Contra la oposición de familias, ciudades hispanas del condado de Los Ángeles se abren al negocio de la marihuana

Sienten que el proceso no ha sido transparente ni sometido a suficiente debate público, y temen aumento de adicciones
Contra la oposición de familias, ciudades hispanas del condado de Los Ángeles se abren al negocio de la marihuana
Muchas de las ciudades pequeñas del condado - con mayoría de habitantes latinos - le entran al negocio de la marihuana. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Cudahy, la segunda ciudad más pequeña del condado de Los Ángeles, con apenas una milla de extensión, decidió abrir sus puertas a los negocios de la marihuana para consumo social, lo que ha irritado y molestado a muchas familias.

Con un lleno hasta el tope, el Cabildo del Concejo de Cudahy aprobó en segunda lectura la instalación de una nueva zona comercial de marihuana, que incluirá el cultivo, distribución, manufactura, entregas, microempresas y laboratorios, así como negocios de venta al público sobre la Calle Atlantic, la vía principal.

“Conseguimos 2,000 firmas legítimas de apoyo. Durante dos años realizamos sondeos y más del 50% de los residentes están a favor”, dice el alcalde Chris García.

Aunque no tiene los números exactos de cuántas ganancias se podrían generar para la Ciudad, calcula que alcanzarían un millón de dólares por año. “O cuatro veces más”, observa.

Aclara que los establecimientos de marihuana se van a ubicar en un área industrial que en la actualidad no produce nada y donde hay bodegas que no se utilizan o negocios que no hacen más que contaminar la ciudad.

La apertura hacia la marihuana lo estamos viendo como una oportunidad de desarrollo económico que permitirá que la Ciudad tenga mayores ingresos para la seguridad pública, el deporte y los ancianos”, expone.

Agrega que además traerá empleos. “Muchas veces la gente se me acerca para decirme, ‘mi hijo necesita trabajo’. Esta industria va a traer empleos bien pagados a Cudahy”, precisa.

Señala que por el momento no se ha puesto límites a cuántos permisos se van a dar, ni saben cuánto van a cobrar.  “Estamos en una fase de exploración, pero hemos impuesto controles fuertes para prevenir cualquier violación, y sin mediar aviso, vamos a cerrar y no vamos a dar una segunda oportunidad a quien no cumpla”, asegura. Y recalca “no vamos a traer dispensarios (marihuana medicinal) a la ciudad”.

García dice que “estoy haciendo lo mejor que puede por Cudahy” y por traer una industria que puede pagar por muchos de los servicios que necesitamos. “Es una oportunidad y debemos tener mucho cuidado con el estigma y el miedo”, sostiene.

No hay garantía

Pero muchos no están contentos con la decisión. El concejal Jack Guerrero, quien fue el único del concejo que votó en contra, da sus razones.

“La nueva zona de marihuana está cerca de parques, iglesias, escuelas primarias y áreas de recreo juvenil. Y no hay garantía de que los ingresos se utilizarán para programas de jóvenes o para la seguridad pública. No hay nada en la ordenanza que diga para qué se van emplear esos recursos adicionales”, subraya.

Por el contrario, hace ver que las ganancias que reciba la ciudad por la marihuana para el consumo social pueden ocuparse para financiar la compensación excesiva de algunos funcionarios municipales y contratos lucrativos para los contribuyentes de campaña.

“Cudahy es una pequeña ciudad residencial completamente mal equipada para absorber de repente este tipo de actividad comercial y sin comentarios públicos”, dice. Lamenta que la ordenanza se haya negociado – alega – tras bambalinas y con poca transparencia, incluso para él como concejal.

Muchas de las ciudades pequeñas del condado - con mayoría de habitantes latinos - le entran al negocio de la marihuana. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Padres de familia en Pacoima, en el Valle de San Fernando, durante una protesta en contra de una tienda de marihuana medicinal. (Aurelia Ventura/La Opinion)

 

Se sienten burlados

Pamela Ríos, madre de una hija de 15 años y un hijo de 18 años, quien asistió a las audiencias en el Cabildo en las que se aprobó la ordenanza, critica que el alcalde García no haya querido escuchar a la comunidad. “La ciudad es muy pequeña, y en una tercera parte se van a otorgar permisos. Nuestros hijos ya no podrán caminar tranquilos rumbo a la escuela, van a tener que sortear todos esos nuevos negocios de la marihuana. Es alarmante lo que está pasando. Sentimos que se burlaron de la comunidad”, considera.

Agrega que van a iniciar un proceso para destituir al alcalde por el tema de la marihuana. “No quisieron hacernos válidas las 1,300 firmas que juntamos en oposición”, dice.

Maywood: ¿Dónde está el beneficio? 

En la ciudad de Maywood, en agosto pasado se autorizaron cuatro licencias para la venta de marihuana medicinal. Una misma compañía, Maywood L. Chaim, recibió tres licencias para cultivo,  manufactura y tienda de marihuana medicinal. Y una más Corona Sky fue autorizada para poner una tienda.

Ninguno de los beneficiarios son latinos ni viven en Maywood”, dice Robert Alaniz Milagro, portavoz de la ciudad.

“Todavía no sabemos si se les va a cobrar por metro cuadrado o por las ventas que hagan”, observa.

Eddie de la Riva, el concejal que votó en contra de la ordenanza para establecer negocios de marihuana en Maywood,dice que lo hizo por la falta de transparencia. “Se hizo con mucha rapidez sin darle a la comunidad la oportunidad de expresar sus deseos. Y hay personas involucradas con la Ciudad que van a lucrar con estos negocios”, sostiene.

 

Empezando en 2018, California permitirá el consumo y venta de marihuana recreativa. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Empezando en 2018, California permitirá el consumo y venta de marihuana recreativa. (Aurelia Ventura/ La Opinion)

La otra razón por la que muchos residentes no quieren este tipo de negocios en Maywood, es que es una ciudad muy pequeña de poco más de una milla.

“No hay suficiente espacio para ponerlos. Si tuviéramos una zona industrial, estaría más abierto. Un dispensario es como una licorería, se vende de todo”, menciona.

Por otra parte, deplora que aunque el alcalde ha dicho que la Ciudad se va a beneficiar con los impuestos que colecten, en ninguna sección se indica cuánto se les va a cobrar. “No hay transparencia. Nunca se ha indicado cuánto va a ganar la ciudad en impuestos. Ni por qué bloquearon a una tercera compañía”, expone De la Riva.

Otras ciudades mayormente latinas que han aprobado ordenanzas para entrarle al negocio de la marihuana con fines recreacionales para los adultos son Huntington Park que ya otorgó tres permisos; y Lynwood, donde se aprobó con una gran oposición de las familias que temen que las adicciones aumenten, está en proceso de análisis de 13 solicitudes para establecer este tipo de negocios.

El año pasado, los votantes de California aprobaron la proposición 64 que hace legal la marihuana de consumo social para los adultos. A partir de enero de 2108, el estado tendrá que tener listas las regulaciones para la producción y venta.