Estadounidense viajó a Yemen para entregar armas y dinero a líder de Al-Qaeda

Pese a declararse inicialmente inocente, Yahya Farooq Mohammad admitió el lunes haber ayudado a los terroristas y contratar a un sicario para asesinar al juez que estaba a cargo de su caso
Sigue a La Opinión en Facebook
Estadounidense viajó a Yemen para entregar armas y dinero a líder de Al-Qaeda
Yahya Farooq Mohammad se enfrenta a una condena de más de 27 años de cárcel por sus delitos.

A ojos del mundo, Yahya Farooq Mohammad, de origen indio, era un hombre de 39 años completamente normal que, tras completar sus estudios superiores en la Universidad Estatal de Ohio entre 2002 y 2004, había permanecido en el país después de casarse con una ciudadana estadounidense en 2008.

Sin embargo, todo cambió cuando el susodicho viajó el 22 de julio de 2009 a Yemen junto a su hermano, Ibrahim Mohammad, y otros dos individuos, Asif Ahmed Salim y Sultane Room Salim, para ofrecer su apoyo al hoy fallecido Anwar Al-Awlaki, quien fue designado en 2010 como un terrorista global por su influencia y liderazgo en los círculos de Al-Qaeda en la Península Arábica.

De acuerdo al Departamento de Justicia, pese a que Mohammad y sus compañeros no consiguieron ver al criminal en persona, los cuatro se encargaron de que el dinero que habían recaudado en Estados Unidos para él ($22,000 dólares aproximadamente) llegara a su destino sin incidencias a través de un mensajero.

El viaje de Mohammad, sin embargo, no pasó inadvertido para las autoridades internacionales, quienes finalmente arrestaron a los cuatro individuos en septiembre de 2015 bajo cargos de conspiración para proveer ayuda material a un grupo terrorista.

Asimismo, la policía también acusó a los detenidos de encubrir las acciones ilegales de Al-Awlaki y de fomentar la violencia al viajar a Yemen para facilitar armas y material de combate a Al-Qaeda, una organización que continúa atacando al ejército estadounidense en Irak, Afganistán y en todo el mundo como parte de su “yihad” (guerra santa) contra los infieles.

Al-Qaeda se ha convertido en uno de los mayores enemigos del ejército estadounidense.

Hasta la semana pasada los cuatro detenidos habían defendido ante el juez su inocencia; sin embargo, Mohammad cambió de opinión este lunes y admitió haber suministrado materiales a los terroristas para que pudieran seguir planeando atentados en distintos puntos del planeta.

Además, el estadounidense de origen indio también confesó haber intentado convencer a un agente encubierto del FBI (UCE por sus siglas en inglés) que se hacía pasar por un sicario para que secuestrara y asesinara al juez de distrito Jack Zouhary, quien se encontraba a cargo de su caso desde abril de 2016.

Tal y como afirmó en su confesión, Mohammad aseguró a uno de sus compañeros en el Centro Correccional del Condado de Lucas en Toledo, Ohio, que estaba dispuesto a pagar hasta $15,000 para quitarse a Zouhary de encima.

Ante tal pedido, el preso le proporcionó el contacto del “sicario” (que resultó ser un agente encubierto del FBI), y además le facilitó un código secreto para que pudiera hablar por teléfono sobre el asesinato sin miedo a ser descubierto por las autoridades.

Así, el 25 de abril de 2015, Mohammad llamó al agente encubierto de la Agencia Federal de Investigaciones desde el Centro Correccional del Condado de Lucas y, tras usar la contraseña que le habían facilitado, expresó su deseo de matar a Zouhary “lo antes posible”.

Durante los días posteriores a la conversación telefónica con el UCE, Mohammad se dedicó a buscar fuentes de financiación para poder pagar la tarifa inicial de $1,000 dólares exigida por el sicario, quien finalmente recibió el dinero el 5 de mayo a través de un familiar del preso.

De acuerdo a las condiciones del trato firmado por la fiscalía y el acusado, el estadounidense de origen indio será condenado en los próximos días a 27 años y medio de cárcel seguidos de su inmediata deportación del país.

“Además de conspirar para atacar a los soldados que se encuentran en el extranjero, Mohammad también intentó asesinar a un juez en Toledo, y esto le convierte en un criminal muy peligroso. Sus acciones pusieron en riesgo los pilares de nuestra democracia”, afirmó David A. Sierleja, ayudante del fiscal del Distrito del Norte de Ohio.