¿Vas de visita? Sigue estos consejos para dejar puertas abiertas

Adecúate al lugar, no es esperes a que el lugar se adecue a ti
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¿Vas de visita? Sigue estos consejos para dejar puertas abiertas
Cuidar tu estadía, un buen seguro de viaje

Hay un dicho popular que dice “entre más lejos, más cerca”, ¿qué tan cierto es?, resultaría muy verídico, pues entre menos carga representes para tu entorno, más agradable será tu compañía. Cuando vayas de visita por unos días a la casa de un amigo o conocido, hay algunos detalles que no debes dejar pasar por alto.

  1. Tener un gesto de agradecimiento con los anfitriones, será siempre un gesto bien recibido.
    Cuando llegas de visita a un lugar, ya sea por que te quedarás allá unos días o simplemente para una cena, nunca llegues con tus manos vacías. Si conoces al anfitrión sin duda podrás dar en “la vena al gusto” con el detalle, de lo contrario, un vino, una torta u otro postre, serán siempre bien recibidos cuando llegues de visita a un lugar.

    Recuerda que el fin no es regalar algo grande y/o costoso, es tener un detalle con el anfitrión.
  2. Mantén organizado el espacio que te ha sido asignado
    Si eres huésped, sin duda se te ha asignado un espacio durante tu estancia, sin importar lo organizado que sea el anfitrión, encárgate de mantener tu lugar en orden. Organiza el sitio en el que dormiste, mantén tu ropa en la maleta o closet, si te asignaron uno, e intenta ocupar el menor espacio posible.
    Una de las habitaciones del hotel Tantra, en la capital ecuatoriana.
  3. Ten cuidado con no convertirte en carga para tu anfitrión
    No seas dependiente, no esperes a que alguien te prepare desayuno, arregle el sitio en el que estás, pase contigo todo el día o pague la cuenta del restaurante al que salieron. Tu visita no debe afectar el normal funcionamiento del lugar que visitas, ni se debe convertir en un gasto adicional a menos que sea por iniciativa del anfitrión.
  4. Acuerda el tiempo de tu estadía previo a tu llegada
    No asumas
    que te puedes quedar el tiempo que consideres necesario. Las visitas normalmente alteran la rutina del anfitrión, así no se quiera, por lo tanto es mejor que desde el principio esté claro cuánto tiempo te puedes quedar, establece fechas exactas. Siempre es mejor que te inviten a que te quedes más tiempo, a que cuenten los días de tu partida. Y por supuesto, acuerda previamente el número de personas bienvenidas a la visita, ¡no llegues con compañía sin previo aviso!

Aplicando estas recomendaciones, sin duda dejarás puertas abiertas.

El libro La urbanidad de Carreño, te resultará muy útil si buscas una guía adicional sobre actitudes que debes asumir, detalles que no sobra tener en cuenta y normas de etiqueta que no debes ignorar al momento de interactuar en un grupo social.