La cruel venganza de un paciente a un médico cuyo diagnóstico acabó con su vida sexual

Hace más de 25 años, Stanwood Elkus fue mal diagnosticado de un problema de salud y de esto culpó a quien fuera uno de sus mejores amigos
La cruel venganza de un paciente a un médico cuyo diagnóstico acabó con su vida sexual
Stanwood Elkus culpó a su amigo de todos los males.
Foto: Orange County Sheriff's Department

El 28 de enero de 2013, un hombre de avanzada edad se presentó en el consultorio del doctor Ronald Gilbert, ubicado en  Newport Beach, Orange County, Los Ángeles, California, en Estados Unidos, presentándose ante la recepcionista como Allen Gold, sin que nadie se imaginara que se trataba de una identidad falsa y que en los siguientes minutos, cometería un terrible crimen.

El hombre fue guiado por una enfermera hasta el cubículo del doctor Gilbert, sin imaginarse que “Allen”, quien en realidad se llama Stanwood Elkus, llevaba escondida entre sus ropas un arma, una Glock 21, con la que pretendía acabar con la vida del médico, quien según este paciente, fue el responsable de “echar a perder su vida”.

La historia inicia años atrás, en 1992, cuando Stanwood conoció a Gilbert en un hospital de veteranos en Long Beach, California. Ronald, quien en ese entonces era un médico residente de este nosocomio, hizo amistad con Elkus, quien buscaba desesperadamente ayuda para darle solución a problemas urinarios por los que atravesaba, así que el doctor le recomendó un par de especialistas, quienes llegaron a la conclusión de que el paciente sufría algo llamado estenosis uretral, problemas que solo podía corregirse con cirugía.

Debido a su aún falta de preparación, Gilbert no participó en la operación, la cual no dio los resultados esperados, pues Elkus siguió con sus molestias, y no solo eso, derivó en otros trastornos, como incontinencia e impotencia sexual.

Esto último provocó que la prometida de Stanwood decidiera terminar con su relación poco antes de su boda.

Ante dicha situación, el hombre se sumió en una profunda depresión y comenzó a obsesionarse con la idea de que el único culpable de su terrible situación era el doctor Gilbert. Fue así como desde 1992 a 2010 comenzó a trazar un plan para vengarse de quien fuera su amigo, el cual comenzó con venderle todos sus bienes a una de sus hermanas y con gran parte del dinero, se dedicó a investigar el paradero del doctor, quien se había convertido en un profesional exitoso.

Dos años más tarde, en 2012, adquirió el arma, una pistola Glock 21. Posteriormente, pensó en qué identidad adoptaría, ya que Gilbert se negaría a atenderle si se presentaba con su verdadero nombre, así que adoptó el pseudónimo de Allen Gold.

Así que bajo este nombre, sacó una cita con el médico, quien por cierto, había puesto en marcha, junto con su esposa una exitosa empresa farmacéutica, la cual, justamente un día antes de la tragedia, había recibido una jugosa oferta por ella de un poco más de $30 millones de dólares.

Ocho días antes de su “cita médica”, Elkus se trasladó a Newport Beach para afinar detalles de su venganza. En la mañana de 28 de enero de 2013, sentado en una camilla, esperó a que apareciera el doctor Gilbert, quien al abrir la puerta, fue abatido con 10 disparos que la mayoría, impactaron en su pecho.

“Estoy loco. Llamen a la Policía”, indicó el hombre, mientras otros médicos intentaban reanimar a su compañero, tarea que fue en balde.  Mientras , Elkus esperó sentado con el arma apoyada en su pierna a que llegaran los oficiales para que lo detuvieran.

Han pasado más de cuatro años de este suceso y este lunes 18 de septiembre, se inició el juicio en contra de Elkus, quien hoy tiene 79 años de edad, quien se declaró no culpable. Colleen O’Hara, abogada del inculpado, explicó que desde el momento en que se sometió a la cirugía, la vida de su cliente se volvió una pesadilla y se hundió en profunda depresión. Y que al momento del asesinato tenía demencia, que se aceleró en los últimos años.

Ahora solo queda esperar el veredicto final de este caso.