¡No juzgues el precio de un cashew!

Su producción es muy compleja ya que tiene que ser secado y tostado para neutralizar la cubierta tóxica y venenosa que lo protege
¡No juzgues el precio de un cashew!
Los principales productores de esta nuez son India, Brazil y Nigeria./Shutterstock

Para que un cashew, anacardo o marañón llegue a nosotros en versión comestible, tiene que ser secado y tostado para neutralizar la cubierta tóxica y venenosa que lo protege.

La producción es muy compleja.  El anacardo es nativo de las zonas costeras de Brazil y luego llegó a la India y algunas zonas de Africa, donde ahora también se cultivan. Hoy día, los principales productores son India, Brazil y Nigeria, entre otros, pero los brasileños y los indios son los más destacados en la transformación de esta nuez tan poderosa, nutritiva y sabrosa. El resto de la fruta se utiliza para bebidas y mermeladas, es muy rica y dulce.

Si los comparamos con otras nueces, lo cashews son cerca de un 50% más altos en grasa saludable para el corazón,  similar a la grasa que tiene el aceite de oliva.  Son ricos en vitamina E y minerales, sobre todo en magnesio, zinc y selenio, importante para mantener una buena función corporal. Reducen el riesgos de diabetes tipo 2 y enfermedades del corazón, ayuda a los huesos y disminuye el riesgo de aumento de peso, entre otros beneficios.

  • Conserva los anacardos crudos por hasta seis meses o más, en una bolsa sellada en un ambiente fresco, oscuro y seco, como el congelador o en el refrigerador.
  • Manténlos alejados del ajo, las cebollas y otros alimentos de mucho olor. Tienden a absorber el olor de todo lo que tienen cerca.
  • Guárdalos en una bolsa sellada a temperatura ambiente por un máximo de tres meses y si abres un pote de mantequilla de anacardo siempre refrigéralo después de abrirlo.
La mantequilla de cashews es muy alimenticia./Shutterstock

Una receta

Prepara leche de cashews, tiene un sabor increíble.

Echa una taza de anacardos crudos (sin sal) en un envase profundo, cúbrelos con agua fría y deja remojar por 3-4 horas.  Escúrrelos y llévalos a la licuadora con 3-4 tazas de agua fría, mezclando hasta que esté suave.  Si quieres, añade una pizca de vainilla natural y/o una pizca de miel o miel de agave. Cómpralos siempre crudos y sin sal para disfrutarlos en el desayuno, como un snack o de aperitivo.

También puedes tostarlos, agregarlos a una ensalada, invitarlos a una salsa, sopa, pesto, guiso, chaufa o salteado.

¡Ponte creativo, los cashews no muerden!

Doreen Colondres es nuestra celebrity chef.  Autora del libro La Cocina No Muerde.  Una viajera incansable, graduada y certificada en cocina y vinos. Síguela en Facebook e Instagram @DoreenColondres y visítala en www.LaCocinaNoMuerde.com o adquiere su libro en Amazon o Itunes.