VIDEO: Hasta 20 mil maestros “Dreamers” esperan “pase” del Congreso para legalizarse

VIDEO: Hasta 20 mil maestros “Dreamers” esperan “pase” del Congreso para legalizarse
La "Dreamer" mexicana, Reyna Montoya fue maestra durante dos años.
Foto: Suministrada

WASHINGTON – En las aulas y patios de recreo, hasta unos 20,000 Dreamers, como la mexicana Reyna Montoya, conforman una “legión” de maestros bilingües que educan y moldean a futuras generaciones en todo EEUU pero que,  al igual que sus alumnos indocumentados, esperan un “pase” del Congreso para legalizarse.

En entrevista telefónica desde Phoenix, Montoya, de 26 años,  señaló que estos “Dreamers” cuentan con el apoyo de numerosos distritos escolares afectados por escasez de maestros, se han abocado a carreras donde no se harán ricos, e incluso trabajan en escuelas en zonas marginadas.

“No pedimos limosna, pedimos la oportunidad de devolver con creces al sistema que invirtió en nosotros”,  aseguró Montoya, quien enseñó de 2014 a 2016 en una secundaria pobre en el sur de Phoenix,  donde el 98% de los estudiantes es de origen latino.

Montoya aún recuerda a un joven en décimo grado que “no podía hilvanar más que un par de oraciones, por más que lo intentaba”, hasta que un día le hizo leer “Cajas de cartón”, del autor mexicano, Francisco Jiménez, que narra relatos de un niño campesino.

“Le pedí a los alumnos un ensayo de cinco párrafos… el niño se relacionó tanto con el protagonista, y escribió cuatro párrafos;  yo corrí a mostrarle a la directora. Es un privilegio ser maestro pero también es importante que nuestros niños se vean reflejados al frente del salón”, afirmó Montoya, quien tiene doble licenciatura de la Universidad Estatal de Arizona y una maestría de Grand Canyon University.

“Los maestros latinos venimos de esa misma cultura, entendemos las trabas de nuestros estudiantes para su superación personal, porque nosotros mismos las hemos tenido. Es importante que sientan que no están solos”, enfatizó.

Según cálculos del Instituto de Política Migratoria (MPI), hay hasta un máximo 20,000 maestros “Soñadores” o “DACAmentados”, llamados así porque ejercen la docencia gracias al programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, que la Administración Obama estableció como parche temporal mientras el Congreso aprobara su legalización permanente.

Ahora, con “borrador” a mano, el presidente Donald Trump ha decidido eliminarlo de forma escalonada y dio plazo de seis meses al Congreso para encontrar una solución legislativa.

“La mayoría de nosotros con DACA pudimos empezar a ejercer nuestras metas profesionales. Con ese permiso, pasé dos años en una preparatoria (secundaria) dando clases de español, inglés, filosofía y danza”, explicó Montoya, quien emigró de Tijuana a Arizona a los 13 años de edad.

Montoya cambió la tiza por su activismo a través del grupo “Aliento”, que fundó para ayudar de forma más amplia a niños afectados por las deportaciones,  y a maestros “DACAmentados”, como los que vio llorar en una conferencia reciente tras el anuncio de la eliminación de “DACA”.

Sólo los “Dreamers” cuyos permisos vencen entre el 5 de septiembre pasado y el próximo 5 de marzo de 2018 podrán solicitar una última prórroga de sus permisos, y tienen hasta el 5 de octubre para hacerlo.

Por el repentino anuncio, la fecha tope aplicará sólo a aproximadamente el 24,7% de los “DACAmentados”,  o un total de 196,510, y para la mayoría los permisos vencerán entre marzo 2018 y marzo de 2020, según el Instituto CATO.

El permiso de Montoya vence el 11 de octubre de 2018 y, si el Congreso no actúa, regresará a la sombra.

Maestros con rostros de minorías

Los maestros “Dreamers” no sólo ayudan a resolver la escasez de maestros sino que suman diversidad étnica y cultural en las escuelas, afirmó Montoya.

En la actualidad, los estudiantes minoritarios son casi el 50% de la población estudiantil, pero sólo el 18% de los maestros proviene de esos grupos, según datos de 2014 del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP).

En el caso de los latinos, éstos conforman el 24,3% de los estudiantes en EEUU pero, aunque ha mejorado la diversidad étnica y racial entre los maestros,  los hispanos fueron apenas el 8% del personal docente del país en 2016, según datos del Departamento de Educación.

La disparidad de estudiantes latinos en relación a maestros que luzcan como ellos sigue siendo mayor en estados con altas concentraciones de hispanos, como California, Nevada, Arizona, Texas y Nuevo México.

Para el ciclo escolar 2016-2017,  la escasez de maestros minoritarios en Arizona fue tal que las autoridades no pudieron llenar las plazas en una cuarta parte de las vacantes al frente de las aulas.

La misión de “Teach for America”

Con la ayuda de sistemas escolares públicos, “Teach for America”, una organización sin fines de lucro, se ha dado a la tarea desde 2013 de reclutar a maestros dispuestos a trabajar en zonas marginadas.

Copiando su exitoso modelo en Colorado, el grupo ahora tiene, dentro de la comunidad de “DACAmentados”, a más de 190 maestros, graduados y personal docente atendiendo a 10,000 niños en once estados. Hasta antes del anuncio de Trump, tenía planes de ampliar su programa a Ohio y Tennessee.

Ahora todo está en limbo, y los distritos escolares que los han empleado en todo el país no tienen una guía precisa sobre qué harán para llenar el hueco sin los maestros “Dreamers”. 

“Empezamos a reclutar a maestros DACAmentados porque queríamos asegurarnos de que estábamos atendiendo las necesidades (académicas) de estudiantes y familias indocumentados. Los maestros que comparten las mismas experiencias de vida con sus estudiantes son increíbles ejemplos a seguir para estos estudiantes”, dijo a este diario Kathryn Phillips, directora gerente de “Teach for America”.

“Será devastador si DACA llega a su fin sin una solución permanente que provea tanto a los maestros como a los alumnos una vía hacia la ciudadanía”, lamentó Phillips.

El grupo “Educators For Fair Consideration” (E4FC), lleva más de una década ofreciendo programas para ayudar a los “Dreamers” y demás inmigrantes a alcanzar su potencial como maestros u otros profesionales en base a “méritos”, y mantiene ahora una campaña de presión para la aprobación del “DREAM Act”.

La medida bipartidista, una de varias que estudia el Congreso para legalizar a los “Dreamers”, cuenta con el apoyo de una vasta coalición de grupos cívicos, religiosos, académicos, y empresariales, por entender que se trata de una lucha por los derechos civiles.

Sindicatos de docentes como la Asociación Nacional de Educación (NEA),  también mantienen una fuerte presencia en las redes sociales a favor de los jóvenes indocumentados.

Montoya viajará a Washington el mes próximo para poner un rostro humano a la tragedia que se cierne sobre los “Dreamers”,  ante la posible pérdida de su protección legal y de las carreras profesionales que muchos ya se han labrado en las aulas y otras profesiones.

“Acá hay oportunidades para todos, y los que dicen que estamos robando oportunidades, quieren crear divisiones y un sentido de competencia falsa: no somos una carga pública, somos innovadores. Fui maestra cuando muchos no quieren esa profesión, y  fundé una organización que crea empleos, y una de las personas es ciudadano americano“, puntualizó Montoya.