Militar intentó abusar de menor a través de un chat

Brandon Quinn Vasquez fue descubierto "infraganti"
Militar intentó abusar de menor a través de un chat
Brandon Quinn Vasquez quiso mantener relaciones sexuales con una menor de 16 años.

A ojos del mundo, Brandon Quinn Vasquez, nacido en Phoenix, Arizona, era un ciudadano ejemplar que, a sus 31 años, servía como sargento segundo en las fuerzas aéreas del ejército estadounidense, donde juró servir a su país y proteger a sus habitantes a toda costa.

Sin embargo, la imagen patriótica e intachable del joven soldado se rompió después de que las autoridades le detuvieran el pasado 30 de junio por intentar ejercer la prostitución con una menor a través de Internet.

De acuerdo al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), Vasquez se registró en una página web de chats con el usuario “justfunstuff1” y, al cabo de un tiempo, inició una conversación con una usuaria que aseguraba tener 16 años; sin embargo, la misteriosa joven resultó ser una tapadera utilizada por varios agentes del ICE para identificar a posibles abusadores de menores.

Los abusos sexuales a menores se han convertido en una prioridad para el ICE.

Tras varios días de interacciones entre el soldado y su “víctima”, Vasquez confesó en la web que formaba parte de las fuerzas aéreas del ejército y, además, expresó su deseo de conocer en persona a la adolescente con el fin de mantener relaciones sexuales.

A partir de ahí, el militar se mostró cada vez más interesado en encontrarse con la usuaria hasta el punto de que, en una ocasión, Vasquez le ofreció a la joven una banda de las fuerzas aéreas con la condición de que aceptara acostarse con él en secreto, una propuesta que fue seguida por el envío de dos fotografías obscenas por parte del detenido.

“Todas las investigaciones que se centran en la explotación sexual menores son terribles, pero este caso es particularmente complicado por la condición del acusado, quien juró públicamente defender a los ciudadanos estadounidenses con su vida”, afirmó Scott Brown, agente especial a cargo de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (ICE) en Phoenix.

Vasquez declaró por primera vez en un tribunal estatal el pasado lunes y, pese a que las pruebas que se presentaron en su contra fueron bastante sólidas, no hay que olvidar que la presunción de inocencia se mantendrá vigente hasta que un juez decida lo contrario.

En caso de ser declarado culpable, Vasquez se enfrentaría a un pena mínima de 10 años de cárcel y a una condena máxima de 24 años entre rejas, aunque todo depende del veredicto del tribunal y del modo de proceder de la defensa.