“Todos somos haitianos”, intensifican la lucha para que el TPS no termine

Este sábado se llevará a cabo un día nacional de acción en apoyo a los beneficiarios para que se les amplíe la protección
“Todos somos haitianos”, intensifican la lucha para que el TPS no termine
La activista salvadoreña de CARECEN, Evelyn Hernández dice que "la comunidad TPSiana merece una solución permanente". Foto: María Peña/Impremedia

Evelyn Hernández, beneficiaria del Estatus de Protección Temporal (TPS), jamás ha considerado regresar a El Salvador en caso de que este alivio migratorio deje de ser renovado.

“No me voy a autodeportar. Prefiero ser uno más de los 11 millones de indocumentados que volver. En El Salvador, no sabría, si un día voy a amanecer muerta en alguna esquina”, dice.

El miedo a la posibilidad de que el TPS ya no se renueve para los centroamericanos como la administración del presidente Donald Trump ya lo anunció para los haitianos, es real.

“No me voy a separar de mi familia. Tengo tres hijos de 21, 20 y 18 años que nacieron en Estados Unidos”, expone esta salvadoreña.

“¿A qué regresamos? En El Salvador tenemos un gobierno chueco. Hay mucha inseguridad. La gente sigue huyendo del país. No vamos a empacar maletas e irnos”, advierte.

En mayo pasado, el secretario del Departamento de Seguridad de la Nación, John F. Kelly anunció que el TPS para los haitianos durará solo seis meses más para darles tiempo de prepararse para volver a Haití. La fecha de retorno para los haitianos vence en enero de 2018, a menos que la presión comunitaria haga cambiar dicha política.

Evelyn Hernández está protegida por el TPS desde hace 16 años. Y desde 2012 se unió a una campaña por la residencia para los Tepesianos.

El TPS fue establecido por el Congreso en 1990 para proteger a los extranjeros que no pueden regresar a sus países a causa de la guerra civil o algún desastre natural.

Les garantiza permanecer en Estados Unidos sin temor a una deportación y obtener un permiso de trabajo.

En el caso de los haitianos, después del fuerte terremoto de 2010, Estados Unidos concedió la protección del TPS a casi 50,000. 

De El Salvador, hay 205,000 amparados con el TPS, 30,000 de Honduras y menos de 10,000 de Nicaragua.

De obrera a organizadora

Evelyn Hernández salió de El Salvador hace 25 años. Solicitó asilo político en Estados Unidos. Cuando no se lo concedieron, permaneció entre cuatro y cinco años sin ningún estatus. En 2001, hace 16 años se amparó con el TPS.

“De momento no le miré el beneficio porque en aquellos años no necesitaba un permiso de trabajo para conseguir el empleo pero con el tiempo me di cuenta que el TPS era una oportunidad de oro. Pude trabajar legalmente y entrar sin restricciones a los edificios públicos”, asevera.

Si a los salvadoreños beneficiados con el TPS, el gobierno de estados Unidos ya no les renueva este estatus de protección, Evelyn Hernández dice que ella ya no regresará a El Salvador porque no quiere separarse de su familia (Aurelia Ventura/La Opinión).

Durante diez años trabajó en fábricas de bordados pero también limpió casas. En 2012 se unió a la campaña “Tepesianos por la Residencia” lanzada por la organización CARECEN. Desde entonces labora como organizadora.

“Me uní a la campaña por la residencia para los Tepesianos porque aunque contamos con un permiso de trabajo y pagamos por el seguro social, no tenemos derecho a recibirlo. Sé del caso de personas mayores de 65 años que han ido a solicitarlo y les piden que regresen por ese beneficio cuando sean residentes. Antes no se los pueden dar”, indica.

Cuando luchaba por la residencia para los tepesianos. Hernández se encontró con la noticia de que el gobierno federal ya no renovará el TPS para los haitianos y que el resto de países benefiados como El Salvador y Honduras, podrían seguir en la lista.

“Los haitianos no están solos, vamos a luchar porque se queden ellos y para que todos los amparados con el TPS tengamos un vía hacia la residencia“, subraya.

Líderes en la lucha

Este verano, Pablo Alvarado, líder de la Red de Jornaleros fue parte de un grupo de cientos de miles de Tepesianos que llegaron a Washington D.C. a pedirle su apoyo a los congresistas para el TPS. “Hicimos 100 visitas. La mitad de los legisladores que visitamos no sabían que era el TPS‘, se lamentó.

“Los tepesianos son de lo mejor que tenemos. El 90% de ellos tienen empleo. El 30% son dueños de casa. Cada 18 meses pagan casi 500 dólares para renovar el TPS y deben pasar un examen de antecedentes penales. Es insólito que quieran que se vayan de un día para otro”, sostiene Alvarado.

De acuerdo a un reporte del Centro de Estudios de Migración, los haitianos, hondureños y salvadoreños beneficiados con el TPS participarn en la fuerza de trabajo en una tasa de entre 81 y 88% por arriba del nivel de la población total de Estados Unidos que es de 63%.

“A los haitianos les han dado seis meses para hacer maletas. Vender sus casas y dejar sus empleos. Los quieren mandar a una muerte potencial. La decisión está completamente equivocada. No toman en cuenta que la economía de Haití está en peores circunstancias”, enfatiza el líder.

Aunque el gobierno federal no ha dicho que ya no renovará el TPS para el resto de los países beneficiados. Alvarado recordó lo dicho por el secretario Kelly: “El TPS nunca fue pensado para ser permanente. Fue una medida temporal“.

“Es lógico pensar que el TPS para los centroamericanos también está en riesgo. Los Tepesianos tienen que pelear y contar sus historias. Nosotros vamos a luchar y explicar porque el TPS es necesario”, señala.

Activistas habían pedido que la administración Trump extendiera por 18 meses el “Estatus de Protección Temporal” (TPS) a la haitianos. Pero el gobierno solo lo extendió por 6 meses con perspectivas a eliminarlo.(Photo by Joe Raedle/Getty Images)

Todos somos haitianos

Este sábado 22 de julio a partir de las 10 de la mañana en el edificio federal ubicado en el número 300 al norte de la calle Los Ángeles del centro de la ciudad de Los Ángeles, CARECEN, la Red de Jornaleros y grupos de, TPS, se unirán en un día de acción para defender el TPS y exigir que se renueve para los haitianos. En un periodo normal, este 22 de julio sería el último día del permiso vigente del TPS para los beneficiarios de Haití.

Martha Arévalo, directora de CARECEN afirma que las acciones para contrarrestar el esfuerzo para poner fin al TPS lo van a dar con organización en todos los niveles. “Tenemos que poner presión a nivel local, que las ciudades, los negocios, la gente y nuestros líderes en el Congreso salgan en apoyo del TPS”, remarca. “También debemos hacer alianzas con organizaciones religiosas, de trabajadores y negocios”, indica.

Y considera que “sería un gran error separar a las familias y poner a los amparados con el TPS en peligro al obligarlos a regresar”.

Lo que es más, hace ver que si al general Kelly le preocupa tanto la seguridad de Centroamérica, no se explica como quiere que 300,000 centroamericanos regresen. “Deportar a ese número de Tepesianos significaría desestabilizar esa región”, exclama.

Concluye diciendo que los beneficiados con el TPS son gente con sueños igual que todos.”Son nuestros vecinos, colegas en el trabajo y padres de familia que trabajan y pagan impuestos”, recalca.