A los DACA les preocupa más la deportación de sus padres que la suya propia

Las tasas de ansiedad se disparan por encima de los muchachos indocumentados que nunca solicitaron este programa
A los DACA les preocupa más la deportación de sus padres que la suya propia
María Kuripet, una joven DACA habla de sus miedos al ser eliminado DACA, La escuchan otro beneficiario de DACA,Julián Lucas y Marcelo Suárez Orozco, el decano de la Escuela de Posgrado de Ciencias de la Información de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

La Acción para los Llegados en la Infancia (DACA) elevó las tasas de ansiedad entre los jóvenes beneficiarios por encima incluso de los jóvenes indocumentados que nunca solicitaron este programa, y más que su deportación, temen haber expuestos a sus padres a ser expulsados del país.

La eliminación de este alivio migratorio pudo haberlas disparado aún más consideran expertos.

Entre los jóvenes DACA el nivel de ansiedad fue de 35.4%, entre los muchachos indocumentados de 28% y entre el resto de la juventud, residentes y ciudadanos es de 7.25%

Estos números fueron dados a conocer por el profesor Marcelo Suárez-Orozco, decano de la Escuela de Posgrado de Educación y Estudios de Información de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) durante la Conferencia de Periodistas de la Educación (EWA) que este año se enfocó en el Periodismo de la Educación de los Latinos en la Era de Trump.

Los datos son el resultado de la encuesta nacional: “Después de DACA, Hallazgos de Undocuscholars project de UCLA” que abarcó a 909 estudiantes DACA e indocumentados provenientes de 55 países, que asisten a 264 universidades en 34 estados. Y que incluyó un estudio clínico sobre la ansiedad.  Aunque el estudio fue hecho antes de la desaparición de DACA, el doctor Suárez Orozco anticipa que las tasas de ansiedad podrían ser aún mucho mayores en estos momentos.

Al 89.6% de los DACA encuestados les preocupa la deportación de sus padres contra el 70.8% de los jóvenes indocumentados con la misma inquietud.

En tanto al 74.5% de los jóvenes DACA les da miedo ser deportados. Por su parte el 79.2% de los indocumentados encuestados temen su propia de deportación.

Estos números indican que los jóvenes DACA están más preocupados por la deportación de sus padres comparados con los jóvenes indocumentados que tienen un menor zozobra en ese sentido.

Julián Lucas y María Kuripet hablaron de sus temores tras la cancelación de DACA durante la Conferencia de Periodistas en Educación (EWA).
Julián Lucas y María Kuripet hablaron de sus temores tras la cancelación de DACA durante la Conferencia de Periodistas en Educación (EWA). (Araceli Martínez/La Opinión).

Una estela de ansiedad

Suárez-Orozco dijo que la cancelación de DACA, es una acción cruel que pone en riesgo a los estudiantes inmigrantes. “DACA sacó a casi  800,000 de las sombras de la ley, los condujo hacia la luz del sol, y ahora los regresan”, señaló.

Y recalcó que son estadounidenses en todos los sentidos pero sin un papel. “Son niños que crecieron entre nosotros. En promedio llegaron a los 6 años de edad. Vinieron de todas las regiones del mundo. Son un grupo muy heterogéneo. Se inscribieron en las mejores universidades”.

Amplió: “Mientras estudiaban también trabajaban para ayudar a sus familiares. “Trabajaron legalmente con menos riesgo de explotación y menos preocupación por su deportación.De innumerables maneras se esforzaron por cumplir responsabilidades sociales”, subrayó.

Pero enfatizó que al aceptar DACA tomaron riesgos, al decirle al gobierno, dónde vivían, y a qué escuelas iban. “Se arriesgaron ellos y sus familias pensando que eventualmente DACA se convertiría en una reforma amplia migratoria. Firmaron confiando en que era un contrato sagrado que fue violado por Trump”.

De acuerdo a Suárez-Orozco la principal preocupación es que los muchachos temen haber expuesto a sus padres a la deportación.

Ese es el caso de María Kuripet, una joven DACA quien dijo que lo más la atormenta es que su información vaya a ser usada para deportar a sus padres.

Tenemos miedo. ¡No nos dejen solos!”, dijo soltando el llanto. Ella fue traída por su madre a los Estados Unidos cuando tenía 18 meses de edad. “Mis padres no vinieron aquí para violar la ley sino por una vida mejor”, exclamó.

Esta joven reconoció que a veces se ha encerrado a llorar todo un día. Pero después del desahogo, sostuvo que los DACA tienen que sacar fuerzas de la tristeza para luchar.

Julián Lucas también tiene miedo. “Para mi perder DACA significaría volver a no tener nada, a pasar por lo que ya viví, trabajar en fábricas, no poder ir a un bar a convivir con mis amigos por no tener una identificación, no tener ayuda financiera para la escuela”, confió.

Pero sobre todo le preocupan los jóvenes DACA que no saben lo que es vivir sin este programa. “DACA nos hizo la vida más fácil. Yo pude dejar el trabajo en las fábricas para volver a la universidad y trabajar ahí mismo”, sostuvo este joven quien pidió que no les llamen “dreamers”, porque en realidad, ellos son “luchadores”.

Suárez-Orozco se unió al llamado que Janet Napolitano, la presidenta de UC hizo al Congreso para que trace un camino seguro para estos muchachos porque dijo Estados Unidos es el único país que conocen como su hogar.

Quitarles DACA lastima su capacidad para que puedan realizar su potencial“, destacó.