Para celebrar la herencia hispana: de Oaxaca a tu jardín gracias a Ricardo Arrivillaga

Inmigrante latino comparte su pasión por las plantas de su tierra natal

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Para celebrar la herencia hispana: de Oaxaca a tu jardín gracias a Ricardo Arrivillaga
'Ser hispano para mi es nunca darse por vencido'.
Foto: Cortesía Ricardo Arrivillaga


De niño, Ricardo Arrivillaga soñaba con ser ingeniero agrónomo. Nunca imaginó que, años más tarde, la vida le concedería su deseo de poder trabajar con la tierra, y mejorar el planeta con el oxígeno de las plantas, una semilla a la vez.

Como tantos inmigrantes hispanos en busca del Sueño Americano, el dueño del vivero Ricardo’s Nursery, de Long Beach, llegó de Oaxaca 25 años atrás, decidido a trabajar y a enfrentar desafíos.

A un primer trabajo en un Swap Meet, le siguió otro de limpieza en un restaurant y un tercero, en una mensajería. Finalmente, Arrivillaga comenzó a trabajar de vendedor en un vivero en Long Beach, la empresa que años después se convertiría en propia.

“Yo le pedía a la dueña que me dejara ser su socio. Apuntaba alto”, recordó el inmigrante latino. Y si bien en un principio, la dueña se oponía a la idea, Arrivillaga nunca se dio por vencido.

“Comencé a invertir mis comisiones de vendedor en la empresa, aún sin ser socio”, compartió.

Dos eventos inesperados, un robo al vivero y la helada de 2007 que acabó con gran parte de las plantas, hicieron que la dueña se decidiera a vender. Fue entonces que Arrivillaga aprovechó la situación para hacer su sueño realidad.

“Cuando la intención es clara, el mecanismo aparece”, reflexionó el empresario.

“De pequeño, en Oaxaca, soñaba con estudiar agronomía, pero para ello tenía que mudarme a Guerrero, donde se encuentra una de las mejores y más estrictas universidades de ingeniería agronómica. Pero por unos pocos puntos, no fui aceptado”, recordó. “Quince años después, la vida me dio la oportunidad de hacer lo que quería. Amo plantar y ver crecer las plantas, en jardines, en las calles. Me da alegría saber que cada semillita hará crecer una planta que a su vez generará oxígeno y ayudará al planeta”.

Por años, Arrivillaga soñó con ser el dueño de un vivero.

De México, con amor

Una de las especialidades del vivero de Arrivillaga son las plantas y frutas de su país natal, como la guanábana, muy buscada por sus clientes.

“Mucha gente llegaba al vivero y me preguntaba si tenía planta de guanábana. Es una planta cuyas frutas y hojas tienen muchas propiedades beneficiosas para el tratamiento del cáncer”, contó.

Arrivillaga comenzó a investigar y a aprender sobre la fruta, hasta que logró hacerla crecer en Long Beach, donde el clima es un poco más frío que en Oaxaca.

Poder trasplantar ciertos cultivos también depende de la presencia de polinizadores, como las abejas, sin los cuales las plantas no pueden reproducirse. El inmigrante oaxaqueño dio el ejemplo de la Nuez de Brasil, que no crece en ninguna otra parte del mundo.

“Cuando la abeja va a buscar pareja, se baña en el polen de una orquídea que sólo existe en Brasil, para enamorar con su perfume”, explicó. “Al llegar a la flor de la nuez, la abeja enamorada, poliniza la planta de la nuez, con el polen que trae en su cuerpo”.

Arrivillaga explicó que por esta razón muchos de sus clientes buscan plantas que atraen a polinizadores, como abejas, mariposas o colibríes.

“Muchos clientes me conocen porque saben que tenemos plantas de sus países. Me preguntan por plantas de su tierra natal y cuando les digo que sí la tenemos, se les ilumina el rostro. Ver la cara de alegría de la gente, no tiene precio”, compartió.

En la actualidad, Arrivillaga buscar importar otra fruta de su natal Oaxaca, la Paterna. “Es una fruta que había en mi rancho, y no vamos a detenernos hasta conseguirla”, aseguró.

Ser hispano

“Para mí, ser hispano, es no darse por vencido, es luchar por lo que queremos, sin quitar el dedo del renglón”, indicó con orgullo.

“Es algo que aprendí de estudiar a la naturaleza. Cuando hay una piedra en medio del río, el agua no se detiene, sino que se desvía y sigue su camino. Es igual con los inmigrantes hispanos, que no nos dejamos vencer. Cuando aprendemos a enfrentar a nuestros miedos, nada nos puede detener”, agregó.