Plan de reforma a inmigración legal dejaría sin green card a millones que están en la “fila”

A pesar de venderlo como reforma para traer más personas en base a mérito, el plan lo que hace es reducir numéricamente la inmigración familiar y dejaría fuera a millones que esperan inmigrar a este país por sus familiares

Por años, los políticos republicanos, incluyendo muchos en el Congreso, han dicho que sería injusto legalizar a los indocumentados, porque los pondría por delante de millones de personas que han esperado pacientemente en sus países, mientras procesan su visa de residencia.

Pero ahora, un proyecto de ley republicano que tiene el apoyo del presidente Donald Trump pretende eliminar a millones de personas de la fila en la que muchos de ellos han estado esperando desde hace años, en algunos casos, hasta una o dos décadas.

Si bien el RAISE act, patrocinado por los senadores Tom Cotton de Arkansas y David Perdue de Georgia fue promocionado como una forma de crear más inmigración por “mérito“, el impacto más grande del mismo será en la inmigración legal familiar.

Padres, hermanos e hijos mayores de edad de ciudadanos de Estados Unidos, que ahora obtienen su “green card” tras un largo tiempo de espera, así como los hijos mayores de residentes permanentes, serían eliminados de las listas de espera.

No solo se trata de eliminar las categorías: millones de personas que esperan se quedarían sin nada que esperar.  A lo sumo les regalarían “dos puntos” para calificar por “mérito”, según el proyecto de ley, según indicó la especialistadel Migration Policy Institute, Julia Gelatt.

“Para los que están en lista de espera, si tienen la suerte de tener su fecha de prioridad dentro de un año de iniciada la ley, podrán tener su green card”, dijo Gelatt. “Si no, les dan dos puntos y deben tratar de inmigrar por el sistema de “mérito”.

En otras palabras, todo el proceso realizado, los gastos y el tiempo esperado serían desperdiciados.

Cabe resaltar que el RAISE Act o Proyecto de Ley Reformar la Inmigración Americana para una Economía Fuerte, fue apenas presentado ante el Congreso hace unos días, y que tendría que ser aprobado antes de entrar en vigencia.

Muchos observadores políticos creen que el proyecto no tendría el apoyo suficiente para aprobarse, ya que la muchos republicanos están en contra, pero otros creen que estas ideas tomarán cuerpo más adelante e influenciarán futuros debates sobre inmigración.

Familiares de mexicanos: principales víctimas

El proyecto de ley reduciría radicalmente el número de visas de residencia familiares, excluiría a hermanos, padres e hijos mayores de edad y dejaría en el aire a millones de personas que han esperado para venir legalmente durante años.

La nacionalidad más afectada por estos cambios sería México, seguida por Filipinas, India, Vietnam, China y República Dominicana.

Los países con visas aprobadas para obtener residencia permanente pero que están esperando su “fecha de prioridad”. Esta lista del Departamento de Estado es de 2012 (Foto captura, reporte Migration Policy Institute de 2013)

Los familiares mexicanos de ciudadanos y residentes legales conforman el grupo más grande, según todos los estimados de las solicitudes pendientes.

En el futuro, estos familiares no tendrían opción para inmigrar por medio de un familiar y tendrían que usar el sistema de “puntos” que da prioridad a las personas “más jóvenes, ricas y con ciertas profesiones técnicas”, indicó Joshua J. Despain, abogado de inmigración con oficinas en Salt Lake City Utah.

“Este proyecto de ley cambia fundamentalmente la filosofía de inmigración a este país”, dijo Despain. “Desde los tiempos de la inmigración por Ellis Island (Nueva York) este país ha sido primordialmente de inmigración familiar. Esto afectaría a cada categoría”.

Además de eliminar las categorías  mencionadas, el proyecto reduciría progresivamente la cantidad de visas para cónyuges e hijos menores de edad de residentes legales, lo que significaría más tiempo de espera para residencia.

El objetivo final de la ley es reducir la inmigración legal a Estados Unidos y las principales víctimas serían las familias, especialmente las familias de países para los que el núcleo familiar va más allá de un esposo o esposa e hijos, y va a los hermanos y primos.

Se calcula que alrededor de 4.3 millones de solicitantes están en listas de espera para inmigrar a Estados Unidos. El 97% de esa lista esperan migrar por un familiar que es ciudadano o residente de Estados Unidos y están fuera del país porque no ha llegado aún su “fecha de prioridad”.

El grupo más grande de estas personas es de México. En 2012, el Migration Policy Institute reportó que había 1.3 millones de mexicanos en “fila”, esperando su residencia. Este número sería más alto hoy en día.

Perjudicar a personas que por años han “esperado” para inmigrar legalmente, es supuestamente lo contrario a lo que han querido hacer los republicanos desde hace años.

De hecho, el senador Tom Cotton de Arkansas, escribió en 2013 un artículo en el Wall Street Journal en el que decía así: “Esto es injusto y contraproducente. Deberíamos darle la bienvenida a los muchos extranjeros que están obedeciendo las leyes y esperando venir aquí legalmente”.

Pero ahora Cotton y su colega David Perdue, de Georgia, han propuesto este  proyecto de ley que dejaría en el aire a millones de personas que esperaron “pacientemente” en sus países para inmigrar por medio de un hermano, padre o hijo.