‘Dreamer’ de Boyle Heights comparte la angustia por perder DACA

Cuenta las opciones que exploran ante la posibilidad de que no haya opciones para ellos y se queden sin permiso de trabajo
‘Dreamer’ de Boyle Heights comparte la angustia por perder DACA
El alivio migratorio de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) cambió la vida de Juan Casas a partir de 2012. El año pasado obtuvo su diploma como ingeniero eléctrico. (foto suministrada).

La enorme felicidad que Juan Casas vivió en 2012 cuando se benefició de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), se transformó en angustia este fin de semana cuando surgieron reportes de que el presidente Trump dejará con vida ese alivio migratorio por solo seis meses.

Mi esperanza es que entre todos pongamos presión al Congreso a través de  las redes sociales, con nuestros testimonios y llamadas telefónicas para que nos den una alternativa”, dice Casas, un joven de 28 años, quien es ingeniero eléctrico y trabaja en la industria aeroespacial en la ciudad de Santa Fe Springs, California.

Estoy muy angustiado, pero no puedo perder la cabeza. Tenemos que responder con resultados, mostrando lo que somos. Mi permiso de trabajo vence hasta el año que viene  y eso me dará tiempo para ver qué voy hacer”, revela.

Casas, nacido en la ciudad de México, cruzó la frontera sur en brazos de su madre cuando solo tenía 2 años. Es el mayor de una familia de cuatro hijos, y el único que nació en el país Azteca. También es el primero en graduarse de la universidad.

Juan Casas junto a su familia durante su graduación en 2015 de Cal State Los Angeles. (foto suministrada).
Juan Casas junto a su familia durante su graduación en 2015 de Cal State Los Angeles. (foto suministrada).

Dice que entre las opciones que él y otros jóvenes han explorado en caso de que no haya un reemplazo a DACA, figura la búsqueda de una compañía que les patrocine su estancia en el país. “Incluso hemos pensado en medidas extremas como unirnos a las fuerzas armadas”, señala.

Casas creció en Boyle Heights. Cursó la secundaria en la escuela charter Ánimo Oscar de la Hoya y fue al Colegio del Este de Los Ángeles.  “Tuve que trabajar hasta de madrugada para poder pagar la universidad en Cal State Los Angeles. En 2016 obtuve mi diploma”, dice.

Explica que le tomó mucho tiempo graduarse porque tenía que ayudar a sus padres con los gastos. “Los dos trabajan en una tortillería”, sostiene.

“Yo trabajaba de dos de la mañana al mediodía. De ahí me iba a la escuela. Dormía en el estacionamiento de la escuela”, recuerda.

Juan Casas durante su graduación como ingeniero eléctrico por la Universidad Cal State Los Ángeles. (foto suministrada).
Juan Casas durante su graduación como ingeniero eléctrico por la Universidad Cal State Los Ángeles. (foto suministrada).

La vida de Juan Casas cambió en 2012 con el DACA.  “Por un semestre y medio recibí un poco de ayuda financiera para pagar la universidad”, comenta. Pero lo que lo puso feliz fue contar con un número de Seguro Social y la oportunidad de construir su historial de crédito. “Tengo un empleo de tiempo completo con beneficios y un seguro de salud que me permite ir al doctor y hacerme revisiones, algo que nunca pude hacer antes”, cuenta.

Incluso con el DACA pudo viajar a San Diego sin temor a que lo detuvieran en un retén de la Patrulla Fronteriza.  “Nunca tuve dinero para solicitar un permiso para salir fuera del país (Advance Parole) y viajar a Puebla, México al pueblo de mis padres. Tampoco pude juntar para el viaje”, reconoce.

Aún recuerda que quería gritar de felicidad cuando recibió DACA. “Me ha permitido llegar lejos, aunque aún me falta. Con lo que está pasando, tengo miedo no solo por mi sino por las redadas contra las familias. Quiero pensar que todo va a estar bien”, se consuela.

Termina diciendo que al eliminarse DACA, 800,000 jóvenes beneficiados como él se quedarán sin permisos para trabajar y sin su empleo. “No nos podemos dar por vencidos, pero el recorrido aún es largo”, expresa.

Es hora de que el Congreso actúe

La congresista demócrata de San Pedro, Nanette Díaz Barragán, dijo que ahora más que nunca el Congreso necesita actuar rápido.

“Dado el llamado para una solución legislativa del líder Paul Ryan y el apoyo de casi una docena de colegas republicanos para proteger DACA, llevémos el Acta de los Sueños al pleno y asegurémonos que mantengamos la promesa a los soñadores”, urgió.

Hizo ver que cada día más de 1,000 dreamers necesitan renovar su Acción Diferida.  “Los dreamers son doctores, maestros, trabajadores de rescate y estudiantes universitarios. Ellos son familia. Y a ellos les dieron la promesa de que podían confiar en el gobierno y salir de las sombras”, señaló.

Remarcó que la economía y los colegios comunitarios van a sufrir si dejan que DACA muera.

Harán frente con organización

El exalcalde de Los Ángeles y candidato a gobernador de California, Antonio Villaraigosa dijo que responderán con organización para defender a los dreamers.

“Nos organizaremos para protegerlos con una acción del Congreso, así como on los esfuerzos del estado aquí en California”, señaló.

Reiteró que los beneficiarios de DACA son estadounidenses como cualquiera de nosotros. “Han cumplido con las leyes, han trabajado duro en las escuelas, pagado impuestos y muchos han servido en el Ejército para defender nuestra libertad y valores. Son estadounidenses, simple y sencillamente”, resaltó.