El Mercado de Abastos de la Calle Séptima se prepara para celebrar su centenario

La historia del Mercado de Abastos de la Calle Séptima - uno de los mercados mayoristas más importantes de frutas y verduras de la nación - es una historia de la evolución étnica de Los Ángeles
El Mercado de Abastos de la Calle Séptima se prepara para celebrar su centenario
Mercado de Abastos de la Calle Séptima cumple 100 años.
Foto: Aurelia Ventura/La Opinion

Los Angeles es una ciudad en constante cambio, y a menudo el ritmo de estos cambios han causado trastornos violentos desplazando a los más vulnerables, mientras se abre paso a nuevos clientes y residentes con mejores condiciones económicas.

Pero en una zona muy cerca al Arts District, este cambio y evolución ha ayudado a descubrir una pieza importante de la historia de la ciudad.

Esta es la historia más grande no antes contada de generaciones de familias inmigrantes quienes han pasado sus tradiciones el uno al otro extendiéndolo no solo a generaciones pero también a distintas étnias.

La historia del Mercado de Abastos de la Calle Séptima – uno de los mercados mayoristas más importantes de frutas y verduras de la nación – es una historia de la evolución étnica de Los Ángeles, y la historia que une a todas las generaciones anteriores.

Hoy en día, el mercado es un lugar importante y el hogar de docenas de latinos propietarios de negocios. Nuestro negocio, Elias Produce, es uno de ellos. La gran mayoría de los puestos de frutas y verduras son administrados por familias como la nuestra que han trabajado en la industria agrícola durante años, y ahora tienen negocios establecidos a los cuales pueden llamarlos como propio y pasarlo a una nueva generación.

Las raíces de estas historias de éxito en Estados Unidos están estrechamente vinculadas a previas generaciones de inmigrantes – familias italianas, armenias y griegas quienes dominaron el mercado de los productos agrícolas antes que nosotros. Estas fueron las familias que les dieron la oportunidad a nuestros padres cuando eran jóvenes inmigrantes. Ellos les dieron trabajos y les enseñaron los detalles del negocio.

Mi padre fue el primero en nuestra familia en trabajar en el mercado de abastos. Trabajó durante años para empresa de propiedad de una familia griega. Cuando llegó el momento que Mike Mavromichalis decidió retirarse, mi padre tomó la decision de utilizar lo que aprendió de su mentor y comenzó su propio negocio. Su historia no fue la única. Como todas las nuevas generaciones de niños nacidos en Estados Unidos que optaron por otras carreras, los nuevos inmigrantes como mi padre heredaron el futuro de el mercado de los productos agrícolas.

Nuestro puesto en el mercado ha sido nuestro negocio familiar desde entonces. Por casi 30 años hemos vendido nuestras fresas y otras frutas en el Mercado de Abastos de la Calle Séptima. Nosotros traemos nuestras fresas localmente reconocidas de nuestros propios campos diariamente. Nos sentimos orgullosos de nuestro buen servicio y precios justos. Nosotros queremos que la gente vuelva, y que les cuenten a otras personas sobre este mercado. Aquí, puedes obtener algunas de las mejores frutas y verduras en el mundo a precios cómodos.

Pero el cambio continúa a medida que nuestro negocio crece. Hemos visto la continua evolución del mercado y el vecindario a su alrededor. El mercado ha cambiado para atender a los nuevos residentes y a medida que el centro de la ciudad continúa evolucionando, nuestra clientela también está cambiando.

La incorporación del mercado de Smorgasburg ha atraído a un nuevo tipo de clientes, lo cual ha permitido que nuestro negocio siga creciendo. El mercado de productos agrícolas está atrayendo a una nueva generación de personas – jóvenes Angelinos que están descubriendo por primera vez una parte de la historia de nuestra ciudad. Como el centro de la ciudad atrae a una nueva generación de residentes, nuestro mercado también está cambiando. Vemos que estos puestos de latinos ahora venden nuevos productos para hacer crecer nuestros negocios y ser más atractivos para la próxima generación de clientes.

El Mercado de Abastos de la Calle Séptima sigue siendo un importante centro de negocios latinos – más del 95 por ciento de los puestos en el mercado están dirigidos por sus propietarios. Pero a medida que la próxima generación de hijos e hijas nacidos en Estados Unidos se preparan para asumir el control, se están ramificando con nuevas marcas y productos para atraer a una nueva generación de clientes.

Nuestra familia ha iniciado una nueva marca, la cual voy a dirigir manteniendo la tradición familiar que hemos construido en más de dos generaciones. Pero no sólo la tradición de mi familia sigue viva. El nombre es un homenaje a las raíces griegas de nuestra compañía, y al hombre que le enseñó a mi padre el negocio de los productos agrícolas.

Los Ángeles es una capital global muy dinámica, y el centro de la ciudad está cambiando rápidamente. A medida que el mercado se prepara para celebrar su 100 aniversario, es importante contar las historias que son parte de la historia de nuestro mercado, la cual nos ofrece una ventana a la historia de nuestra ciudad y nos continua ofreciendo esperanza y posibilidades para nuestro futuro.

Carlos Franco. Cortesía

Carlos Franco es dueño de un negocio latino que por 30 años ha radicado en el Mercado de Abastos de la Calle Séptima