8 posiciones sexuales con las que te ejercitarás y bajarás de peso

Si tú y tu pareja odian ir al gimnasio, manténganse en forma poniendo en práctica estas "alternativas" llenas de pasión
8 posiciones sexuales con las que te ejercitarás y bajarás de peso
La práctica del sexo también puede ejercitarte.
Foto: Pexels

Buenas noticias para aquellas parejas que odien ir al gimnasio, ya que se ha comprobado que el sexo y distintas posturas para practicarlo resultan igual de benéficas para la salud, así como para tonificar los músculos, si se realizan de la forma adecuada, lo que te permitirá quemar gran cantidad de calorías de forma placentera.

Esto último ha sido reafirmado por la entrenadora personal Stacy Berman, así como por Patti Britton, expresidente de la Asociación Americana de Educadores, Consejeros y Terapeutas de la Sexualidad, quienes indicaron que hay ciertas posturas sexuales con las que podemos ejercitarnos.

Si lo que buscas es trabajar la zona abdominal y la parte baja de la espalda, los expertos indican que las posturas del “misionero” y de “perrito” son las indicadas; además, con ellas se trabajan brazos, cuadríceps y glúteos, pues estas partes se fortalecen cuando se resiste al impacto.

Otras posiciones con las que ejercitas el abdomen y los glúteos son “la vaquera” y “flor de loto”, pues con ellas trabajas el empuje y estabilidad del cuerpo. Puedes fortalecer otras partes si agregas sentadillas, mientras practicas alguna de estas.

Otra postura muy fitness es “el puente”, pues necesitas mucha fuerza, estabilidad y flexibilidad. Con esta, las mujeres trabajan glúteos, cara interna de los muslos, bíceps, gemelos, tríceps y abdominales. Si no tienes tanta condición, puedes poner en práctica la variante de “el arco”. Aquí, las mujeres descansan hombros, mientras “trabaja” las piernas.

“El cara a cara” también es muy benéfico, pues si el hombre no aguanta todo el peso de su pareja, las mujeres apoyan una pierna en el suelo y rodea con la otra el cuerpo del caballero. Así estará trabajando los músculos de la pierna que está de apoyo, además de que el abdomen se fortalece pues trata de mantener el equilibrio.

Por último tenemos la llamada posición de “la araña”. Ambos están frente a frente, con las piernas estiradas. La mujer se apoya hacia atrás con ayuda de los antebrazos, mientras el hombre hace lo mismo pero con las palmas de la mano. Las mujeres acercan la cadera hacia la ingle y él mantiene las rodillas flexionadas con la cadera elevada, para así comenzar a balancearse. En esta posición, las mujeres trabajan los tríceps.