Un padre a ‘todo dar’

Psicóloga describe las características que debe tener todo buen papá
Un padre a ‘todo dar’
El buen padre es afectivo, está al pendiente de todas las necesidades de sus hijos, incluyendo las emocionales.
Foto: Shutterstock

“El buen padre es aquel que tiene la capacidad de ser el mejor maestro para sus hijos en todos los aspectos de la vida”.

Así describe a groso modo Anabel Castrezana, especializada en psicología y vinculada a Kaiser Permanente de Santa Ana,California, al padre que “sabe ser buen padre”.

Y es que de acuerdo con la psicoterapeuta de parejas y familias, “el buen padre no solo es aquel que es un excelente proveedor”, sino que también tiene las siguientes características:

1. Buena cabeza de su familia

El buen padre tiene la capacidad de tomar las mejores decisiones económicas para cubrir las necesidades de su familia. “Es decir, que sabe manejar con inteligencia el presupuesto familiar, evitando los gastos innecesarios y las grandes deudas”, explica Castrezana.

2. Es afectivo

El buen papá tiene la capacidad de expresarle su amor y afecto a los hijos, con demostraciones de abrazos, besos y cariño”, resalta la experta. “Algo que a veces resulta un poco difícil para los padres latinos que fueron criados dentro de un ambiente machista donde el varón tienen que ser fuerte y poco demostrativo en sus sentimientos para no caer en lo débil”.

3. Sabe disciplinar

El buen padre disciplina, pero con amor”, explica Castrezana.

Esto quiere decir que sabe poner la “disciplina apropiada”, corrigiendo sin agresión ni autoritarismo.

“Disciplinar no significa castigar”, resalta la entrevistada. “Disciplinar significa saber escuchar con paciencia y comprensión al corregir cualquier mala conducta del menor que haya quebrantó los límites de los valores familiares o sociales”.

Y la técnica de la disciplina inteligente es la de “enseñarle desde muy niño a los hijos a respetar los valores estructurales familiares” y, al momento que se hayan salido de ellos, hacerlos reflexionar acerca de la actitud inadecuada que cometieron hasta que ellos mismos identifiquen el error y, a partir de  allí, ponerles los límites y dejarles ver que toda mala acción siempre tiene consecuencias.

4. Dar buen ejemplo y ser un buen guía

De nada sirve que un papá enseñe de palabra al hijo lo que es correcto o no, si no lo predica con sus actos.

El buen padre da buen ejemplo a sus hijos con sus acciones”, recalca Castrezana. “Los chicos aprenden más con ejemplos que con palabras que, como bien se dice, les entran por un oído y les salen por el otro”.

Fuera de ello, cuando el padre no práctica lo que predica, da a los hijos un mensaje confuso y les deja la puerta abierta para que estos no lo respeten como autoridad, debido a que comete las mismas faltas o errores que pretende corregir en ellos.

5. Es activo en la crianza

El buen padre, además de ser líder o cabeza de hogar, trabaja en equipo con la madre en la crianza de los hijos, participando a la par con ella en todos los quehaceres y actividades diarias en torno a su educación académica, formación como individuo, cuidado y bienestar.

“Desafortunadamente, muchos padres de las culturas latinas machistas no tienen esta característica porque todo se lo dejan a las madres… Y tendrán que trabajar fuertemente en este punto si desean ser verdaderos buenos padres, ya que, como dije al inicio, la paternidad no se centra solamente en el ser un buen proveedor. El buen padre colaborar y está involucrado en todas las actividades de la crianza, algo que no solo une la relación de papá a hijos sino que también aporta un buen ejemplo”, subraya Castrezana.

6. Sabe escuchar

El ser un oyente asertivo es uno de los grandes restos que tienen los padres, especialmente los papás, que a veces no tienen la paciencia para escuchar o conversar con sus hijos chicos o adolescentes.

El buen padre sabe escuchar; es decir que sabe ser paciente y respetuoso cuando sus hijos le hablan de un mal comportamiento que tuvieron en casa o la escuela que generó quejas, o cuando simplemente los menores le están compartiendo sus historias o sentimientos, por más simples que sean”, concluye la experta.