor, pero no nos falta nada”, expresa.

Faith Ramos, de 8 años, tiene varios juguetes, pero recibió un paquete en el evento con algunos de Shopkins y un unicornio que le gustó mucho.

“Esto es especial porque me gusta la manera que nos dan regalos y nos pintan la cara y todas las actividades”, dijo la niña con una sonrisa en la cara, el mejor regalo que puede recibir un menor de edad.

Con información recabada por Aurelia Ventura