Persecuciones policiales: peligrosas e innecesarias, dice reporte de Gran Jurado

Análisis indica que resultan en muertes y lesiones de transeúntes y que muchas veces no cumplen con los objetivos iniciales de las fuerzas del orden en Los Ángeles
Persecuciones policiales: peligrosas e innecesarias, dice reporte de Gran Jurado
La persecución detuvo el tráfico sobre la 101.
Foto: Captura/Twitter

Son emocionantes, impredecibles, acaparan la atención de televisoras y televidentes, y en Los Ángeles – la capital del automóvil – parecen sudecer todos los días.

Son las persecuciones policiales que muchas veces terminan en choques y daños materiales.

Ahora un informe emitido esta semana por el Gran Jurado Civil determinó que las fuerzas del orden del condado de Los Ángeles se involucran en demasiadas persecuciones de alta velocidad, lo que resulta en “lesiones y muerte innecesarias en los transeúntes”. El reporte examinó la cuestión en base a las políticas y prácticas en el Departamento de policía y el sheriff de Los Ángeles.

Usando estadísticas de la Patrulla de Carreteras de California (CHP), el informe indica que hubo 421 persecuciones durante un período de un año que terminó el pasado mes de septiembre. El 17% resultó en accidentes – tres conductores murieron y un adolescente de 15 años fue decapitado después de ser atropellado por un auto robado que fue perseguido por la Policía de los Ángeles (LAPD).

Los policías nunca encendieron sus luces y sirenas porque estaban esperando refuerzos – a pesar de que viajaban a más de 60 millas por hora en las calles de la ciudad, revela el informe. El LAPD alegó que no estaban en una persecución formal, aunque los agentes admitieron en la corte que estaban persiguiendo el coche a una velocidad alta, según el Gran Jurado.

Un total de 45 sospechosos y agentes del orden resultaron heridos durante estas persecuciones.

Delitos menores

Sin embargo, más del 90% de las persecuciones de alta velocidad se inician en respuesta a un crimen no violento, según los estudios de la Asociación Internacional de Jefes de Policía y el Instituto Nacional de Justicia. El estudio encontró que el 42% implicaba una simple infracción de tránsito, el 18% involucraba un vehículo robado, y el 15% involucraba a un presunto conductor ebrio.

“¿Vale la pena poner vidas en riesgo viajando por zonas urbanas a alta velocidad para aprehender a alguien que se pasó una luz roja?”, cuestiona el estudio. “¿O quién no señaló cuando iba a girar en otra direcci?”

Durante el año que estudió, el Gran Jurado también encontró que dos tercios de los conductores que fueron perseguidos fueron capturados.

 

Agentes del LAPD investigando uno de los choques automovilísticos ocasionados por los cadetes en el sur de Los Ángeles.

Algunos de los hallazgos en el reporte del Gran Jurado:

  1. las persecuciones policiales están causando lesiones y muertes innecesarias en los transeúntes.
  2. la mayoría de las persecuciones de vehículos no son provocadas por delitos graves.
  3. no hay seguridad que las persecuciones lograrán los objetivos de la policía – por ejemplo: detenciones, reduciendo los peligros para el público, emitiendo multas.
  4. la instalación de entrenamiento de persecución de vehículos del Sheriff es deficiente, sobre todo en comparación con las instalaciones de la Policía de los Ángeles. Las horas de entrenamiento son limitadas y los vehículos utilizados no son los mismos que los utilizados en el campo.
  5. la instalación de entrenamiento de persecución de vehículos de LAPD establece un alto nivel.
  6. ni el Sheriff ni la Policía de Los Ángeles tienen una política para el entrenamiento recurrente o continuo de persecución de vehículos. Como resultado, no se puede asegurar la calidada continúa de la habilidad de conducción en el campo.

El informe recomienda más capacitación para los agentes de la Policía de Los Ángeles y del Sheriff y el establecimiento de un grupo de trabajo conjunto “para definir/actualizar políticas de persecución del Sheriff que probablemente resulten en menos bajas civiles y menos daños a la propiedad”. La idea sería desarrollar las mejores prácticas que podrían ser promovidas en más de 40 otros departamentos de policía más pequeños que operan en el condado de Los Ángeles.

Tácticas policiales

“Entendemos que las persecuciones policiales son inherentemente peligrosas y por eso, por supuesto, tomamos cada paso para desarrollar tácticas para mitigar el riesgo”, dijo a la radio KPCC el portavoz de LAPD, Josh Rubenstein.

La policía de Los Ángeles está buscando agregar una tercer patrulla a todas las persecuciones, dijo Rubenstein. En este momento, dos patrullas siguen el auto que huye con un helicóptero en el aire y un sargento supervisor cercano dirigiendo la persecución.

Por su parte, el capitán Scott Gage del Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles, dijo a La Opinión que muchas de las cifras y prácticas que citó el jurado tienen que ver con otras agencias del orden, pero no la suya.

Por ejemplo, indicó que “nosotros tenemos prohibido iniciar una persecución solo por una violación de tránsito”.

Señaló que para iniciar una persecución, debe ser por un crimen mayor, un asesinato, ataque con un arma mortal o la persona debe ir en un vehículo reportado como robado. “O alguien que creemos va bajo la influencia y maneja de una manera tan peligrosa que pone en riesgo la vida de otras personas”, explicó.

Señaló además que la persecución se evalúa constantemente y “si se determina que ésta misma supone un riesgo para conductores (que provoca que el perseguido vaya más rápido o maneje de manera más agresiva), la cancelamos”.

También, “si podemos identificar al conductor y es más fácil aprehenderlo más tarde, la cancelamos”.

El capitán Gage dijo además que todos los agentes del Sheriff reciben entrenamiento cada año sobre la política y tácticas de persecución.

 

 

 

El Gran Jurado Civil está formado por 23 miembros que son seleccionados de un grupo de voluntarios o son nominados directamente por un juez de la Corte Superior. Los 23 miembros finales son seleccionados al azar por una computadoras.

Cada mes de julio se juramentan los miembros para un período de 12 meses que finaliza en junio del año siguiente. Están autorizados a examinar todos los aspectos del condado y el gobierno municipal, distritos especiales, y las cárceles en el condado de Los Ángeles. El servicio es un trabajo de tiempo completo.