Oncólogo peruano en “guerra” contra “charlatanes” que venden curas milagrosas

Cumple 23 años atendiendo a hispanos de bajos recursos
Oncólogo peruano en “guerra” contra “charlatanes” que venden curas milagrosas
El oncólogo peruano, Elmer Huerta, lleva décadas educando a la comunidad latina sobre salud preventiva. Foto: María Peña/Impremedia


WASHINGTON.- Desde su estrecha oficina en el prestigioso Instituto de Cáncer de Washington, y armado con un micrófono y una especie de cabina móvil, el oncólogo peruano, Elmer Huerta, dispensa semanalmente consejos de salud preventiva para los latinos, en el marco de una continua guerra contra “charlatanes” que venden falsas curas milagrosas.

Huerta, de 65 años, es fundador y director del “Preventorio del Cáncer” en ese instituto capitalino, que creó en 1994 convencido de la insaciable urgencia de educar a la comunidad latina sobre cómo cuidar su salud y prevenir tanto el cáncer como otras enfermedades.

En entrevista exclusiva con este diario, Huerta explicó hoy que la idea de su programa de radio desde ese consultorio, “Cuidando su Salud” –reconocido a nivel local, nacional e internacional- surgió a finales de la década de 1980, tras sus visitas al barrio latino y la “Clínica del Pueblo” en Washington, entonces prácticamente el único sitio que atendía a inmigrantes de bajos recursos.

“Quería poner un centro de bajo costo dirigido al inmigrante latino que viene ciego y mudo, porque no sabe hablar el inglés y ciego porque no puede ver lo que tiene alrededor… el programa ya cumplió 23 años y hemos visto a más de 36,000 personas, el 95% de las cuales viene sin mayores síntomas y viene para prevenir”, explicó.

El médico atiende llamadas del público en su popular programa de radio, y usa lenguaje sencillo para explicar complejos conceptos de la medicina moderna. Foto: María Peña/Impremedia

Parte del éxito de su modelo de salud preventiva es que Huerta recurre a un lenguaje sencillo sin trivializar  –a veces usando analogías de la vida en el campo- y a la música como muletilla, para explicar conceptos complejos, tomando en cuenta que tan sólo el cáncer tiene más de 200 manifestaciones.

También se ha dedicado a combatir los “trucos” de “francotiradores que apuntan al bolsillo de los consumidores”, explicó Huerta, al referirse a los “charlatanes” que, aprovechando la escasez de conocimientos, venden productos “cura-lo-todo” en busca de dinero fácil entre los latinos.

Por estos días, el clima anti-inmigrante en algunos sectores del país, sumado a la ansiedad y la incertidumbre por el futuro de los inmigrantes indocumentados, ha provocado un aumento de enfermedades psicosomáticas en muchos de sus pacientes, dijo Huerta.

“Encima de un problema orgánico, viven con estrés porque la estabilidad laboral no es la misma, no tienen ´papeles´, no duermen, no comen… los padres de los Dreamers me cuentan que les preocupa mucho el futuro de sus hijos, que la incertidumbre los está matando”, señaló.

Décadas de experiencia y distinción

Los numerosos diplomas que cuelgan de las paredes de su consultorio cuentan apenas parte de su exitosa carrera desde que emigró a EEUU de su natal Perú: ha sido el primer y único presidente latino en la historia de la influyente Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society), de 2007 a 2008, y antes, fue miembro del Consejo Nacional del Cáncer (1998) durante la presidencia de Bill Clinton.

Graduado en medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima, en 1980,  completó su internado en el Centro Médico Naval y se especializó en medicina interna y oncología en el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), también en la capital peruana, en 1985.

Su experiencia entonces, atendiendo pacientes pobres que llegaban a verlo ya demasiado tarde con cánceres intratables, ya sea porque los tratamientos eran prohibitivos o carecían de conocimientos básicos de salud, le hizo cambiar de rumbo y especializarse con el tiempo en educación pública.

Al llegar a EEUU en 1987, encontró la misma situación que perdura: inmigrantes latinos, muchos de ellos sin seguro médico y hambrientos de información sobre la prevención de enfermedades.

Huerta, de carácter afable y accesible, es considerado uno de los principales expertos latinos en asuntos de salud y es un popular panelista en programas de radio y televisión en EEUU y América Latina.

En 2008, la revista “Hispanic Business” lo incluyó en su lista de los 100 latinos más influyentes de Estados Unidos, y es apenas uno de tantos reconocimientos a su obra y figura.

Pero, según afirmó, uno de sus mayores logros profesionales es saber que, en cada llamada y cada consulta, ayuda a desbancar los mitos e ideas arraigadas sobre el cuidado de salud que persisten entre los latinos, desde el “mal de ojo”, purgantes, “limpias”,  y remedios caseros de dudosa eficacia hasta el uso de productos potencialmente peligrosos.

Celebrando la hispanidad

Ahora, con motivo del “Mes de la Herencia Hispana”,  Huerta celebra el avance social de los hispanos en Estados Unidos y su tesón por su superación personal.

“Creo que es importante celebrarlo porque el sentido de pertenencia a un grupo étnico permite que nos veamos como personas con raíces comunes, y reconocer y celebrar eso nos hace avanzar como grupo, darnos la mano como grupo sin discriminar a otros, como lo han hecho durante décadas los italianos, los irlandeses”, enfatizó.

“Esas raíces y valores comunes, de nuestro idioma, nuestro sentido de familia, sentido de amor al trabajo, sentido de responsabilidad, el deseo de superación, solamente van a florecer cuando nos identifiquemos como grupo… y no olvidemos los sazones, el amor al fútbol, las comidas, el baile, la alegría del latino”, puntualizó.