Colorido festejo de la Guelaguetza en Los Ángeles

Miles de oaxaqueños celebraron el 30 aniversario de su fiesta más representativa en suelo estadounidense
Colorido festejo de la Guelaguetza en Los Ángeles
Con bailes, música y comida típicos de las distintas regiones de Oaxaca, los oriundos de ese estado mexicano celebraron la tradicional fiesta de la Guelaguetza en el Parque Lincon de Lincoln Heights. (Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión)

Arte, música, colorido, tradición y cultura se mezclaron en un día de fiesta para la numerosa población de oaxaqueños que residen en Los Ángeles, donde vibraron de emoción y alegría, durante el 30 aniversario del festival de la Guelaguetza, en el Lincoln Park.

Mas de 5,000 oaxaqueños mostraron, además, ser uno de los grupo de oriundos de México con mayor poder de convocatoria, unidad y organización en suelo estadounidense, gracias al respeto que tienen por sus ancestros y las costumbres y usos que han pasado de generación en generación.

 

Las tradiciones oaxaqueñas estuvieron al manifiesto en la celebración. (Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión)
Las tradiciones oaxaqueñas estuvieron al manifiesto en la celebración. (Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión)

“Ha sido un día de orgullo poder celebrar un evento tan importante en Los Ángeles”, dijo Isaí Pazos, presidente de la Organización Regional de Oaxaca (ORO), coordinadora de las actividades. “Por las últimas tres décadas hemos dejado huella en la cultura local, porque ella refleja la ayuda mutua que nos damos, sin esperar nada a cambio”.

En efecto, la palabra Guelaguetza, que proviene del zapoteco guendalizaa significa cooperar y compartir durante la celebración del culto popular a la Virgen del Carmen. A esta fiesta, también se le conoce como “Los Lunes del Cerro”, puesto que la algarabía se desarrolla en el corazón del Cerro del Fortín, el cual domina el paisaje de la ciudad de Oaxaca.

Datos oficiales del Instituto Oaxaqueño de Atención al Migrante (IOAM) señalan que el número de migrantes de esa entidad mexicana en Estados Unidos asciende a 1,203,680, y los estados con mayor presencia de oaxaqueños son: California, Arizona, Oregón, Texas, Florida, Nueva York y Nueva Jersey.

Alrededor de 5,000 personas abarrotaron el Parque Lincoln de Los Ángeles para celebrar la fiesta de la Guelaguetza. (Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión)
Alrededor de 5,000 personas abarrotaron el Parque Lincoln de Los Ángeles para celebrar la fiesta de la Guelaguetza. (Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión)

 

De la misma forma, un estudio de UCLA calcula que tan solo en el condado de Los Ángeles reside medio millón de oaxaqueños, básicamente en Santa Mónica, el centro y sur de Los Ángeles, que se dedican a los servicios de cocina y la construcción, mientras que otro grupo representativo vive en Oxnard, Santa María y Bakersfield, y trabajan en la industria agrícola.

“Nuestras raíces y costumbres nos mantienen en pie de lucha siempre”, dijo con cierta melancolía, Dominga Ramos, propietaria del restaurante “Sabores” al tiempo que preparaba un platillo típico de mole negro oaxaqueño, con arroz y pollo. “Esta fiesta nos hace sentir de cerca nuestra tierra que está tan lejos”.

La fiesta incluyó a decenas de grupos folclóricos y bandas de música de viento de las ocho regiones de Oaxaca: La Costa, Cañada, Tuxtepec, Mixteca, Sierra Sur, Sierra Norte, Valles Centrales e Istmo.

“En un sentido más profundo, la Guelaguetza es una actitud personal con la que se nace, el amor al prójimo de cada habitante zapoteca hacia sus hermanos”, comentó Ofelia Chino Chimil, “Yo me siento orgullosa de ser oaxaqueña, porque así no se me olvida de donde vinimos”.

La comida, como el típico mole negro, no faltó en la fiesta oaxaqueña. (Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión)
La comida, como el típico mole negro, no faltó en la fiesta oaxaqueña. (Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión)

Colorido, Arte y Folclor

Las mujeres, vestidas a la usanza tradicional de cada región oaxaqueña y los hombres, generalmente ataviados con traje de manta blanca, presentaron bailables típicos decorados con listones y campanas, con huaraches y coloridos sarapes.

A lo largo y ancho del Lincoln Park, propios y extraños le dieron rienda suelta al paladar con las famosas tlayudas -parecidas a una pizza-, que se sirvieron con cecina, chorizo, tasajo o pollo asado, frijoles negros o pintos, aguacate, queso Oaxaca y cebolla y tomate en rodajas, además de las suculentas enchiladas (llamadas también enmoladas), empanadas y el infaltable mole negro.

El colorido, arte y folclor oaxaqueño se dejó ver en la celebración. (Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión)
El colorido, arte y folclor oaxaqueño se dejó ver en la celebración. (Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión)

“Me gusta la auténtica celebración de la cultura, y la Guelaguetza la representa al máximo”, valoró Gabrielle Lessard, abogada del Centro Nacional de Leyes de Inmigración, quien fue acompañada a la celebración, junto al ciudadano de origen japonés, John Yuasa. “Es fascinante la cultura de México”.

En la inauguración de la fiesta, el cónsul de México en Los Ángeles, Carlos García de Alba – al tiempo que felicitó a los organizadores de la Guelaguetza – se refirió al clima antiinmigrante impuesto por la administración del presidente Donald Trump.

“Nos han catalogado de cosas impropias, y les pido que se informen; con o sin papeles, defiendan sus derechos”.

La celebración tiene un toco religioso en honor a la Virgen del Carmen. (Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión)
La celebración tiene un toco religioso en honor a la Virgen del Carmen. (Jorge Luis Macías, Especial para La Opinión)