EE.UU. busca fortalecer a Policía salvadoreña para combatir las pandillas

Sessions pidió a Sánchez hacer "énfasis" en los esfuerzos regionales para combatir a las pandillas, el narcotráfico y la trata de personas, informó el Gobierno del país centroamericano.
EE.UU. busca fortalecer a Policía salvadoreña para combatir las pandillas
El fiscal general de EEUU, Jeff Sessions (d), y el presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén (i), sostuvieron una reunión en San Salvador.

San Salvador.- El Gobierno de EE.UU. busca fortalecer a la Policía salvadoreña para combatir a las pandillas, especialmente a la Mara Salvatrucha (MS13), manifestó el fiscal general estadounidense, Jeff Sessions, en una reunión con el titular del cuerpo de seguridad, Howard Cotto.

“Él nos hizo mucho énfasis en el interés que hay en continuar cooperando para fortalecer la investigación (…) y en materia de inteligencia” para “impactar positivamente a estructuras criminales”, dijo Cotto tras la cita con Sessions en la capital salvadoreña, según un comunicado de la Policía.

Por su parte, la embajadora estadounidense, Jean Manes, señaló que la visita del funcionario “demuestra el apoyo” de su país a la nación centroamericana porque “tenemos en común que estamos luchando contra las pandillas en Estados Unidos y también en El Salvador” y “necesitamos este nivel de cooperación”.

Según el cuerpo de seguridad, existe una “fuerte” cooperación entre el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la Administración para el Control de Drogas (DEA), el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y “unidades especializadas” de la Policía salvadoreña.

Sessions realizó una visita oficial a El Salvador desde el jueves, sosteniendo reuniones con el presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, y el fiscal general, Douglas Meléndez, y ha pedido al país hacer “énfasis” en los planes regionales de combate a las pandillas y narcotraficantes.

Hasta el momento, el Gobierno salvadoreño y la Embajada estadounidense han mantenido en secreto el resto de la agenda de Sessions y las reuniones con los funcionarios salvadoreños se han dado a puerta cerrada y sin ningún acceso a la prensa.

Mientras esto sucede en la nación centroamericana, el presidente Trump ha lanzado una ofensiva para “erradicar la violenta amenaza de la MS13” durante su visita a Long Island.

Lo que no hace más que reafirmar su anuncio de abril pasado, con el inicio de una política de “tolerancia cero” contra bandas criminales, como la MS13, a la que las fuerzas del orden persiguen con el objetivo de bloquear sus fuentes de ingreso y menguar el número de pandilleros en sus filas.

El Salvador es asediado por la MS13, la Barrio 18 y otras pandillas minoritarias que poseen más de 600 células en todo el país y a las cuales el Gobierno atribuye la mayoría de los crímenes.

A estas pandillas se atribuyen los altos índices de asesinatos que sitúan al país como uno de los más violentos del mundo, con tasas de 103 y 81,7 muertes violentas por cada 100.000 habitantes en 2015 y 2016, respectivamente.