Medida busca legalizar la venta ambulante de comida en Los Ángeles

Más de 50,000 personas ejercen la venta ambulante en LA
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Medida busca legalizar la venta ambulante de comida en Los Ángeles
Vendedores ambulantes piden la legalización de su trabajo.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Los Ángeles es la única gran ciudad norteamericana donde la venta ambulante todavía es ilegal, pero eso está a punto de cambiar. Una campaña para legalizar la venta ambulante de comida está poco a poco ganando terreno en el ayuntamiento de LA, sobre todo, desde que se teme que las políticas antiimigración de Donald Trump puedan significar la deportación de personas indocumentadas si llegan a ser sancionadas por la policía.

Durante años, los 50,000 vendedores ambulantes que se estima trabajan en la ciudad, en áeras tan concurridas como el distrito Piñata o la plaza de Metro de MacArthur Park, se han enfrentado a multas y a la confiscación de sus mercancías, llegando a ser acusados de delitos menores. Mercancías diversas a pie de calle que van desde accesorios para teléfonos móviles hasta calzado o tamales para almorzar.

“Debe dedicarse a lo que sabe hacer, esto es, hacer chicharrón y carnitas. Un cerdo siempre tiene patas y una cabeza, allí no tendrá ningún problema”, recuerda Enrique que le aconsejó su padre antes de abandonar México, y efectivamente, ahora vende estos productos en el distrito Piñata junto a su mujer, Estela Peralta, quien prepara tortillas y salsas caseras.

La pareja sabe que su actividad es ilegal, pero no consiguen entender el porqué y además, tampoco tienen otra manera de ganarse la vida. “No sé quién decidió que es un crimen. Vender drogas en las calles sí, pero la venta ambulante no debería serlo“, explica Peralta a NPR.

El concejal José Huizar representa el distrito donde venden los Peraltas, y muchos otros vendedores. Huizar propuso la legalización de la venta ambulante en 2014, pero no consiguió apoyo polítio. En la actualidad, cree que la situación política es bastane diferente: “Una vez que Trump fue elegido y su retórica antiinmigración y anti-latino se situó a la vanguardia de su campaña, los miembros del consejo municipal decidieron dar un paso adelante”, relata a NPR.

Apenas semanas después de la toma de posesión de Trump, el ayuntamiento inició un marco legal para la venta ambulante y votó unánimemente su despenalización. “No queríamos arriesgarnos a seguir colaborando en la división de familias en caso de que algunas de estas personas quedaran atrapadas en el sistema judicial por cometer una pequeña infracción”, añade.

Vendedores ambulantes de comida. (Aurelia Ventura / La Opinión)

A finales de marzo, la Autoridad de Tránsito de Los Ángeles comenzó a probar un sistema de permisos para vendedores en la plaza al aire libre de Metro, cerca de MacArthur Park. Si bien después de este experimento, todavía queda por delimitar qué tipo de vendedores pueden establecerse dónde, cuántos son permitidos por bloque… detalles que preocupan a estos vendedores pues podrían modificar fuertemente la estructura de estos mercados informales.

No obstante, no todo el mundo está de acuerdo con despenalizar la venta ambulante. Michael Zarabian, propietario de un restaurante mediterráneo en el centro de LA, cree que esta medida amenazará su negocio. “Un impuesto de comida de 35% [del precio del menú], factura de servicios públicos, alquiler, teléfono, cable, televisión, impuestos de empleo…”, enumera a NPR con el fin de llamar la atención sobre los gastos a los que él debe hacer frente y que los vendedores ambulantes se ahorran.

Para Clare Fox, del Consejo de Política Alimentaria de Los Ángeles, este cambio es positivo y equilibrará la balanza entre ambos tipos de servicios. “Si embarcamos a los vendedores ambulantes dentro de una economía formal, pagarán impuestos, comprarán sus permisos de negocios y conseguirán sus productos de otros proveedores”, afirma Fox a la radio KPCC.