Centro de recursos intenta revitalizar el área de Pico Union

“En las pandillas no se le obliga a nadie a entrar ni a salir”, dijo el originario de Guanajuato, México. “Las pandillas son una opción”, aseveró.
Centro de recursos intenta revitalizar el área de Pico Union
Gloria Farias, directora de el Centro Puede en Pico/Union
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Eran principios de los noventas y Alfredo Barrón salía de la cárcel tras haber cumplido una condena de tres años. Pese a vivir en el área de Pico Union la cual estaba plagada de pandillas, el hombre de entonces 23 años decidió cambiar el rumbo de su vida y alejarse de las mismas.

Sin saber a donde acudir, el ex pandillero tocó puertas y se encontró a una mujer que sin conocerlo mucho le tendió la mano. Le ofreció un trabajo en una zapatería y un techo donde vivir.

Han pasado más de 20 años y Barrón, quien es conocido como el Feo, es un miembro activo de la comunidad Pico Union. La mujer que lo ayudó es ahora su amiga, Gloria L. Farías, la directora de la corporación Pico Union Housing (PUHC), una organización no lucrativa que se encarga de crear viviendas asequibles.

Expandillero, hoy voluntario de el Centro Puede en Pico Union Alfredo Barron (Aurelia Ventura/La Opinion)

PUHC cuenta con el Centro Puede, que ofrece talleres de capacitación, educación de secundaria y empleos para los jóvenes. Esto ha ayudado a que muchos ex pandilleros, adictos a las drogas y mujeres que sufren violencia domestica salgan adelante.

Barrón dijo que actualmente trabaja en la reconstrucción de casas y esta en proceso de crear su propia compañía.

“Desde muy joven cuando yo veía a los plomeros, los electricistas yo les preguntaba como lo hacían y así fui aprendiendo de la remodelación de casas”, aseveró el hombre de 49 años.

Barrón también participa como voluntario con el Centro Puede en un proyecto que intenta convertir los callejones en alternativas a parques para los niños del área.

Amy Calzada, de 30 años y quien también creció en el área de Pico Union, dijo que durante su juventud estuvo involucrada con pandillas, drogas, alcohol y sufría violencia domestica.

“No me gustaba mi vida pero la adicción es muy fuerte”, dijo la ahora madre de tres niños de 10, 7 y 1 año de edad.

El año pasado mientras estaba en un centro de rehabilitación alguien le dijo acerca del centro y ella decidió ir.

Exadicta y clienta de Centro Puede en Pico Union Amy Calzada, mientra una foto de su familia (Aurelia Ventura/La Opinion)

“[Farías] me ofreció un apartamento para vivir y un trabajo de [manejadora] del edificio”, recuerda la mujer. “Pero yo pensé que se escuchaba muy bonito para ser realidad Pero si lo fue”, dijo emocionada Calzada quien desde el principio de año funge como manejadora de un edificio de 30 apartamentos del área Pico Union.

Calzada dice que esta muy contenta y ahora ayuda a otras mujeres que están en una situación similar a la que ella pasó.

“Yo me acuerdo cuando tenía problemas [de drogas y violencia domestica] que quería platicar con alguien pero no había con quien”, dijo Calzada aseverando que ella escucha a las mujeres que necesitan una voz amiga que no las juzgue.

Es un cáncer

Farías compara el problema de las pandillas y las drogas con el cáncer. Ella asevera que si una persona que padece de estos problemas es curada, sus generaciones vendieras tendrán un mejor futuro.

Gloria L. Farias, directora of Centro Puede en Pico/Union ( Aurelia Ventura/La Opinión)

Barrón concuerda puesto que él se siente un ejemplo del cambio. Dos de sus siete hijos ya se graduaron del colegio y la secundaria respectivamente este año y aspiran a un mejor futuro.

“En las pandillas no se le obliga a nadie a entrar ni a salir”, dijo el originario de Guanajuato, México. “Las pandillas son una opción”, aseveró.

El Centro Puede esta localizado en el 1115 S. Alvarado Street. Para más información visite http://puedecenter.org