LAPD colabora con Metro para ayudar a la gente desamparada

Los agentes buscan prevenir que algunas personas incomoden a los pasajeros
LAPD colabora con Metro para ayudar a la gente desamparada
El agente Andrew Cullen se acerca a un indigente para entablar una conversación amistosa que llevó a una oferta de ayuda.
Foto: Jacqueline García / La Opinión

En pares o en grupos de tres, agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) caminan diariamente por las estaciones del Metro y abordan los trenes de las distintas rutas, para cerciorarse que no haya problemas en el transporte público. Desde el mes de julio, esta agencia funge tareas de seguridad en la red de trenes y autobuses para prevenir que algunas personas incomoden a los pasajeros.

“El objetivo principal del LAPD no es la revisión de tarifas, sino la seguridad de los pasajeros”, dijo el agente Andrew Cullen de la División de Servicios de Tránsito del LAPD. “Metro tiene su propia revisión de tarifas”, añadió.

Sin embargo, Cullen recalcó que los problemas más comunes que han visto desde que comenzaron a trabajar en conjunto con Metro están vinculados a los indigentes, quienes pasan largos períodos de tiempo en las estaciones.

“Con estas altas temperaturas de calor y a veces con la lluvia, [los desamparados] utilizan las estaciones para cubrirse y es algo que se ha vuelto muy cómodo para ellos”, dijo Cullen. “Desafortunadamente estas estaciones no están equipadas para ser hogares por falta de baños y otros elementos”.

Agentes de policía vigilan Union Station. (Foto: Jacqueline García/La Opinión)

Cullen dijo que se enfrentan a personas no solamente indigentes, pero también con problemas de salud mental. “No quieren la ayuda, tal vez porque se han enfrentado a malas situaciones con la policía anteriormente, pero nosotros intentamos ayudar”, recalcó.

Mas agentes, más seguridad

Kim Rodríguez, pasajera de la Línea Roja del Metro, dijo que en ocasiones sí ha enfrentado a situaciones incómodas con las personas sin hogar.

“A veces están durmiendo en los asientos del Metro y ocupan los espacios”, dijo la joven. “A veces hacen ruido, pero en otras ocasiones si uno no se les acerca, ellos están bien”.

Señaló que le agrada ver más presencia policial en el transporte público porque la hacen sentir más segura.

Kim Rodríguez viaja constantemente en la línea roja del Metro. (Foto: Jacqueline García/La Opinión)

Otra pasajera dijo que aunque le agrada la idea de ver más agentes vigilando, también le da tristeza.

“Nos enfrentamos a tantas cosas feas que se ha vuelto común tener a muchos agentes donde sea”, dijo la pasajera, quien pidió no revelar su nombre.

Metro aseguró que la prioridad es asegurar que los pasajeros tengan un viaje placentero y que los agentes de la policía puedan identificar a las personas que necesitan ayuda de una manera sensible y holística.

“LAPD tiene agentes entrenados que trabajan con indigentes sin confrontaciones”, dijo Alex Wiggins, director del sistema de seguridad de Metro.

Agregó que no se lleva registro de cuántos desamparados han recibido ayudada. Sin embargo, él estima que desde que comenzó la colaboración con el LAPD, se ha hecho contacto con aproximadamente 2,000 indigentes y que alrededor del 10% han aceptado su apoyo.

“Encontrarlos ocurre principalmente en la Línea Roja (que viaja de North Hollywood, pasa por Hollywood y llega hasta Union Station)”, dijo Wiggins, quien añadió que también hay personas desamparadas en las demás líneas, pero en menor cantidad.

El objetivo principal de Metro es que los pasajeros tengan un viaje placentero. (Foto: Jacqueline García/La Opinión)

Ayuda inesperada

En Union Station, un indigente tocaba el piano el viernes por la mañana de una forma tan perfecta que – de no ser por su vestimenta – nadie hubiera notado que es un desamparado.

Poco después, el agente Cullen se le acercó y, tras entablar una plática amistosa, le ofreció ayuda.

En la conversación con el hombre, los policías se enteraron que es un veterano de guerra y sin hogar. “Regresó de la guerra para no tener nada”, dijo uno de los agentes. “Ellos no deberían de enfrentarse a esto”.

El veterano, quien no quiso ser entrevistado, aceptó escuchar al agente Cullen en privado acerca de las opciones que hay en cuestión de vivienda y servicios

El agente Cullen habla en privado con una persona sin hogar. (Foto: Jacqueline García/La Opinión)

Cullen dijo que hace pocos días tuvieron una experiencia similar donde encontraron a un veterano de guerra quien ha sido indigente por 12 años.

“Él perdió su casa debido a circunstancias desafortunadas y, al ver a alguien que está en sus años setenta y jubilado, es bueno que lo ayudemos porque en el LAPD servimos a todo el público”, dijo el policía quien aseveró que el hombre fue referido a los servicios necesarios para ayudarle.

LAPD está trabajando en conjunto con el programa de Alcance a Desamparados y Compromiso Proactivo (HOPE) y con la Autoridad de Servicios para Desamparados de Los Ángeles (LAHSA).

“Tenemos éxito cuando podemos conectar a las personas con los servicios y les podemos ayudar a conseguir una vivienda”, dijo el agente. “Y el público se siente a gusto porque hacemos contacto con ellos y no llegamos gritando y empujando. Queremos ayudar a los indigentes”.