Disputas entre ambulantes amenazan un programa piloto afuera del Metro

El programa para vendedores ambulantes que está a prueba por un año; de aprobarse podría extenderse a otras estaciones del Metro de Los Ángeles
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Disputas entre ambulantes amenazan un programa piloto afuera del Metro
Rudy Alberto Galicia está muy contento desde que puede vender en una mesita en la estación del metro MacArthur. (.
Foto: Araceli Martinez / La Opinión

Desde marzo pasado, cerca de 60 vendedores ambulantes ofrecen sus productos sobre una mesa y bajo una carpa en lugar de continuar con un tendido en la banqueta afuera de la estación del Metro del parque MacArthur.

Este es un programa piloto, puesto en marcha por el concejal Gil Cedillo con el apoyo del Condado a través de la supervisora Hilda Solís y autoridades de Metro.

Y de dar buenos resultados, en un año podría ampliarse a todas las plataformas del sistema ferroviario de la Autoridad Metropolitana del condado de Los Ángeles.

Rudy Alberto García ya vende en una mesa gracias a un programa piloto que permite que un grupo de vendedores ambulantes vendan afuera de la estación de metro Parque MacArthur. (Araceli Martínez/La Opinión).
Rudy Alberto Galicia ya vende en una mesa gracias a un programa piloto que permite que un grupo de vendedores ambulantes vendan afuera de la estación de metro Parque MacArthur. (Araceli Martínez/La Opinión).

Rudy Alberto Galicia quien depende de una silla de ruedas para su movilidad, ha vendido perfumes, lociones y esencias durante 21 años en la acera afuera de la estación del metro del Parque MacArthur.

Pero desde el pasado 29 de marzo, está feliz porque ya tiene una larga mesa donde colocar sus productos. “Con este calor, no tener que ponerme en el piso y contar con una carpa para protegernos del sol, es un gran alivio”, dice Galicia, inmigrante de El Salvador.

“Estoy muy optimista y contento por esta oportunidad. Todos tenemos el derecho a comer. Si no trabajamos no comemos”, dice el también pastor evangelista.

Rafael Morales explica que cada semana los vendedores con mesa afuera del metro MacArthur pagan 15 dólares. (Araceli Martínez/La Opinión).
Rafael Morales explica que cada semana los vendedores con mesa afuera del metro MacArthur pagan 15 dólares. (Araceli Martínez/La Opinión).

Rafael Morales de la Unión de Vendedores Ambulantes que representa a a quienes se les dotó de mesas para que ya no vendieran en el piso, explica que se dio prioridad a quienes comenzaron la lucha.

Tenemos una lista de espera de unos 50. No quiero decir que nunca se les va a llamar pero también queremos diversidad en las ventas para que no se hagan competencia entre ellos y no vendan todos lo mismo”.

Hace ver que aunque la mayoría de los vendedores beneficiados con mesas y carpas bajo el programa piloto son hispanos, hay algunos iraníes, un anglosajón, un coreano y una china.

En las dos hileras de puestos se pueden observar una gran variedad de  artículos desde ropa usada, joyería de fantasía, zapatos, perfumes y productos electrónicos básicos como audífonos.

Almircar muy satisfecho con tener una mesa para vender sus productos. (Araceli Martínez/La Opinión).

Almircar Reyes dice que lo mejor de contar con una mesa y sombra es que ya no tienen problemas con la policía ni el temor de que les vaya a dar una multa.

Margarita Xochitecatl una inmigrante mexicana comenta que se siente contenta de tener un espacio. “Ya estamos en la sombra. Ya no nos da el sol. El negocio tiene más presentación”, considera.

Debido a que el programa piloto no ha dado acomodo a todos los vendedores ambulantes, ha generado cierta inconformidad entre quienes no alcanzaron lugar.

La vendedora Margarita Xichotecatl dice que desde que ya vende su mercancia en un tendido en la banqueta, dice que su negocio tiene mejor imagen. (Araceli Martínez/La Opinión).

Karla de Paz, directora del programa Organizado Comunidades de East L.A Community Corporation, la organización que encabezó la campaña por la legalización y despenalización de las ventas de ambulantes en las aceras y parques de Los Ángeles, subraya que no está en contra del proyecto piloto de Cedillo.

“Aprobamos el proyecto. Tiene su valor pero nuestra inquietud es que vaya a ver más criminalización para quienes se quedaron en la acera”, dice.

Aunque la propia De Paz aclara que desde que el Concejo aprobó la despenalización de las ventas ambulantes en las aceras en febrero, los vendedores ambulantes solo pueden ser acreedores a multas administrativas semejantes a una infracción por estacionamiento.

Muchos vendedores en las aceras afuera del metro MacArthur esperan por una mesa bajo el programa piloto de la Ciudad, el condado y el Metro. (Araceli Martínez/La Opinión).
Muchos vendedores en las aceras afuera del Metro MacArthur esperan por una mesa bajo el programa piloto de la Ciudad, el condado y el Metro. (Araceli Martínez/La Opinión).

Hace ver que no quieren que se queden sin beneficiarse de este programa quienes no sean parte de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes y que pertenecen al East L.A. Community Corporation.

“Nuestros interés es que esos espacios sean para todos. Estamos luchando en el Concejo de Los Ángeles para que se forme un distrito especial para la venta ambulante en el parque MacArthur y que todos los vendedores ambulantes puedan trabajar como un grupo unido”, observó.

Indica que el programa piloto ha creado disputas entre los vendedores beneficiados y los que quedaron fuera. “Los que tienen mesas ya no tienen tantas ventas como los que permanecen en las aceras, y eso ha creado ciertas peleas. Nosotros queremos que haya unidad y no división entre ellos”.

A quienes se quedaron sin mesas, De Paz anota, que les están enseñando a respetar las leyes federales para que dejen espacio suficiente de cinco pies para que la gente y personas con algún tipo de incapacidad física pueda caminar por la acera.

Y recalca que ellos apoyan el programa piloto de Cedillo. “Lo que queremos es que funcione para todo”, expone.

Añadie que si bien vender en las banquetas ya no es un delito criminal, aún el Concejo no ha aprobado los permisos. “El trabajo no ha terminado para nosotros. Necesitamos que la Ciudad apruebe un sistema de permisos para que puedan vender legalmente”, sentenció.

María Ramírez quien no alcanzó espacio, dice que sus ventas diarias no dan para pagar un permiso para tener una mesa. “Si me gustaría si no cobraran. Mire cómo está no. No hay ventas”, señala.

Margarita Xochitecatl se siente más cómoda vendiendo sus productos en una mesa bajo el programa piloto por un año impulsado por el Concejo de Los Ángeles, el condado y el metro. (Araceli Martínez/La Opinión).
Margarita Xochitecatl se siente más cómoda vendiendo sus productos en una mesa bajo el programa piloto por un año impulsado por el Concejo de Los Ángeles, el condado y Metro LA. (Araceli Martínez/La Opinión).

Arturo Chávez, director de la oficina del concejal Gil Cedillo sostiene que les costó tres años poder conseguir la alianza entre el Concejo de Los Ángeles, el condado y el Metro para echar a andar el programa piloto.

Queremos tener éxito para que podemos ampliarlos a otras estaciones del Metro como Chinatown, Boyle Heights y Santa Mónica pero si hay problemas como pleitos entre los vendedores ambulantes o si no se respeta los acuerdos  y cada vez tenemos más ventas en las banquetas, no vamos a poder conseguirlo”, considera.

Agrega que se trata de ganar una guerra no una batalla. “Así más vendedores podrían tener un empleo de manera organizada con sus mesas afuera de la mayoría de las estaciones del metro”, destaca.