Estudiantes de los colegios comunitarios de Los Ángeles pasan hambre

Algunos ni siquiera tienen un techo sobre sus hombros por lo que aprender es todo un reto
Estudiantes de los colegios comunitarios de Los Ángeles pasan hambre
Norma Castillo es una madre latina que no siempre tiene un plato en su mesa por lo que estudiar con el estómago vacío le cuesta trabajo. (Araceli Martínez/La Opinión).

A Norma Castillo le cuesta concentrarse en sus clases en el L.A. Trade-Technical College donde estudia para ser técnico en electricidad. Y es que esta madre soltera de 32 años no siempre tiene comida en su mesa y muchas veces se ha ido a la escuela con el estómago vacío.

“Es muy difícil, pero uno le tiene que echar ganas. No darse por vencido. Sí se puede”, dijo conteniendo las lágrimas.

Norma Castillo anhela poder salir adelante para darle un techo a su hijo Alberto Castillo. (Araceli Martínez/La Opinión).
Norma Castillo anhela poder salir adelante para darle un techo a su hijo Alberto Castillo. (foto suministrada).

Castillo es una inmigrante mexicana a quien sus padres trajeron a Estados Unidos a los 5años. Su hijo Alberto tiene 11 años y juntos viven en Long Beach. Ella va a comenzar el tercer semestre de una carrera de electricidad en el L.A. Trade Technical College.

“Ahorita me estoy quedando con una hermana. No he podido encontrar empleo. Y mi sueño es trabajar como electricista, tener un hogar propio y estabilidad para que mi hijo no pase lo que yo”, dijo.

Norma Castillo, estudiante de electricidad en el L.A. Trade Technical College ha pasado por hambre debido a que no tiene un empleo y es madre soltera de 11 años. (Araceli Martínez/La Opinión).
Norma Castillo, estudiante de electricidad en el L.A. Trade Technical College ha pasado por hambre debido a que no tiene un empleo y es madre soltera de un menor de 11 años. (Araceli Martínez/La Opinión).

Con hambre y sin vivienda

El Distrito de Colegios Comunitarios de Los Ángeles reveló durante una conferencia de prensa que más del 60% de sus estudiantes han pasado  hambre mientras que el 18% no tuvieron un hogar el año pasado. Esto fue el resultado de una encuesta hecha a casi 6,000 alumnos en octubre de 2016.

Dos de cada tres estudiantes de los más de 233,000 que hay en los nueve colegios comunitarios de Los Ángeles se quedaron sin comer algunas veces el año pasado, indicó el sondeo.

Francisco Rodríguez, rector de  L.A. Trade -Technical College, dijo que el problema es más grave en el plantel que dirige. “Más del 60% de los estudiantes son hombres porque  las carreras que tenemos son técnicas. A muchos les falta hogar y alimento. Y sin esto, es muy difícil progresar”, admitió.

Pero reconoció que los resultados de la encuesta lo tomaron por sorpresa porque no esperaba que el problema de inseguridad alimentaria fuera tan grande. “Tenemos nueve colegios comunitarios. Somos el Distrito más grande del país. Más del 50% de los estudiantes son de bajos ingresos.  Casi 60% de los estudiantes son latinos”, dijo.

Los estudiantes que experimentaron alguna forma de inseguridad en la vivienda reportaron que no podían pagar la totalidad de la renta, hipoteca y servicios públicos.

Myriah Smiley es una joven de Compton proveniente que se crió en al menos 11 hogares de crianza, que ha pasado por hambre mientras asiste al colegio comunitario. (Araceli Martínez/La Opinión).
Myriah Smiley es una joven de Compton proveniente que se crió en al menos 11 hogares de crianza, que ha pasado por hambre mientras asiste al colegio comunitario. (Araceli Martínez/La Opinión).

Arriba de la media nacional

Mike Eng, miembro de la Junta Directiva de los Colegios Comunitarios de Los Ángeles, dijo que los resultados son abrumadores y desafiantes. “Después de ver que en la Universidad Estatal de California muchos estudiantes experimentaban falta de alimentos, debido a que no tenían suficiente dinero ni un hogar, decidieron en julio pasado aprobar una encuesta para valorar la situación en los colegios comunitarios de Los Ángeles”, señaló.

“¿Cómo diablos pueden concentrarse en las clases cuando no tienen suficiente comida, y  tienen que decidir entre pagar el pasaje para el camión o comer? Es perturbador”, consideró Eng.

Los niveles de hambre y desamparo entre los estudiantes de los colegios comunitarios de Los Ángeles son mayores incluso que los que existen a nivel nacional. En todo el país, la inseguridad alimentaria entre los estudiantes de los colegios comunitarios es de 52%,  en Los Ángeles es de 65%. El desamparo estudiantil es de 14% contra el 18% de Los Ángeles.

Los más afectados con el hambre y el desamparo en los colegios comunitarios de la urbe angelina son afroamericanos y nativo americanos, que provienen de hogares de crianza, son solteros, divorciados o viudos.

Francisco Rodríguez director del L.A. Trade-Technical College dice que el problema del hambre y desamparo es más grande en el colegio que dirige. (Araceli Martínez/La Opinión).
Francisco Rodríguez director del L.A. Trade-Technical College dice que el problema del hambre y desamparo es más grande en el colegio que dirige. (Araceli Martínez/La Opinión).

¿Qué se puede hacer?

Eng cuestionó qué hacer para sacar de las calles a los estudiantes y darles un techo con precios por debajo del mercado así como comidas gratuitas. “Podemos construir vivienda para los estudiantes de los colegios comunitarios?”, preguntó.

Mark Ridley Thomas, supervisor del condado de Los Ángeles, dijo que la situación de los estudiantes no era un asunto pequeño. “¿Cómo podemos esperar que nuestros estudiantes sean los mejores sin comida y techo”, interrogó.

El político confió en que la medida H aprobada por los votantes este año ayudará a restaurar la dignidad a los desamparados incluyendo a los estudiantes que no cuentan con una vivienda.

Entre las recomendaciones dadas en el reporte para atender el problema de los alumnus destacan ampliar los esfuerzos para que tengan acceso a la ayuda financiera federal y estatal; y aumentar la colaboración con los recursos locales de vivienda para que puedan hacer uso de los programas de vivienda.