Cunde la fiebre del Powerball en L.A., ¿ya tienes tu boleto?

Hoy sábado se juegan $535 millones y los angelinos no pierden la oportunidad, ni la fe, en su boleto de la suerte; la venta es solo hasta las 7:00 p.m.
Cunde la fiebre del Powerball en L.A., ¿ya tienes tu boleto?
Victor Manzo muestra su boleto del powerball que compró para este sábado. (Jacqueline García)

Cada miércoles y sábado los fanáticos de la lotería esperan con ansias —y con las esperanzas puestas en el premio mayor— para ver si la combinación de sus seis números resultaron ganadores.

Hoy sábado, sin embargo, la espera será mas emocionante, ya que el Powerball, el juego de lotería de a dos dólares el boleto que se ofrece en 44 estados del país, se juega un pozo de 535 millones de dólares. Este es uno de los ocho premios más altos en la historia de Estados Unidos.

Ayer desde temprano, ya algunos fanáticos comenzaban a abastecerse de boletos.

Víctor Manzo pidió un quick pick, una combinación de números elegida por la máquina, esperanzado de que pueda salir ganador en el Powerball del hoy.

“Yo compro un boleto como una vez al mes”, dijo Manzo. “Si me ganara la lotería no sé qué haría, ese es más dinero de lo que podría gastar en mi vida entera”, dijo sonriente el comprador.

Alma Collin, asociada de la tienda 7 Eleven cerca de la Universidad del Sur de California (USC), dijo que es más común ver llegar a comprar sus boletos a las personas mayores de edad .

“Hay una señora que viene todos los días a comprar su boleto”, dijo Colin. “En la tarde es cuando se ocupa más, las personas vienen cuando salen de trabajar”.

Pero los empleados de las oficinas cercanas no se quedan atrás. “A veces vienen y compran hasta 100 o 200 dólares por grupo”, explicó Colin.

El premio de Powerball estará este sábado en más de 530 millones de dólares. / Foto: Jacqueline García

Eliot Quiroz, quien tiene 30 años, dice entre risas que si se gana el premio le daría el dinero a su mamá y luego se divorciaría.

Luego de dejar muy claro que ello solo es una broma, asegura que compraría un Ferrari, que es el auto de sus sueños, y se tomaría unas prolongadas vacaciones.

“Visitaría Europa, Asia, Sudamérica y el Caribe”, cuenta.

Quiroz confiesa que nunca se ha ganado nada, pero que comprar cinco boletos serían 10 dólares bien invertidos.

En su billetera ya tiene las combinaciones para la noche de hoy con sus números de la suerte, que son el cumpleaños de su esposa, sus dos hijos, el suyo y el de su mamá.

Compradores llegaban a la tienda 7 Eleven del area de USC para comprar boletos de lotería. (Jacqueline García)

El premio y el estatus migratorio

Vicente García, quien dejó su natal Guanajuato en México para venir a Los Ángeles hace 11 años, confiesa que solo se anima a comprar la lotería cuando los pozos pasan de $300 millones.

No obstante, dice que de ganar, no sabe si podría reclamar su premio ya que es indocumentado.

Pero este residente de Pacoima, cuyos números de la suerte cambian cada año —ya que escoge la combinación de sus boletos según la edad de sus padres y de sus seis hermanos—ya tiene un plan.

“Le daría el boleto a una amiga de confianza para que reclame el premio… También le daría un porcentaje por hacerme el favor y le compraría una casa como gratitud”, cuenta García, de 30 años de edad.

Luego, dice que buscaría la manera de sacar su residencia y arreglar su estatus migratorio.

“También compraría dos propiedades. Una para vivir y otra para rentar… Y después de darle dinero a mi familia haría algo para ayudar a familias de bajos recursos en el estado más pobre de México, no sé… quizás un hospital o una escuela”.

García tiene una idea bajo la manga; sin embargo, en años anteriores se han reportado casos de inmigrantes indocumentados que temen salir a reclamar su premio por temor a ser deportados.

Russ López, portavoz de la lotería en California, dijo que no es ningún problema si un indocumentado compra y gana.

Los boletos se venderán hasta las 7:00 p.m. de hoy. / Foto: Mey Lyn Mitteenn

“Puedes reclamar seguro tu premio. No nos importa tu estatus migratorio”, dijo López. No obstante, enfatizó que todas las personas —con o sin documentos— son cuestionadas acerca de dónde compraron su boleto y les hacen preguntas personales para confirmar que no estén cometiendo fraude.

“Es mejor que vengan ellos porque a veces [los indocumentados] van con el amigo a que les cambie su boleto ganador y esta persona los estafa” al robarse su premio, dijo la portavoz.

Bajo las reglas de la lotería a cualquier persona que gane un premio se le deducen 25% del total. Pero si la persona está de manera ilegal en el país se le deduce un 30%.

“Su nombre sí se convierte en récord público pero es opcional si la persona se quiere tomar o no una foto con el premio para publicar su imagen”, añadió López.

García, dice que una vez se ganó $100, y aunque sabe que las posibilidades de ganarse el premio mayor es una en 292 millones tiene todavía mucha fe. “Compro mi boleto porque estoy esperando mi día de suerte”.

Si las personas tienen preguntas pueden visitar CAlottery.com y pulsar en la parte superior derecha la versión en español.

Con información de Mey Lyn Mitteenn