Hay una crisis de salud pública en Skid Row: sólo hay 9 baños para 1,800 personas

Humillante e inhumana vida de los desamparados: inodoros inservibles y sin posibilidades de tomar una ducha agravan el futuro de miles de personas
Hay una crisis de salud pública en Skid Row: sólo hay 9 baños para 1,800 personas
La escasez de baños se repite en otras ciudades como en el barrio de Skid Row de Los Ángeles
Foto: Jorge Luis Macias / La Opinión

Como “degradante, deshumanizada e insalubre” ha sido calificada la crisis de salud pública que se vive a diario en Skid Row, donde una auditoría de los servicios que ofrece la ciudad de Los Ángeles a miles de desamparados reveló que solamente hay instalados nueve inodoros para 1,800 individuos, y algunos de ellos están inservibles.

“Disculpe las molestias. Temporalmente fuera de servicio”, es el mensaje electrónico de los sanitarios ubicados en las esquinas de las Calles 5th y San Julián, y en la intersección de las Calles 6th y Gladys, en el pleno corazón de la urbe angelina, por solo mencionar algunos.

Por si fuera poco, los sanitarios provisionales habilitados se encuentran en pésimas condiciones y totalmente insalubres. Tan solo al abrir una puerta de ellos es visible la cantidad de papel tirado, materia fecal en el piso y fétidos olores que podrían significar un grave riesgo de contraer enfermedades.

“Miles de gentes habitan en las calles [de Skid Row], pero no hay suficientes baños para todos”, dijo Greg Spiegel, exprincipal asesor de políticas para desamparados del alcalde Eric Garcetti. “Lo que sucede allí representa una crisis de salud pública degradante, deshumanizada e insalubre”.

Spiegel, quien renunció a dicho cargo en marzo de 2016, es ahora director de iniciativas estratégicas en Inner City Law Center y, una entidad sin fines de lucro que ayuda a los más vulnerables.  También formó parte del equipo de trabajo que dio a conocer el reporte “No hay lugar para ir” (No Place To Go).

Ricardo Alanís, un nuevo indigente que fue liberado de prisión el pasado 28 de mayo, muestra algunos de los baños que se ubican en Skid Row. (Jorge Luis Macias, Especial para La Opinion)
Ricardo Alanís, un nuevo indigente que fue liberado de prisión el pasado 28 de mayo, muestra algunos de los baños que se ubican en Skid Row. (Jorge Luis Macias, Especial para La Opinion)

 

Reporte “No Place to Go”

Dicho reporte señala que la falta de viviendas asequibles en Los Ángeles ha provocado que miles de residentes en aproximadamente 50 cuadras de Skid Row se vean obligados no solo a vivir en las aceras, donde no nay baños públicos adecuados para satisfacer sus necesidades básicas.

El informe de la Asociación de Proveedores Centrales de Los Ángeles, el equipo C3 de personas sin hogar de la ciudad y el condado, la Misión de Los Ángeles, Midnight Mission, el Centro de Mujeres del Centro e Inner City Law Center pide que la ciudad proporcione 107 baños adicionales para fines de este año.

En la auditoria efectuada entre enero y febrero los expertos se dieron cuenta que el 38% de los baños disponibles estaban rotos durante las horas de funcionamiento, y la mayoría carecía de jabón, toallas de papel y productos de higiene femenina, además que los indigentes tienen que pedir a los guardias de seguridad usar las instalaciones de la Misión, pero el personal es tacaño con el papel higiénico.

“¿Le gustaría a usted tener que pedir permiso a un extraño cada vez que necesite usar el inodoro?”, preguntó Louise Mbella, organizadora comunitaria y secretaria de la Coalición de Acción de la Mujer del Centro de Los Ángeles. “En el momento en que la persona está pidiendo que le permita usar el baño, su cuerpo ya pudo haber decidido que es demasiado tarde”.

“Las personas sin hogar que sufren de incontinencia o enfermedades físicas comprometidas pueden tener que orinar o defecar en sí mismos”, añadió. “Esto puede ser humillante e inconsistente con el derecho de una persona a la dignidad. Sin la posibilidad de tomar una ducha en una instalación limpia y segura, se convierte en un peligro de salud e higiene no solamente para el individuo, sino también un problema de salud pública y saneamiento”.

Como no existen normas locales aplicables a los desamparados, la auditoria sobre inodoros públicos en Skid Row encontró que, incluso, la situación en Los Ángeles no cumple siquiera con los estándares del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para el saneamiento en los campamentos de refugiados a largo plazo.

Estas normas del ACNUR para los baños indican que debe haber por lo menos un inodoro por cada 20 personas, y que ninguna persona debe estar a más de cincuenta metros de un inodoro.

“A veces tengo que caminar varias cuadras para hallar un lugar donde hacer del baño”, dijo Esteban González, un desamparado de 56 años, originario de El Salvador. (Jorge Luis Macias, Especial para La Opinión)
“A veces tengo que caminar varias cuadras para hallar un lugar donde hacer del baño”, dijo Esteban González, un desamparado de 56 años, originario de El Salvador. (Jorge Luis Macias, Especial para La Opinión)

 

“Voy donde sea”

“A veces tengo que caminar varias cuadras para hallar un lugar donde hacer del baño”, dijo Esteban González, un desamparado de 56 años, originario de El Salvador. “Ya tengo 22 años de vivir en la calle y cuando ya no me puedo aguantar, pues en donde se pueda hago mis necesidades”.

En Skid Row, durante las horas de 9:00 p.m. a 6:00 a.m. solamente hay nueve retretes para un total de 1,777 desamparados.

Incluso contando esos nueve excusados públicos, las normas de salubridad de Naciones Unidas señalan que se requerirían al menos 80 inodoros.

Por las mañanas, de 6:00 a.m. a 9:00 p.m., cuando las personas salen de los refugios hacia las calles, las carencias se incrementan y las exigencias son mayores: durante estas horas, las normas de salubridad de Naciones Unidas exigirían 164 sanitarios públicos.

Sin embargo, la problemática va mucho más allá de la cantidad de baños requeridos. La auditoría encontró que, incluso, los inodoros que existen son frecuentemente inoperables, no tienen mantenimiento y resultan inaccesibles.

 

“Usar un baño es un derecho básico y de necesidades básicas”, comentó Stephany Campos, administradora ejecutiva y de programas de Homeless Healthcare Los Angeles. (Jorge Luis Macias, Especial para La Opinión)
“Usar un baño es un derecho básico y de necesidades básicas”, comentó Stephany Campos, administradora ejecutiva y de programas de Homeless Healthcare Los Angeles. (Jorge Luis Macias, Especial para La Opinión)

“Usar un baño es un derecho básico y de necesidades básicas”, comentó Stephany Campos, administradora ejecutiva y de programas de Homeless Healthcare Los Angeles. “Sabemos que no hay una solución fácil y que muchas cosas deben hacerse; nunca hay suficiente dinero, pero en [la ciudad y el condado] sí saben del problema, y es algo que nadie quiere arreglar…La gente no sabe lo que pasa o no quiere saberlo, pero de no hacer nada esto se va a poner peor”.

Ricardo Alanís, un nuevo indigente que fue liberado de prisión el pasado 28 de mayo coincidió con ese vaticinio, al decir que “hay algunos baños, pero no sirven; lo que sí funciona bien aquí [en Skid Row] es la venta de alcohol y drogas a todas horas; aquí encuentras fácilmente marihuana, cocaína, “chiva” (heroína) y cristal”.

Pedidos

¿Qué piden los desamparados de Skid Row?

 88% quieren sanitarios limpios, con artículos de higiene y que estén abiertos las 24 horas

 81% desean que se instalen retretes en cada esquina

 94% piden que los baños tengan botones para llamar en emergencias al 911

Soluciones

 Establecer los siguientes estándares para los baños públicos accesibles para satisfacer los requisitos mínimos que cualquier persona necesitaría ser satisfecho para utilizar un sanitario público:

 Funcionamiento – Requisito mínimo de operatividad durante al menos el 80% de las horas publicadas para el uso del sanitario público.

 Mantenimiento – Limpieza regular y reabastecimiento de papel higiénico, jabón y toallas de papel para asegurarse de que todo está totalmente suministrado. Los productos de higiene femenina y los pañales deben ser gratuitos y de fácil acceso en Skid Row. Establecer estaciones de lavado de manos fuera de los baños, para que incluso los residentes que no usan los excusados puedan tener acceso a dispositivos de higiene.

 Público – No hay condiciones de entrada para inspeccionar a la gente dentro o fuera, como, por ejemplo, a aquellos que participan en programas de sobriedad de alcohol o drogas.

 Seguridad – Los individuos deben sentirse seguros para entrar y salir de un baño público. Los cierres de las puertas interiores deberían proporcionar una barrera física y visual contra posibles interrupciones o intrusiones. La seguridad particularmente relevante para las mujeres que a menudo se enfrentan a la hostilidad cuando utiliza un baño.

 Privacidad – Los baños deben proporcionar suficiente privacidad para satisfacer las necesidades de dignidad humana. Los aseos individuales deben ser capaces de bloquear cerrar el pestillo en el interior.

 Accesibilidad ADA – Al menos el 25% de los baños deben cumplir con las normas de accesibilidad contenidas en las Ley sobre Americanos con Discapacidades (ADA).