Dolor entre los empleados y clientes por el cierre de Dearden’s

Cientos perderán sus empleos cuando la tienda cierre a finales de este mes

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Dolor entre los empleados y clientes por el cierre de Dearden’s
Cientos de trabajadores se preparan para el cierre de la tienda Dearden's después de 108 años de existencia. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Tristeza, incertidumbre, nostalgia, miedo.

Es un momento de muchas emociones para cientos de empleados de las tiendas Dearden’s, quienes hace poco fueron notificados que la empresa cerrará para siempre en agosto, lo que significa que perderán sus trabajos – algunos de los cuales tienen desde hace décadas.

“Muchos aquí se casaron, tuvieron hijos, muchos pudieron ir a la universidad”, dijo Raquel Bensimon, presidenta de la junta directiva de Dearden’s. “Están devastados, muchos dicen que no quieren ni pensarlo hasta que se llegue el día”.

Bensimon dijo que los primeros 50 años de la corporación Daerden’s eran “uno mejor que el anterior”, pero después de la recesión del 2008 empezaron a ver una caída en sus ventas.

“Temen gastar”

La situación empeoró a mediados del 2016. Bensimon piensa que la política influyó mucho.

La retórica antiinmigrante de la campaña presidencial se volvió una temida realidad para los indocumentados cuando Donald Trump llegó a la Casa Blanca. Para el comienzo de este año, cuando empezaron las redadas, la compañía no fue inmune al impacto económico del presidente en las compras de esos clientes. Como lo reportan desde hace meses otros comercios, lo inmigrantes – temerosos de lo pueda venir – dejaron de comprar.

“No quiere decir que todos [los clientes] son indocumentados, pero todos tienen algún familiar o conocen a alguien que es indocumentado”, dijo Bensimon. “Se sienten muy incómodos, a nadie le gusta que le lastimen a su gente. Temen gastar”, añadió en referencia a la administración Trump.

Compradores buscan las últimas ofertas de remate dentro de la tienda Dearden's del centro de Los Ángeles. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Compradores buscan las últimas ofertas de remate dentro de la tienda Dearden’s del centro de Los Ángeles. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

Dearden’s abrió sus puertas en 1910. En la actualidad cuenta con siete tiendas y dos bodegas— Anaheim, centro de Los Ángeles, Chino Hills, Commerce, Huntington Park, La Puente, Rancho Cucamonga, Santa Ana y Van Nuys —y llegó a contratar hasta 700 empleados. Ahora solo cuenta con menos de 400, muchos de ellos con décadas de servicio.

Incrédulos

Con las lágrimas a punto de rodar por sus mejillas, Jackeline Torres, empleada de Dearden’s por 20 años, dijo que la empresa era una familia.

“La empleada más nueva tenía como seis años trabajando aquí”, dijo Torres, quien trabaja en la tienda de Van Nuys. “No había envidias, no nos quitábamos nuestras ventas ni nuestros clientes”.

Elsa Dueñas, de 59 años, dijo que ha trabajado en Dearden’s del centro de Los Ángeles por 40 años.

“Yo fui becada de Daerden’s y después me ofrecieron un trabajo a tiempo parcial”, dijo Dueñas.

Años después volvió y ahora es supervisora de la tienda.

Dueñas dijo que en esta sucrusal conoció a su esposo y tiene dos hijos, quienes también trabajaron en la tienda mientras estudiaban.

“Tengo muchas emociones, todavía no lo puedo creer”, dijo Dueñas.

José Monroy, de 48 años, ha trabajado en Daerden’s por los pasados 28 años y esta a cargo del departamento de servicio al cliente, el cual cuenta con 17 empleados.

Monroy dijo que esta consiente que el futuro y la tecnología están avanzando a pasos agigantados y el cese eventualmente tenía que suceder.

“Ahora todo cabe en un teléfono móvil”, expresó. “Si quieres ver la televisión, el teléfono de casa, la memoria para guardar las fotos o música y las compras por Internet”.

Raquel Bensimon, directora de la Junta de Dearden's junto a los trabajadores José Monroy (izq), Elsa Duenas (der), y otros trabajadores de la tienda. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Raquel Bensimon, directora de la Junta de Dearden’s junto a los trabajadores José Monroy (izq), Elsa Duenas (der), y otros trabajadores de la tienda. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

El futuro de los empleados

Bensimon aun recuerda cuando llegó a trabajar a Deardens hace 56 años en una máquina de imprenta que ponía las direcciones en los sobres.

“Yo no hablaba inglés y me dieron ese trabajo. Después me ascendieron a la caja y luego al departamento de crédito”, recordó sonriente esta mujer que  fue escalando peldaños hasta convertirse en accionista y eventualmente presidenta de Dearden’s por 20 años. Ahora su hijo Ronny Bensimon es el presidente.

“Yo pienso retirarme e involucrarme en obras caritativas. Hemos hecho tanto que ya sé como dirigirme”, dijo Bensimon

Torres dijo que cuando se enteró de la noticia el mes pasado, lo primero que pensó fue en cámo iba a pagar su hipoteca. Ella compró su casa hace 13 años.

“Muchos de nosotros no tenemos educación universitaria, pero nuestro salario es mejor que el de un universitario”, dijo Torres. “Para mí es difícil dejar mi trabajo de tantos años porque mi situación económica esta hasta ahora va bien”.

Sin embargo, ella recibió un alivio tras la visita de diferentes compañías a las tiendas para ayudar a los empleados.

“Me dijeron de una compañía que te ayuda a pagar tu renta por algunos meses”, dijo Torres, quien espera regresar a la escuela después del cierre de Dearden’s.

Elsa Dueñas, jefa de oficina en la tienda Dearden's del centro de Los Ángeles es una de las personas que se quedará sin empleo el próximo mes. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Elsa Dueñas, jefa de oficina en la tienda Dearden’s del centro de Los Ángeles es una de las personas que se quedará sin empleo el próximo mes. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

Dueñas dijo que aunque va a extrañar su empleo, ha decidió tomarse un tiempo libre y el próximo año comenzará a buscar opciones.

Monroy dijo que espera conseguir otro empleo similar al que ahora tiene.

Daerden’s intenta colocar a todos sus empleados en otras compañías antes de que cierren. “Ya hemos colocado a 60 empleados en otros trabajos”, dijo Bensimon.

Los pasados dos días, todas las tiendas recibieron las visitas del departamento de desempleo, seguros de salud, 401K, escuelas y otros. La próxima semana habrá una feria de trabajo en las instalaciones de las sucursales y todos los empleados recibirán con un paquete de beneficios de la compañía, de acuerdo al tiempo que trabajaron, dijo Bensimon.

“Queremos asegurarnos de que cuando Dearden’s cierre, todos tengan un empleo o se vayan a estudiar”, aseguró.

Martha Barillas busca ofertas en la tienda Dearden's antes del cierre de la empresa. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Martha Barillas busca ofertas en la tienda Dearden’s antes del cierre de la empresa. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

El dolor de los clientes

Laura Anzueto llegó el viernes por la mañana a Dearden’s del centro de Los Ángeles para comprar un regalo para su nieto. Con tristeza, Anzueto, quien reside en Hollywood, dijo que ha sido clienta fiel de Deardens desde 1999.

“Yo aquí saque crédito cuando todavía era indocumentada y ellos me ayudaron mucho”, dijo la clienta. “Aquí he comprado televisiones y aparatos electrónicos para mis hijos también”.

Martha Barillas revisaba las especiales ofrecidas por Dearden’s y dijo que es una pena que la tienda cierre. Ella ha sido clienta por décadas, aseveró.

“Ojala se recuperará pero no creo, los negocios están muy malos ahora”.