Las 6 cosas en las que fijarse al comprar unas nuevas gafas de sol

No todas las gafas protegen de la radiación ultravioleta ni todas las lentes son iguales
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Las 6 cosas en las que fijarse al comprar unas nuevas gafas de sol
Las gafas de sol deben usarse desde la infancia.
Foto: Shutterstock

A la hora de comprar unas nuevas gafas de sol debemos ir más allá del diseño, de si este o aquel otro modelo nos favorece más, y fijarnos, sobre todo, en la protección frente a los rayos ultravioleta que nos garantiza el cristal; factor completamente independiente del color, más claro o más oscuro, con el que hayan sido teñidas las lentes.

Otra de las ideas erróneas sobre el uso de las gafas de sol es que unas pueden servir para todo. Esto es falso ya que en función de la actividad que vayamos a realizar: excursiones a la montaña, playa o piscina, conducción… se debe seleccionar un tipo u otro de gafa. Por ejemplo, unas excesivamente oscuras no serían las más adecuadas para manejar.

LOS SEIS PASOS IMPRESCINDIBLES

1. Para qué se necesitan las gafas y cuándo se van a utilizar

No deben ser iguales unas gafas que se usen para correr que unas que se lleven a la playa. En función de la actividad, se debe elegir la protección adecuada de la lente. En la playa, por ejemplo, se debe tener en cuenta que la arena refleja alrededor de un 15% los rayos uva, y que la cantidad de estos rayos aumenta un 4% a cada 300 metros de altitud.

2. Las protección a los rayos ultravioletas

La radiación comienza a ser peligrosa cuando la  longitud de onda es inferior a los 400 nanómetros. Las gafas deben garantizar una barrera de radiación por debajo de esta cifra, generalmente representada por UV 400. No obstante, según la actividad, se requerirá una protección más o menos alta. Los rayos ultravioletas (UV) no son visibles al ojo humano, y se dividen en UVB, que pueden provocar problemas corneales; y los rayos UVA, los más peligrosos ya que son capaces de penetrar la córnea y el cristalino y de llegar a la retina.

3. La categoría de los filtros

El filtro está enumerado del 0 al 4 e indica la cantidad de absorción lumínica visible; es decir, la luminosidad, que no es lo mismo que la protección a la radiación ultravioleta. Esto explica porqué una lente oscura no necesariamente nos protege más de la radiación UV.

  • Categoría 0: pueden absorber de 0-19% de luz, se usan sobre todo en interiores y con cielo cubierto.
  • Categoría 1: pueden absorber entre un 20-56%, se usan en condiciones de luminosidad leve.
  • Categoría 2: son capaces de absorber entre el 57-81% de luz, suelen usarse frente a luz solar media, en días nublados.
  • Categoría 3: son capaces de absorber entre un 82-92% de luz, por tanto, se usan en condiciones de luminosidad bastante altas.
  • Categoría 4: absorben hasta el 98% de luz y están indicadas para la alta montaña,  practicar esquí o deportes acuáticos, en los que la incidencia de sol es extrema y se produce efecto espejo sobre la nieve y el mar.
gafas sol
Una mujer probándose gafas de sol (BBC).

4. El tipo de lente

  • El más adecuado, por su máxima protección, es la lente polarizada, cuyo filtro elimina todos los reflejos residuales y los efectos espejo. Por ejemplo, cuando se refleja el agua sobre superficies metálicas.
  • La lente degradada es aquella que, de forma gradual, aclara el tono del cristal, ya que la parte superior es más oscura y la inferior más clara. Son las más adecuadas para llevar en interiores y en horas de poco sol. Debe tenerse cuidado con el hecho de que la luz rebote al suelo o en otras superficies ya que los rayos entrarán más fácilmente por la parte degradada inferior.
  • Las lentes fotocromáticas son las más usadas por los deportistas y personas que realizan actividades al aire libre, que pasan de la luz directa a zonas de sombra. Este tipo de lente varía su tono según la cantidad de luz.
  • La lente uniforme es la que encontramos en la mayor parte de las gafas de sol. La coloración de la lente es uniforme.

5. El color del cristal

  • Marrón: indicado en caso de miopía y capaz de filtrar las radiaciones azules, aumentar el contraste y la profundidad de campo. Es ideal para los deportes al aire libre.
  • Gris: el más recomendado para conducir. Transmite la luz de manera uniforme y respeta los colores naturales.
  • Verde: aconsejado para personas con hipermetropía y para realizar deportes náuticos. Este color permite percibir los colores sin apenas alteraciones, reduce la luz visible y no interfiere con la claridad.
  • Amarillo: no está indicado para conducir en días de mucha luminosidad. Es un importante potenciador de la luz y mejora el contraste en días nublados.

6. La montura

Las más apropiadas, según el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO), son las que cubren los laterales de los ojos pues evitan que entre la radiación solar. También es importante que no pesen en exceso y que la montura se adapte a la forma de la cara. Debe tenerse especial cuidado si las lentes son graduadas, ya que no todas las monturas son aptas.

Si la exposición al sol es intensa y prolongada pueden producirse quemaduras en la superficie ocular. Y al igual que la piel el ojo tiene memoria, por lo que después de muchos años se puede relacionar con la aparición de cataratas y de otros problemas en la retina como la degeneración macular. Por ello, lo primero es la protección, el tipo de lentes y por último, la montura.