Residente detenido en Adelanto se pone grave y su familia teme por su salud

Son muchas las quejas por un servicio médico raquítico en dicho centro de detención del Servicio de Migración y Aduanas (ICE)
Residente detenido en Adelanto se pone grave y su familia teme por su salud
Karla Aranda muestra una foto de su esposo Alfredo Aranda con su hijo Bryan. (Araceli Martínez/La Opinión).

Alfredo Aranda Holguín, un residente permanente de Estados Unidos que  esta bajo custodia en el Centro de Detención de Adelanto, fue llevado de emergencia al hospital el domingo 14 de agosto pero su familia, presa de los nervios, desconoce su condición de salud.

Lo único que sabemos es que se puso muy grave y se lo llevaron hinchado al hospital. No hemos podido saber más”, explica Karla Aranda, esposa del hombre de 44 años.

“Estamos muy desesperados porque él sufre de diabetes tipo 2, necesita inyectarse insulina, padece de hipertensión, tiene una falla en el corazón y está mal de los riñones y requiere de diálisis”, agrega.

Un agente de migración les dijo que se encontraba en el Centro Médico St. Mary de la ciudad de Apple Valley. Aunque la administradora de ese nosocomio negó inicialmente que se encontrara en ese nosocomio, la tarde de este jueves un supervisor de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) le informó que su esposo efectivamente se encuentra internado en dicho hospital. Sin embargo, dado que está bajo custodia, el personal de ese centro médico no estaba autorizado para informar que era paciente del lugar.

Aranda recibió autorización para visitar por una hora a su marido hoy viernes. Le dijeron que no se admiten acompañantes ni que lleve teléfono celular. 

Karla Aranda muestra la tarjeta de residente permanente de su esposo Alfredo Aranda detenido por migración. (Araceli Martínez/La Opinión).
Karla Aranda muestra la tarjeta de residente permanente de su esposo Alfredo Aranda detenido por migración. (Araceli Martínez/La Opinión).

 

 

Se pone mal desde que llegó a la cárcel migratoria

Cuenta que desde que su cónyuge llegó a Adelanto comenzó a sentirse mal. “Me decía que no le hacían caso, que por favor yo hablara con ellos para que lo atendieran. A mi me pidieron comprobantes médicos de las condiciones que sufre y hasta el medicamento. Yo les mandé por fax la documentación médica que prueba el diagnóstico de sus padecimientos”, dice.

Karla expone que su esposo y padre de su hijo Bryan, de 14 años, le dijo que solo pudo ver a una enfermera y que la insulina que le suministraban no era la misma que se aplicaba en la casa. “Seguía mal cada día”, dice.

La familia angustiada por no saber nada, acudió a La Opinión para denunciar la falta de comunicación de  la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), así como de cuidado médico oportuno y de calidad en Adelanto.

La verdad tenemos miedo que le pase algo. Este año se han muerto tres inmigrantes en el Centro de Detención de Adelanto”, enfatiza Karla.

Asegura que cuando les dijo que temía por la vida de su esposo, en la agencia migratoria le respondieron que “si se muere, se muere, la vida sigue”.

Guadalupe Aranda, madre del detenido y quien se encuentra postrada en cama,debido a un accidente de autopista que la dejó inválida, externa sollozante que están muy nerviosos sin saber cómo está su hijo. “Ya he perdido dos hijos a causa de ataques al corazón. No quiero que a mi hijo Alfredo le vaya a pasar algo por no recibir un tratamiento médico adecuado. Si es residente, por qué no lo dejan salir bajo juramento para que se atienda con sus médicos”, cuestiona.

Karla Aranda muestra el comprobante médico con algunas de las condiciones de salud que sufre su esposo Alfredo Grande. (Araceli Martínez/La Opinión).
Karla Aranda muestra el comprobante médico con algunas de las condiciones de salud que sufre su esposo Alfredo Grande. (Araceli Martínez/La Opinión).

Acusado de posesión de drogas

Aranda fue detenido por ICE a finales de agosto, dos semanas después de que un juez lo sentenció a un año de cárcel por posesión de drogas, un delito que su familia no acepta como válido. Es po esto que han contactado al Proyecto Inocente para que lo investigue.

“Lo habían liberado sin cumplir la sentencia, pero los agentes de migración lo agarraron al salir de la Cárcel de Hombres del condado de Los Ángeles”, cuenta Karla.

Aranda fue traído por sus padres de Chihuahua, México a los 3 años de edad. En 1989 se convirtió en residente permanente.

Virginia Kice, portavoz de ICE, dijo que debido a lo estricto de las leyes de privacidad, lo único que pueden revelar es que Alfredo Aranda Holguín se encuentra recibiendo tratamiento médico. Sin embargo, mencionó que los agentes de migración ya le informaron a la esposa dónde se encuentra hospitalizado su marido para que vaya a visitarlo. La esposa niega haber recibido esa información anteriormente.

Karla Aranda y Guadalupe Aranda quieren saber donde se encuentra Alfredo Aranda quien bajo custodia por ICE fue llevado a un hospital de emergencia. (Araceli Martínez/La Opinión).
Karla Aranda y Guadalupe Aranda quieren saber donde se encuentra Alfredo Aranda quien bajo custodia por ICE fue llevado a un hospital de emergencia. (Araceli Martínez/La Opinión).

Quejas por la atención médica

Las quejas por un servicio médico deficiente en el Centro de Detención Adelanto, localizado a 85 millas al norte de Los Ángeles – en pleno desierto – no son nuevas. Tampoco los intentos de suicidio y varias huelgas de hambre en protesta por el trato que reciben los detenidos que se calculan en alrededor de 2,000 hombres y mujeres.

Adelanto es operado por el grupo GEO, el cual recibe 112 dólares por día por cada inmigrante detenido por ICE.

En noviembre de 2011, un reporte encontró que los empleados médicos no realizaban evaluaciones médicas de los detenidos durante los 14 días iniciales de su llegada, mientras que las enfermeras asignadas al lugar realizaban revisiones sin la certificación o el entrenamiento adecuado.

Pasados 10 meses, otro reporte, esta vez de la Oficina de Evaluación de la Detención de ICE, encontró que muchas peticiones de los reclusos para ver al doctor estaban rezagadas o no se atendían con oportunidad. En tanto, se reveló que los registros médicos no se revisan con prontitud.

La Opinión constantemente recibe cartas y llamadas informando de estos problemas. En una de estas misivas, Amos Chasson se queja que durante un año le han negado tratamiento de un neurocirujano. “Para dolores de cabeza me han ofrecido una inyección de thorazine, que es una medicina para la depresión”, se lamentó.

Dijo que en diciembre de 2016, cuando lo sacaron para hacerle una tomografía, lo dejaron cinco horas en un vehículo esposado de manos y pies, y le negaron el acceso a un cuarto para descansar, aún cuando tuvo un ataque de asma.

La atención a la salud dental no es mejor para quienes se encuentran detenidos en Adelanto. Otro inmigrante escribió a La Opinión para denunciar que la única opción que tienen para las muelas con caries son las extracciones. “Me pude dar cuenta que la atención es pésima, abusiva, y dicho dentista con sus asistentes carecen de ética profesional”, acusó el detenido de nombre Hector Martínez González.

Hizo ver que hay muchos detenidos en Adelanto con numerosas enfermedades con dolor. “La única solución que las enfermeras dan después del acetaminofen o tylenol, es que tomen mucha agua. Ese es el medicamento común para cualquier dolor o padecimiento”, acusó.

Pablo Paez, portavoz del grupo GEO, dijo en un comunicado enviado al periódico Los Angeles Times recientemente que Adelanto ha mantenido por largo tiempo un récord probado de alta calidad, con servicios de acuerdo a cada cultura, un cuidado médico de primera, amplio  y en un ambiente de seguridad y humano que cumple con las necesidades no penales de los inmigrantes detenidos.