Tiendas de marihuana medicinal quieren licencias para venderla para consumo social

El presidente del Concejo angelino Herb Wesson dice que ya estudian la petición
Tiendas de marihuana medicinal quieren licencias para venderla para consumo social
Los dueños de dispensarios de marihuana medicinal quieren incursionar en la marihuana para el consumo social y que la Ciudad de Los Ángeles les expida licencias para operar. (Araceli Martínez/La Opinión).

Carlos de la Torre, dueño de la tienda de marihuana medicinal Cornerstone Research Collective en Eagle Rock, llegó al Ayuntamiento de Los Ángeles a pedir a los concejales que autoricen licencias para la venta de marihuana comercial.

“Lo más importante es obtener una licencia de la ciudad. Así podremos obtener una licencia del estado de California y tener más trabajadores”, dijo De la Torre, quien desde hace 10 años trabaja en la venta de marihuana con propósitos curativos.

Carlos de la Torre, propietario de un dispensario de marihuana medicinal en Eagle Rock quiere incursionar en la marihuana para el consumo social que será legal en California a partir del 1 de enero de 2018. (Araceli Martínez/La Opinión).
Carlos de la Torre, propietario de un dispensario de marihuana medicinal en Eagle Rock quiere incursionar en la marihuana para el consumo social que será legal en California a partir del 1 de enero de 2018. (Araceli Martínez/La Opinión).

Explicó que todos los que, como él, venden marihuana medicinal ahora quieren incursionar en la venta para el consumo social.

La manifestación en la que participó De la Torre fue encabezada por una coalición de propietarios de dispensarios, trabajadores de dicha industria y partidarios.

Ellos quieren que la moción que se discute en el Concejo para establecer los requisitos que regularán la industria de la marihuana en Los Ángeles autorice licencias a los negocios en las diferentes categorías que contempla la ley de legalización para el consumo social.

Aseguran que de no ser así, se agravarán los problemas de seguridad pública, se perpetuará la guerra contra las drogas y perjudicarán la meta de alcanzar una política que promueva la equidad social dentro de esta industria.

En marzo de este año, el 80% de los votantes de Los Ángeles votaron a favor de la medida M que autoriza licencias, pago de impuestos, y una estructura regulatoria para los comercios de cannabis.

Carlos Montes, dueño de un negocio de marihuana medicinal en Wilmington quiere que la Ciudad entregue licencias para la venta de marihuana para consumo social. (Araceli Martínez/La Opinión).
Carlos Montes, dueño de un negocio de marihuana medicinal en Wilmington quiere que la Ciudad entregue licencias para la venta de marihuana para consumo social. (Araceli Martínez/La Opinión).

Javier Montes, dueño de una tienda de marihuana medicinal en Wilmington, dijo que están preocupados porque han escuchado que la Ciudad no quiere dar licencias en generao, si no solo a unos cuantos, como ocurre con la cannabis para fines curativos.

“Lo que queremos decir a los concejales es que no le den la espalda a quienes votaron por las licencias. Éstas son importantes porque así pueden ver quién es legal y quién no lo es”, aseveró.

Por 10 años, dijo que han sido parte de una industria de la marihuana medicinal en la que no hay licencias. “135 de nosotros operamos bajo inmunidad limitada, pero hay miles de operadores que no. Así que hay tener responsabilidad en esta industria y dar licencias a todos los negociantes de la marihuana que son responsables”, expuso.

Demandan licencias provisionales antes del 1 de enero de 2018 para producción, cultivo, distribución, laboratorio y entrega a comercios que cumplan con los requisitos de zonificación de marihuana comercial. (Araceli Martínez/La Opinión).
Demandan licencias provisionales antes del 1 de enero de 2018 para producción, cultivo, distribución, laboratorio y entrega a comercios que cumplan con los requisitos de zonificación de marihuana comercial. (Araceli Martínez/La Opinión).

Al igual que De la Torre, Montes quiere una licencia y no operar solo con permisos para unos cuantos como ocurre con la marihuana medicinal que se legalizó en California en 1995.

A partir del 1 de enero de 2018, ya se va a poder comercializar marihuana para el disfrute personal. “Pero eso no nos va a poder garantizar que vamos a poder operar porque la solicitud para una licencia va a ser investigada por la Ciudad y el Estado”, sostuvo Montes.

Por lo que pidió a la Ciudad que trabaje con el Estado en una licencia, ya que no quieren solo protecciones legales para un grupo de operadores – como ahora funciona bajo la proposición D. “Esta proposición aprobada por los votantes nos dio una base para tener una industria para la marihuana medicinal”, dijo Montes.

Los dueños de dispensarios de marihuana medicinal quieren incursionar en la marihuana para el consumo social y que la Ciudad de Los Ángeles les expida licencias para operar. (Araceli Martínez/La Opinión).
Los dueños de dispensarios de marihuana medicinal quieren incursionar en la marihuana para el consumo social y que la Ciudad de Los Ángeles les expida licencias para operar. (Araceli Martínez/La Opinión).

Estudian la petición

El líder del Concejo en Los Ángeles, Herb Wesson, dijo a La Opinión que la petición de dar licencias a los negocios es algo que su oficina ya solicitó estudiar al Departamento de Planeación de la Ciudad. “Eso se ha tomado en consideración. Estamos esperando respuesta de Planeación y pienso que vamos en buen ritmo para entrar a tiempo con la implementación de la ley que legaliza la marihuana en enero de 2018”, señaló.

Desde luego, expuso que hay preocupación sobre el impacto que pueda tener la venta de marihuana con fines de diversión y placer.

“La clave será contar con un proceso transparente y abierto, así como contratar a la personas correctas para que se hagan cargo del departamento que va a regular la industria de marihuana en Los Ángeles”, sostuvo.

Jazmin Salcedo, trabajadora sindicalizada de la industria de la marihuana dice que es muy importante que se vigile que tengan buenos salarios y oportunidades. (Araceli Martínez/La Opinión).
Jazmin Salcedo, trabajadora sindicalizada de la industria de la marihuana dice que es muy importante que se vigile que tengan buenos salarios y oportunidades. (Araceli Martínez/La Opinión).

Nuevos empleos

Según Rigo Valdez del Sindicato de Trabajadores de la Marihuana, la industria de la cannabis recreativa crearía entre 15,000 y 18,000 nuevos empleos en Los Ángeles.

Jazmín Salcedo, trabajadora sindicalizada de una tienda de marihuana medicinal, alzó su voz para que la Ciudad emita licencias a los negocios de la cannabis para uso social. “Los trabajadores de esta industria tenemos los mismos desafíos que los demás. Los Ángeles es una ciudad muy cara y necesitamos salarios justos, y que la Ciudad vigile eso y otra leyes que nos protejan”, dijo.

Agregó que la apertura de la marihuana para su venta con fines recreativos el próximo año, es una etapa muy emocionante para los trabajadores. “Necesitamos ser protegidos con buenas regulaciones que creen una industria que sea modelo en Los Ángeles”.