Aún con miedo darán la cara a supremacistas blancos en Laguna Beach

Estiman que al menos 550 opositores se levantarán en contra de los grupos racistas
Aún con miedo darán la cara a supremacistas blancos en Laguna Beach
Ayer se dieron protestas a favor de una unión en Laguna Beach. / twitter: @katieporteroc

Si no es ahora, ¿cuándo? Si no somos nosotros ¿quiénes? preguntó Byron López, un estudiante de 21 años que planea hacer frente a los supremacistas blancos que llevarán a cabo este domingo en Laguna Beach, en el condado de Orange, una protesta contra los inmigrantes y los refugiados.

López residente de Santa Ana, acepta que tiene miedo a alguna agresión por parte de los manifestantes pero sostiene que no puede faltar a la contra protesta que él denomina antifacista. “Alguien tiene que ponerle la cara a los racistas”, enfatizó.

Para este domingo 20 de agosto, varios grupos que se oponen a la inmigración y a los refugiados tendrán una manifestación en Laguna Beach cuyo punto de encuentro será la autopista Pacific y la calle Broadway a partir de las cinco de la tarde. Byron López será parte del contingente que responderá a la protesta de los que no quieren inmigrantes ni refugiados.

Calculamos que los racistas van a ser unos 90. Quienes nos oponemos al racismo, seremos unos 550. Pero podríamos llegar hasta 1,000 o más”, dijo López quien es miembro del grupo Socialistas Demócratas de Estados Unidos en el condado de Orange y son quienes organizan la manifestación contra los supremacistas blancos del condado de Orange que tendrán la suya propia.

“Entre más seamos, estaremos más seguros de cualquier ataque de los neonazis y supremacistas blancos. Ellos son muy violentos, es parte de su manera de proceder”, consideró López.

Y pidió a quienes asistan, no confiarse de la policía pues dice que los agentes del condado de Orange han probado estar de lado de los racistas y en contra de la gente de color. “Ellos no son nuestros amigos. Así que ¡cuidado!”, advirtió.

La manifestación en Laguna Beach se da a una semana de la tragedia de Charlottesville, Virginia en donde se congregaron grupos nacionalistas blancos. Al pelear contra los manifestantes que se les oponían, uno de ellos lanzó su vehículo contra los opositores matando a una persona e hiriendo a 19.

No hay lugar para el odio

“Nosotros no vamos a tolerar su violencia, y no dejaremos que los fascistas nos intimiden. Vamos a mostrarle nuestra fuerza y a enviarles un mensaje fuerte: no hay lugar para el racismo y el odio en el condado de Orange”, dice la invitación de los Socialistas Demócratas de ese condado a la manifestación en contra de los supremacistas blancos.

El activista indígena Naui Huitzilopochtli, quien hace unos días denunció ser víctima de amenazas de muerte a través de un video emitido por grupos supremacistas blancos, dijo que no asistirá a la manifestación para no correr riesgos ya que teme por su vida.

“Los que promueven esa manifestación dicen que no quieren la inmigración indocumentada ni a los refugiados, y no quieren aceptar que son nazis pero sí lo son y son racistas que se sienten muy apoyados por el presidente Trump”, señaló.

“Se sienten empoderado porque comparten la misma opinión que Trump tiene de los mexicanos, los musulmanes y otros grupos étnicos”, dijo.

Y urgió a quienes asistan, tomar precauciones. “Tres de los supremacistas blancos del condado de Orange asistieron a la trágica demostración de Virginia. Yo los vi portando pancartas que decían: “Los judíos nos han desplazado”.

Huitzilopochtli hizo notar que a los supremacistas blancos les gusta la violencia y quieren que la haya. “Ellos usan cuchillos y armas. Buscan cualquier pretexto para sacarlos”, expuso.

Protejan a los niños

Leonel Vásquez, organizador comunitario de la Congregación de Organizaciones Comunitarias del condado de Orange (Orange County Congregation Community Organization) lamentó que los supremacistas usen el derecho a expresarse como excusa para el odio y la violencia. “Queremos decir que no hay lugar para su odio y violencia. Es por eso que como organización nos manifestamos y hacemos resistencia en favor de la comunidad inmigrante con actos no violentos”, dijo.

Agregó que siempre existe la preocupación de que pase algo durante las demostraciones. “Ellos se sienten dueños del país. Por eso recomendamos a quienes llevan niños que se mantengan lo más alejado posible de las discusiones”, recomendó.

A pesar de que en las dos últimas décadas, en el condado de Orange, ubicado entre Los Ángeles y San Diego, los blancos ya no son minoría, pues representan el 44 % de la población contra el 34% de los latinos, es un condado muy conservador, que ha sido bastión de los republicanos.

De acuerdo a un reporte de Southern Poverty Law Center (SPLC) una organización pro derechos civiles, en el condado de Orange, donde se encuentra ubicado Laguna Beach, están activos varios grupos de odio del Ku Klux Klan, neo-nazis, blancos nacionalistas y neoconfederados. Estos últimos son extremadamente nacionalistas que luchan por el fin de la inmigración.

El estudio Latinos necesitan permanecer su su lugar: segregación diferencial en un suburbio multi-étnico realizado por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) se entrevistó a 40 residentes blancos del condado de Orange en 2010. Ellos caracterizaron a los latinos y afroamericanos como culturalmente deficientes, problemáticos e inferiores. Además los describieron como “basura, tercermundistas y pandilleros”, lo cual es una muestra del sentir de algunos residentes blancos del vecino condado de Orange.