Boicotean restaurante cuyo dueño financió campaña política de ex líder de Ku Klux Klan

El dueño de este negocio californiano también donó $500 a la campaña de Donald Trump

Guía de Regalos

Boicotean restaurante cuyo dueño financió campaña política de ex líder de Ku Klux Klan
Interior del restaurante O'mei que llevaba abierto 38 años
Foto: Adam C. / Yelp

“Clientes leales de O’mei: O’mei ha sido atacado. Los rumores calumniosos y maliciosos de internet sobre este negocio, su dueño y el personal nos han obligado a cerrar por ahora. Le informaremos cuando planeamos volver a proporcionarle lo que muchos consideran la mejor comida china en la zona. ¡Gracias por los últimos 38 años!”, podía leerse este martes en la ventana de este establecimiento de Santa Cruz, California.

La decisión de su dueño, Roger Grigsby, de cerrar de forma temporal llega después de que el pasado 16 de agosto, a la estela del ataque supremacista en Charlottesville, se hicieran públicas diversas donaciones personales de un total de $500 dólares al republicano David Duke, ex líder del Ku Klux Klan en los años 70, durante su campaña fallida como senador de Lousiana en 2016.

“Ellos difunden el chisme, lo difunden como si fuera verdad. Todas las cosas que me llamaron: supremacista blanca, neonazi, KKK… es todo mentira“, dijo Grigsby, de 67 años, vía telefónica a Santa Cruz Sentinel, “mi novia y mi ex esposa eran chinas. Cualquiera que me conozca sabe que nuestro restauran es como United Colors de Benetton, hemos tenido todas las etnias”.

Grigsby también donó un total de $500 al comité del presidente Donald Trump “Make America Great Again”, de acuerdo con las listas públicas sobre campañas disponibles en la web de la Comisión Federal de Elecciones de los EEUU. Y desde que esta información fue divulgada a través de una web de noticias y en diferentes blogs, considera que su negocio ha sido “atacado” y que vive bajo “terror político”.

Registro de las donaciones de Roger Grigsby (Comisión Federal de Elecciones de EEUU)

“Simplemente no hay manera de que pueda volver allí. Me da náuseas pensar en todo el dinero que se aportó desde allí y que podría haber terminado donde lo hizo”, dijo a SCS Nancy Lynn Jarvis, escritora y cliente habitual de O’mei, “para mí se ha acabado y  me alegra que esté cerrado. Me siento muy triste por las personas que trabajan allí, porque obviamente tendrán que encontrar otros trabajos”.

Grigsby, de 67 años, se describe como el propietario “básicamente retirado” del restaurante, en el que trabajaban unos nueve empleados, algunos de los cuales dimitieron al enterarse de sus donaciones políticas, además de dejar comentarios negativos a O’mei en la página de Yelp. Hasta la fecha se desconoce por cuánto tiempo estará cerrado el establecimiento e incluso, si volverá a abrir sus puertas ante una comunidad que parece haberle dado la espalda.