¿Padres primerizos? Lo que deben saber sobre las redes sociales

Con tantas opciones para compartir videos y fotos en internet, hacerlo de forma segura, responsable y productiva requiere cierta reflexión y planificación.
¿Padres primerizos? Lo que deben saber sobre las redes sociales
Los padres hispanos pasan más tiempo frente a teléfonos, TV y computadoras que sus hijos.
Foto: Archivo / Shutterstock

Antes de la llegada de tu bebé, tal vez te la pasabas en Facebook e Instagram o mandando mensajes de texto sobre cualquier cosa. Ahora que eres mamá o papá, puedes estar preguntándote: ¿Es seguro publicar imágenes de mi bebé? ¿Qué es bueno compartir y qué es demasiado? ¿Cuáles son las mejores herramientas tecnológicas para preservar preciados recuerdos sin que los vea todo el mundo? Los siguientes consejos pueden ayudar con estas dudas.

Comparte las fotos de tu bebé de forma segura. Es posible que nunca te hayas preocupado por las configuraciones de privacidad de las apps que usas. Pero si publicas fotos de tu bebé en ellas, es buena idea pensar en el impacto y el alcance potencial de lo que publicas. Es posible que personas que apenas conoces te sigan -amigos de amigos de amigos- y no hay garantía de que esas personas tendrán los mejores intereses de tu familia en mente. Un riesgo creciente son las historias de las fotos de niños que caen en las manos incorrectas, como por ejemplo, las agencias  de fotografía que buscan las imágenes de bebés para venderlas o los “trolls” de internet que usan imágenes para hacer memes.

Básicamente, hay dos opciones para compartir fotos con seguridad. Puedes habilitar configuraciones de privacidad más estrictas en las redes sociales que estés utilizando, como Facebook, Instagram y Snapchat. Esta opción tiene la ventaja de que tus familiares y amigos ya están allí, pero hay una mayor posibilidad de que las personas que no conoces puedan ver (o copiar o descargar) tus fotos. La segunda opción es inscribirse en un servicio de intercambio de fotos más seguro y protegido por contraseña, como Flickr, Photobucket o Famipix que te permiten elegir exactamente qué compartes con quién. Sin embargo, estos sitios a veces cobran una tarifa por los servicios “premium”, como almacenamiento extra.

Distingue entre los consejos amables y los hechos reales. Como madre o padre primerizo, puedes estar vulnerable, preocupado, o abrumado, y las redes sociales pueden ser un recurso para que te sientas aliviado. Toma en cuenta que es importante que no creas todo lo que la gente te diga sin verificarlo con un profesional (y no, WebMD no cuenta). Cualquier cosa que tenga mucha importancia y consecuencias graves como la alimentación, salud, seguridad, dinero y educación, debe ser considerado con cuidado. Sin embargo, está bien aprender con acciones con consecuencias mínimas, como cómo ponerle zapatos a tu bebé o el mejor momento para cortarle las uñas (cuando duerme).

Evita el “over-sharenting”. No compartas de más en las redes sociales.  Las fotos escatológicas, las actualizaciones constantes sobre cada sonrisa, sonido y señal de la inteligencia y los informes constantes sobre lo buena mamá que eres, son demasiado. Otros padres entienden la necesidad de presumir de cada pequeña cosa, pero las redes sociales son para dar y recibir. Sé consciente sobre lo que estás compartiendo, por qué y con quién. Y asegúrate de comentar e interactuar con lo que amigos y familiares publican para mantener relaciones recíprocas con ellos.

Piensa en la “huella digital” de tu bebé. Algunos padres crean perfiles en las redes sociales con los nombres de sus hijos desde que son bebés con la idea de entregárselos a los niños cuando estén listos. Aunque puede ser divertido para los familiares recibir actualizaciones de parte “del bebé”, hay algunos riesgos que se deben considerar, pues la información que cargan a internet comienza a generar un perfil con datos, fotos y videos de su bebé (conocido como huella digital) que luego será muy difícil eliminar, algunos ejemplos de lo puede que te arrepientas son:

  • Puede que te encanten las fotos de tu bebé en la tina, pero, ¿cómo se sentirá ella/él al respecto cuando cumpla 8 ó 9 años?
  • Cuando tu hijo llegue a la preadolescencia o adolescencia podría molestarse porque usaste su nombre para crear perfiles sin su consentimiento.
  • Las redes sociales son para usuarios de más de 13 años, ya que las empresas utilizan tus datos, como quiénes son tus amigos, en qué haces clic y qué páginas visitas, para crear un perfil demográfico que luego venden a otras empresas. Aunque estos datos no son identificables (las empresas no recibirán tu nombre con tus datos, sino que los  recibirán como parte de estadísticas de grupos de usuarios sin sus nombres), pero sigue siendo problemático que sigan los movimientos online de tu bebé.
  • Conclusión: si decides crear un perfil, asegúrate de incluir sólo información mínima, usa una configuración estricta de privacidad y evita fotos que puedan ser vergonzosas.

Aprende a lidiar con los sentimientos como celos, ira y tristeza al ver las páginas de Facebook de tus amigos. No estás solo. Se ha demostrado que las fotos “perfectas” y los mensajes de amigos cuyas vidas parecen más exitosas hacen que la gente se sienta triste, celosa y enojada.

Puede ser de ayuda hablar con gente que realmente te entiende. Crea grupos privados para tus amigos en línea: pon a tus amigos cercanos -los que publican sus alegrías, así como sus dificultades- en un grupo. Agrega a los que tienden a presentar una imagen perfecta de sí mismos a un grupo diferente, y sólo habla con ellos cuando te sientas cómodo. También puedes conectarte con el creciente movimiento anti-perfección. Por ejemplo, el perfil público de Instagram de Real Simple, #womenirl, comparte fotos de las vidas reales (desordenadas) de la gente.

La verdad es que el impacto de las redes sociales no se entiende completamente, y puede generar todo tipo de reacciones. Los nuevos padres se pueden sentir emocionalmente vulnerables porque están cansados, inseguros y tal vez sufren de depresión posparto. Si te sientes mal más frecuentemente de lo que te sientes bien, y compartir fotos de tu vida no te hace sentir mejor, habla con un profesional sobre lo que te está pasando.

Usa la tecnología para conservar tus recuerdos. Cuando tu bebé tenga 3 años, de seguro ya habrás grabado aproximadamente 1 millón de horas de video, tomado miles fotos, y habrás pensado en 1000 cosas que deseas poder contarle cuando crezca. Afortunadamente, hay maneras fáciles de reunir todos estos recuerdos en una sola ubicación fácil de accesar.

  • Créale una cuenta de email. A muchos padres les gusta crear una cuenta de correo electrónico con el nombre del bebé cuando nacen. Así, pueden usarla para enviarle mensajes, fotos y videos para que todos estén guardados en un mismo lugar y pueda leerlos cuando sea mayor, así como tomar posesión de su dirección de correo electrónico.
  • Considera hacer un libro de recuerdos o una revista electrónica. Hay sitios y aplicaciones de “scrapbooking” que permiten crear diarios digitales de la vida del bebé. A algunas familias les gusta esta opción porque los niños mayores también pueden usar estos sitios y aplicaciones. Hay una amplia gama de programas que puedes utilizar.
  • Regístrate en una red social privada. Las aplicaciones como Notabli, 23snaps y eFamily ofrecen una forma segura de recopilar y compartir fotos, videos e historias e invitar a un pequeño número de personas que pueden verlas.

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