Juez de inmigración libera a “Bebé Diego”, que aprendió a hablar en un centro de detención y a su mamá

Diego ha pasado las dos terceras partes de su vida detenido en Berks Pennsylvania, luego de venir de Honduras y pedir asilo. Caso beneficiaría a otras familias al darles derecho a fianza.
Juez de inmigración libera a “Bebé Diego”, que aprendió a hablar en un centro de detención y a su mamá
"Baby Diego" el día en que salió en libertad. (Foto: proporcionada)

Diego, un nene hondureño de 3 años de edad, y su mamá, Wendy Amparo Osorio Martínez, han estado detenidos por el gobierno de Estados Unidos en un centro de Berks, Pennsylvania, desde hace casi dos años.

Los abogados que han trabajado por liberarlos a ellos y a un grupo de madres centroamericanas que tuvieron el atrevimiento de desafiar el proceso de asilo de Estados Unidos como algo injusto, llaman a ese lugar la “cárcel de los bebés”.

Este lunes, por primera vez, Wendy y su hijo dejarán el centro de detención y Diego podrá ver más allá de las cuatro paredes en las que comenzó a hablar rodeado de guardias y sin libertad.

El gobierno de Estados Unidos ha luchado por negar cualquier alivio a mamá e hijo y a otras tres mamás y sus respectivos hijos que han permanecido en la “cárcel de bebés” de Berks, Pennsylvania, desde 2015.

Pero mientras tanto, Diego y Wendy serán libres por primera vez desde que llegaron a Estados Unidos huyendo de la violencia en Honduras, luego que un juez de inmigración les concedió la libertad bajo palabra a ambos este lunes.

Las abogadas que han luchado tanto por liberarlos, casi no podían creerlo.

“Fue increíble, allí estaba Diego, con su trajecito nuevo, y su mamá, que es una persona increíble, un niño de tres años, pidiendo su libertad”, dijo Carol Ann Donohoe, una del pequeño equipo de abogadas que representan a las “mamás Berks”.

Segn Mauer, otras mamás podrán aprovechar este fallo en el futuro para lograr su libertad porque el juez estableció que tenía jurisdicción sobre el caso y que los niños que vienen acompañados de padre o madre, también tienen derechos y protecciones que se le otorgan a los que vienen solos.

El caso descansa en una decisión judicial que determinó el derecho de todo niño migrante detenido a tener la oportunidad de una audiencia ante un juez para salir bajo fianza.

“Este resultado nos dice que no solo tienen ese derecho los niños que vienen solos sino los que vienen con un progenitor”, dijo la abogada.

Las “mamás Berks” forman parte de una demanda presentada por ACLU en noviembre de 2015 en nombre de dos docenas de familias inmigrantes que llegaron a este país de Centroamérica y a quienes se les negó su solicitud de asilo.

El caso alegó que este proceso era defectuoso y pidió una nueva oportunidad para ellos.  Mientras el caso llegó hasta la Corte Suprema, las familias quedaron protegidas contra la deportación, pero el gobierno se negó a liberarlas.

Eventualmente, el caso llegó hasta la Corte Suprema, pero esta rechazó considerarlo y la mayoría del grupo fue deportado, excepto cuatro menores, que pudieron obtener un Estatus Especial Juvenil, en base al abandono de uno de sus padres (SIJS), lo que les da la oportunidad de obtener la residencia.

No obstante, el gobierno sigue intentando deportar a sus madres en base a una orden anterior de deportación acelerada y se habían negado a liberar a las familias.

“Es dificil de creer “, dijo la abogada. “El juez llegó muy bien informado de todo el caso. El fiscal casi no sabía nada de los antecedentes y, francamente, no opuso mucha resistencia. Al final el juez fue más allá de lo que esperábamos y les dijo su libertad sin fianza, solo bajo palabra”.