EEUU presenta cargos contra 412 personas por fraude médico por $1,300 millones

El DOJ acusa que gran parte de esos médicos y enfermeras contribuyeron también en el aumento de la epidemia de opioides
EEUU presenta cargos contra 412 personas por fraude médico por $1,300 millones
El fiscal general Jeff Sessions indicó que se trata del más grande acción jurídica contra médicos y enfermeras.
Foto: Alex Wong/Getty Images

WASHINGTON.- En lo que supone la mayor acción contra fraudes en la historia del Departamento de Justicia, las autoridades federales anunciaron este jueves cargos criminales contra 412 personas, incluyendo 115 médicos y enfermeras, y clínicas para drogadictos, por fraude al sistema de salud por $1,300 millones de dólares.

Durante una conferencia de prensa, el fiscal general, Jeff Sessions, anunció los cargos y la suspensión o expulsión de 295 proveedores de salud de programas de salud federales, tras una operación nacional en la que participaron más de mil agentes de distintas agencias locales, estatales y federales.

“Estas personas han sido acusadas y afrontarán la Justicia… esto apenas comienza, seguiremos buscando el arresto, enjuiciamiento, condena y encarcelamiento de quienes cometen fraudes, y narcotraficantes donde quiera que estén”, prometió el secretario de Justicia.

La operación se llevó a cabo en 41 distritos del país, incluyendo en California, Nueva York, Florida, Illinois, Michigan, Texas, Alabama, Arkansas, Louisiana, Iowa, Kentucky, Nevada, Ohio, Maine, Connecticut, Georgia, y el Distrito de Columbia, sede de la capital estadounidense.

Según documentos judiciales,  los acusados presuntamente presentaron reclamos falsos a los programas de “Medicare”, “Medicaid” y “TRICARE” por tratamientos sin justificación médica, o que nunca realizaron.

Entre los acusados figuran 120 que afrontan cargos por emitir recetas de opioides que terminan a la venta en las calles, incluyendo seis médicos de Michigan.

En el distrito central de California, 17 personas fueron acusadas por fraude al “Medicare” por cerca de $147 millones, a través de reclamos falsos por recetas ficticias en farmacias, o que nunca fueron entregadas a pacientes.

Mientras, en Nueva York, diez personas afrontan cargos por reclamos falsos, servicios nunca otorgados, y lavado de dinero por más de $151 millones por facturas falsas a “Medicare” y “Medicaid”.

Al parecer, los acusados sometieron reclamos fraudulentos al programa de “Medicare” por $164 millones, incluyendo una clínica de rehabilitación en Palm Beach (Florida) que presuntamente “reclutó” a drogadictos con el señuelo de tarjetas de regalo, visitas a clubes nocturnos para adultos, y hasta suministro de drogas.

Esa clínica en Florida, no identificada, cobró más de $58 millones en tratamientos y pruebas falsas, mientras que un consultorio ilegal en Houston presuntamente emitió 12,000 recetas para opioides fraudulentas a cambio de dinero en efectivo.

Sessions observó que el fraude contribuye a “la crisis de droga más mortal en la historia de nuestra nación”, con más de dos millones de personas adictas a analgésicos y que terminan en salas de urgencia, en la cárcel, o en el cementerio.

“Demasiados profesionales médicos, como doctores, enfermeras y farmacéuticos, han optado por violar su juramento y han puesto la avaricia por encima de sus pacientes. Sorprendentemente, algunos han convertido sus consultorios en empresas criminales multimillonarias”, se quejó Sessions.

En la rueda de prensa también participaron el secretario de Salud, Tom Price; el director interino de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Andrew McCabe; el administrador interino de la Dirección Antidrogas Estadounidenses (DEA), y otros funcionarios federales.

“El fraude médico no solo es un acto criminal que cuesta miles de millones de dólares a los contribuyentes, sino que es una afrenta a todos los estadounidenses que dependen de nuestros programas nacionales para acceder a servicios de salud críticos, y una violación de la confianza”, dijo Price.

Una “epidemia” nacional

En paralelo a la rueda de prensa, la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud divulgó hoy un informe que indica que el abuso de opioides y las muertes por sobredosis se mantienen en “niveles de epidemia”, y en un grave problema para el programa de “Medicare”, en particular la llamada “Parte D” que cubre las recetas médicas.

El problema de adicción es tal que, para evadir el “radar” de las autoridades, unos 22,308 beneficiarios  han acudido a varios doctores para conseguir recetas de opioides, que luego las obtienen en distintas farmacias.

En uno de los casos más alarmantes,  un paciente recibió opioides de 46 médicos y 20 farmacias, mientras que otro en Illinois obtuvo 73 recetas de opioides de once médicos y 20 farmacias, algunas el mismo día. Y en Nueva York,  un paciente recibió 62 recetas en un año, es decir más de una receta por semana.

El año pasado, uno de cada tres beneficiarios de “Medicare” recibieron al menos una receta de opioides a través de la “Parte D”,  o 14,4 millones de pacientes, de un total de 43,6 millones de beneficiarios. El programa desembolsó casi $4,100 millones por 79,4 millones de recetas de opioides, incluyendo “tramado”, morfina, Vicodin, y Percocet.

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, cerca de 91 estadounidenses mueren a diario por sobredosis con analgésicos, incluyendo opioides que son altamente adictivos.

El año pasado, cerca de 59,000 personas murieron por sobredosis de drogas, muchas de éstas por el uso indebido de recetas médicas. En 2015, la cifra de muertes relacionadas con el abuso de opioides superó 33,000 por primera vez en este país.