Inútiles hasta ahora esfuerzos de líderes evangélicos en favor de pastores inmigrantes detenidos

La comunidad evangélica blanca apoyó y continúa apoyando a Donald Trump, mientras los evangélicos latinos están sufriendo los arrestos de apreciados pastores de esa comunidad.
Inútiles hasta ahora esfuerzos de líderes evangélicos en favor de pastores inmigrantes detenidos
El pastor Noe Carias, su esposa y dos niñas, antes de ser arrestado por las autoridades migratorias la pasada semana en Los Angeles (Foto archivo)

Cuando el gobierno de Donald Trump amenazó con deportar a un grupo de cristianos iraquíes, grupos evangélicos de Estados Unidos salieron en su defensa, alegando que había que proteger a las “minorías religiosas”.

Pero hasta ahora que múltiples pastores latinos inmigrantes han sido arrestados por autoridades migratorias en diversos puntos del país, la intercesión ha venido principalmente de pastores latinos evangélicos y de otras denominaciones, mientras que los grupos evangélicos blancos no se han manifestado públicamente.

En estos momentos, ICE tiene arrestados a varios pastores evangélicos, incluyendo a Noé Carías, pastor de las Asambleas de Dios en Los Ángeles, a los pastores y matrimonio Julio Moran y Anna Escobar, de Marietta, Georgia y al pastor Juan Gutiérrez Palomino, de Dumfries, Virginia.


Otro pastor, el reverendo José Chicas, de Durham Carolina del norte está refugiado en el santuario de una iglesia local ante la posibilidad de ser deportado a El Salvador, dejando aquí a tres hijos ciudadanos. En su defensa ha salido el prominente pastor y líder afroamericano, el reverendo William Barber.

El caso de Carías ha llamado especialmente la atención, ya que antes de su arresto la pasada semana durante un “check-in” con su oficina local de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE), líderes evangélicos habían escrito cartas e intercedido en su favor durante meses.

Gabriel Salguero, presidente de la Coalición Nacional de Evangélicos Latinos dijo a La Opinion que el arresto de Carías “no está de acuerdo con nuestra comprensión de lo que supuestamente son las prioridades nacionales del Departamento de Seguridad Nacional y la Casa Blanca”.

“Nos habían dicho que deportarían a personas que fueran una amenaza para la comunidad”, dijo Salguero. “El pastor Carías es un líder, un hombre de familia, un pastor. Como líderes evangélicos, la deportación del Pastor Carías no parece congruente con esas prioridades”.

Salguero, quien también es pastor de las asambleas de Dios, dijo que algunos líderes de la comunidad evangélica blanca “están preocupados” por los arrestos y algunos “han tratado de usar sus conexiones con DHS y ICE para interceder por ellos”.

Sin embargo, estos grupos no han hecho pronunciamientos públicos al respecto y Salguero cuestionó qué tanta influencia puedan tener en la base evangélica blanca, en la que 8 de cada 10 personas apoyó al presidente Trump y continúan aprobando su desempeño hasta el día de hoy.

“La pregunta para nosotros es qué influencia están teniendo estos líderes en sus seguidores”, agregó Salguero.

Portavoces de la Asociación Nacional de Evangélicos (NAE) no pudieron ofrecer a La Opinion ninguna respuesta a interrogantes sobre los pastores detenidos. Su portavoz Sarah Kropp Brown dijo que no tenía por el momento una respuesta sobre el tema, porque líderes de la organización “han estado muy ocupados”.

En la página web de la NAE, un gran titular felicitaba el mismo día al presidente Donald Trump por nominar a Sam Browback para el puesto de “embajador para la libertad religiosa internacional”. No había mención del arresto de pastores latinos por parte de las autoridades migratorias.

Samuel Rodríguez, otro líder evangélico latino y el único latino que participó en la ceremonia de investidura del presidente Trump -ante críticas de otros líderes latinos- dijo a La Opinión que el presidente debía deportar a delincuentes y no a pastores.

“Hemos trabajado sin descanso con la Casa Blanca y el gobierno de Trump para evitar esto”, dijo Rodríguez. “Deportar a cualquier inmigrante cuya vida está tan conectada a los Estados Unidos, con familiares ciudadanos es un asalto a la santidad de la vida y la familia”.

Por el momento, la intercesión de estos líderes evangélicos no ha tenido mucho efecto en los casos de estos pastores inmigrantes.