Rechazados por EEUU, miles de inmigrantes buscan refugio en Canadá

Canadá recibe a cientos de inmigrantes a diario, tras los cambios en las política migratorias de Estados Unidos

Rechazados por EEUU, miles de inmigrantes buscan refugio en Canadá
Una niña en un centro de refugiados en Quebec, Canadá
Foto: GEOFF ROBINS/AFP/Getty Images

WASHINGTON – Acorralados por agentes de Inmigración o en peligro de ser deportados, miles de inmigrantes, solos o con sus familias, continúan su éxodo forzado hacia Canadá, donde esperan encontrar el refugio que les niega la Administración Trump.

Ignorando rótulos en inglés y francés que frenan el paso a peatones, los migrantes caminan en fila india por senderos poco transitados en el extremo norte de Nueva York o de Vermont, hacia otro destino incierto, cargando las pertenencias que quepan en raídas maletas o abultadas mochilas.

El cruce en Saint-Bernard-de-Lacolle, en la provincia francófona de Quebec y al norte de Champlain (Nueva York), se ha convertido en un hervidero de inmigrantes procedentes de Estados Unidos, y del exterior. Muchos llegan hasta la frontera en taxis, coches privados, camionetas, y autobuses.

Las autoridades instalaron recientemente una carpa, con calefacción, luz eléctrica, y piso de madera, para albergar a hasta 500 migrantes en esa localidad, mientras se procesan sus solicitudes.

Oficiales canadienses procesan a los indocumentados en busca de asilo en Hemmingford, Quebec. GEOFF ROBINS/AFP/Getty Images

Lo que comenzó como un goteo en el flujo migratorio al inicio de la Administración Trump en enero pasado, ahora es prácticamente una garúa constante. Según datos extraoficiales, alrededor de 200 solicitantes de asilo se instalan a diario en Quebec.

Ante el febril ritmo de cruces ilegales, la Policía Montada de Canadá (RCMP, en inglés), ayudada por el Ejército, ha tenido que instalar carpas en puntos de cruce no autorizados.

Ayer miércoles, las autoridades dijeron que ampliarán el número de carpas para los migrantes, que en su mayoría son haitianos que temen perder en enero próximo su “Estatus de Protección Temporal” (TPS, en inglés), que consiguieron tras el terremoto en Haití en 2010.

La esperanza de los inmigrantes que huyen de “la Migra” en EEUU es que al menos puedan defender sus casos ante la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA, en inglés).

Un secreto a voces entre los migrantes es que un acuerdo migratorio de 2002 entre EEUU y Canadá, denominado “Acuerdo sobre Tercer País Seguro” (“Safe Third Country Agreement”) que les permite solicitar asilo si entran por sitios que no son puertos de entrada oficiales a lo largo de la frontera de 5,500 millas.

El acuerdo estipula que los migrantes soliciten asilo en el país de su arribo inicial, pero si su petición es rechazada en EEUU, no pueden presentar otra en Canadá. El resquicio legal es que el pacto solo aplica para los que entran por cruces oficiales.

En todo caso, nada garantiza que conseguirán asilo, y las autoridades buscan aplacar rumores en las redes sociales de que Canadá está dando asilo automáticamente, o que no realiza deportaciones.

¿Los detiene la Patrulla Fronteriza?

En declaraciones hoy a este diario, una portavoz de la Oficina de Aduanas y Control de Fronteras (CBP, en inglés), de la cual depende la Patrulla Fronteriza, explicó que la agencia tiene autoridad bajo el “Acta de Inmigración y Nacionalidad” para interrogar a todo inmigrante y determinar su derecho a permanecer en EEUU, y para arrestar a indocumentados.

“Si la persona interrogada tiene un estatus migratorio válido, ésta sale en libertad y puede continuar su viaje, pero los agentes sí les informan de que los cruces tienen que hacerse de forma legal y en los puertos de entrada oficiales”, afirmó la portavoz, que pidió el anonimato.

Así, la Patrulla Fronteriza identifica a los migrantes que intentan cruzar a Canadá por sitios no autorizados cuando es posible pero no les ofrece ayuda, y los detiene sólo “si se determina que han cometido algún crimen en EEUU”, precisó.

La Patrulla Fronteriza “no tiene la autoridad legal para impedir físicamente que un individuo cruce ilegalmente la frontera hacia Canadá, porque no han violado una ley de EEUU”, pero sí comparte su sospecha sobre los que intentan cruces ilegales con la Policía Montada de Canadá (RCMP, por sus siglas en inglés), continuó.

Canadá llena el vacío

Los senderos remotos hacia Canadá, o la amenaza de sus crudos inviernos, no espantan a los migrantes si al final del camino hay posibilidades de establecerse allí.

Bajo el liderazgo del primer ministro, Justin Trudeau, Canadá mantiene una política de apertura hacia los inmigrantes legales y se ha convertido, de facto, en un país que recibe a los rechazados por EEUU.

Sin embargo, Trudeau ha sido blanco de fuertes ataques de grupos antiinmigrantes, que repiten los mismos argumentos contra los refugiados que se utilizan en EEUU.

En el primer semestre de 2017, más de 5,000 personas han pedido asilo en Canadá, y las autoridades anticipan que la cifra alcance 33,000 para finales de año.

Desde la semana pasada, el Estadio Olímpico sirve de albergue temporal, y pronto lo será también el antiguo Hospital Real de Victoria.

El alcalde de Montreal, Denis Coderre, ha dicho que lo que ocurre en su ciudad con la llegada de haitianos es consecuencia de la política migratoria de Trump.

Aunque por ahora la policía canadiense asegura que “todo está bajo control”,  el número de cruces ilegales ha aumentado este verano, y la situación podría empeorar conforme aumente la persecución de inmigrantes por parte de ICE en este país.